Amor2.0, el regalo más lujoso y exclusivo

Amor2.0, el regalo más lujoso y exclusivo

El artículo anterior y el comercialismo que inunda estas fechas me hicieron trabajar en una pequeña campaña de publicidad social llamada Piensa2.0, y utiliza los mismos trucos a los que recurren las corporaciones para que pensemos con la cartera y no con el cerebro.

La idea es presentar la calidez y los valores humanos como si fueran una suite de aplicaciones, resaltando sus funciones y beneficios. A la vez, también impulsa a «comprar» de manera urgente estos exclusivos y lujosos productos.

Hay 3 productos de Piensa2.0 en preparación y los iré liberando poco a poco, antes de navidad.

Ayúdame a pasar la voz y convertir esta pequeña campaña en un suceso viral. Descarga estos anuncios y pásalos a todo mundo. También voy a incluir los archivos originales en Photoshop CS5 por si quieres crear tu propia aplicación de la suite Piensa2.0.

Creo que este podría ser nuestro pequeño grano de arena para reducir el impacto negativo de la mercadotecina no sólo en estos tiempos, sino todo el año.

Descarga el anuncio en JPG.

Descarga el archivo (fichero) en Photoshop CS5.

Navidad minimalista: demuestra cariño con actos

Mira con atención el siguiente video. Está tomado en varias tiendas en Estados Unidos, pero no está muy alejado de nuestra realidad.

Esta gente no estaba huyendo de un peligro mortal. Tampoco avanzaba para defender su país. Y mucho menos estaban tratando de ir a ayudar a una persona en desgracia. No. Estaban a punto de comprar.

Lo más horrible de esto es ver cómo la gente pasa por encima, pisa y destroza a los que cayeron, sin detenerse ni un segundo para ayudar. Lo único que les importa es comprar una televisión o algún otro artículo.

Después de verlo siento mucha tristeza porque esto es en lo que la humanidad se ha convertido. En una especie que atropella, aplasta y mata para conseguir lo que cree necesitar.

Todas estas personas que vemos en el video están motivadas por la mercadotecnia, que ha instalado necesidades en su cerebro. Piensan que necesitan un nuevo sistema de sonido o una máquina para hacer ejercicio. Están dispuestos a pelear por ello.

En sus mentes tienen la fantasía de que van a ahorrar. Creen que un descuento de 30% les evitará gastar $1,000 menos en un artículo, pero en realidad están gastando más porque están comprando algo que no necesitan. Si no lo compraran se ahorrarían el 100%.

Podrías pensar ah, pero eso está pasando en Estados Unidos, donde la gente está loca. Sin embargo yo me pregunto, ¿estamos tan alejados de eso?

Yo creo que no.

Y no es que nosotros tengamos un Black Friday, pero lo que tenemos es mercadotecnia por todos lados que nos grita que para demostrar amor en navidad, hay que comprar.

Así que si piensas gastar tu dinero navideño en regalos, yo te tengo una revelación:

El amor se demuestra con actos diarios, constancia, amabilidad y dedicación.

Una televisión nueva jamás reemplazará a una tarde de charla con un café en la mesa. La experiencia de escuchar y pasar tiempo con quienes nos preocupan demuestran mucho más que un artículo comprado en una barata.

Al final, un artículo comprado en barata dice que nuestra preocupación y cariño también son baratos y nada que compres en una tienda reemplazará la experiencia humana.

Ya sé que el viejo clichè de regale afecto, no lo compre puede sonar desgastado, pero cuando se comprende el minimalismo, adquiere un nuevo significado. Creo que el tiempo que pasamos encerrados en una tienda departamental podría ser mejor empleado caminando en el parque o en una reunión con amigos.

Mi punto es que realmente necesitamos dejar de comprar cosas que no necesitamos y comenzar a pasar tiempo con las personas que amamos.

Es así de simple.

Sin miedo

Sin miedo

El miedo es un sentimiento que ata y que no deja avanzar.

¿Cuántas oportunidades has dejado ir por abrazarte a la ilusión de seguridad que trae lo cotidiano?

¿Cuántas veces has sentido la frustración por no haber  tomado ese camino alterno que se presentaba ante ti?

Decide. Nada es para siempre. Si tienes frente a ti una opción que moverá el mundo, toma tu tiempo, planea y tómala.

Camina. Ni las raíces del árbol más poderoso se quedan en el mismo lugar.

Habla. Con el respeto y el silencio como armas, usa la palabra para expresarte con verdad y con la valentía de los actos honestos.

Piensa. Usa tu imaginación y creatividad para salir adelante. Aun en la situación más adversa, siempre tienes opciones.

Actúa. Todas las sagas comienzan moviéndose hacia adelante. El primer paso es siempre el más difícil, pero tus compañeros de batalla, llamados honestidad y verdad, están a tu lado.

Suelta. Ten el valor de decir adiós al pasado, a lo que te lastima. Despídete de la ilusión de seguridad y vive sólo por hoy.

Comete errores. Eres como una espada; con los golpes se forja el cuerpo, pero se ablanda el corazón. Entre más errores cometas, más aprenderás a caminar solo.

Medita. Una mente tranquila es una fortaleza que no se derrumba con nada y te ayuda a vencer al enemigo más grande: tú.

Ama. Como si nunca hubieras amado, borrando de tajo el pasado. Extiende tu cariño al desconocido, al amigo y a todos los seres vivos.

Vuela. Rompe la cadena del miedo porque el mundo está ahí esperando ser conquistado. Pon los pies en la tierra, pero siempre alcanza las estrellas.

Consciencia de tus alimentos

Consciencia de tus alimentos

Choco mamá: ¿De dónde viene la leche, m’ijo?

Choco Buda preescolar: ¡Pos del super!

El acto de comer es una función tan automática que jamás nos detenemos a pensar en cómo la comida llegó a la mesa.

Quizá nuestra mente llegue hasta el punto en que fuimos al super mercado o hasta cuando preparamos los alimentos. Estamos conscientes del tiempo que invertimos en la compra y en la cocina, pero difícilmente llegamos a más.

Nuestra actitud hacia la comida es muy indiferente, a pesar de que gracias a ella nos mantenemos vivos y de que en torno a ella giran casi todas nuestras actividades sociales.

Nos reunimos para comer, vamos a la compra en pareja o en grupo, nos reunimos para aprender nuevas recetas. Nos alimentamos y bebemos para sentirnos acompañados.

Si los alimentos son tan importantes para la vida, ¿porqué nunca reconocemos el trabajo humano que hay detrás de ellos?

Cada bocado que saboreamos tiene cientos de horas de trabajo de la Tierra, de esfuerzo humano, de ingeniería y de dedicación de héroes sin reconocimiento que pasan sus días en el campo o en una planta industrial.

Sí, son héroes porque nuestros refirgeradores están llenos debido a que alguien en el mundo se levantó antes que tú a cultivar fruta o a revisar una línea de producción.

Con todo esto, mi punto es que somos muy pretenciosos en creer que la comida llega a nuestra mesa gracias a que pagamos una cuenta en una tienda. Por el simple hecho de trabajar y vivir en una ciudad, por recibir un sueldo, nos olvidamos de que tanto los alimentos como el agua, llegan a nuestras manos gracias a un sistema humano en el que nosotros somos la fase final de consumo.

Todos dependemos de todos y necesitamos estar consiente de ello.

En casi todas las escuelas de budismo se enseña a apreciar la comida por lo que es. Incluso existen versos como el siguiente, tomado de una escuela zen:

Primero refleccionemos en nuestro propio trabajo y en el esfuerzo de quienes nos brindaron esta comida.

Estemos conscientes de la calidad de nuestros actos mientras recibimos estos alimentos.

¿Cuánto trabajo habrá detrás de una pieza de pan? Es difícil de saber. De lo que sí estoy seguro es que un pan lleva horas de trabajo y creo que debemos tener presente esto.

Cuando comprendemos que somos parte de una enorme cadena y que todo lo que consumimos es producto del esfuerzo humano, podemos ver nuestro lugar en el mundo.

No somos tan grandes, ni tan existosos, ni tan influyentes como para ignorar el esfuerzo de los demás; nosotros mismos somos parte de otras cadenas y así el universo funciona.

Hoy cuando comas tu primer bocado piensa en esto y di gracias.

Estoy seguro que te dará una visión distinta y la palabra humildad encontrará un significado nuevo.

Nota choco budista: Entender el esfuerzo de los demás, comprender que no somos tan grandes como creemos y ver nuestra posición en la escala del universo, nos enseña humildad. Esta se alcanza con la práctica de la Atención, Intención y Acción Correctas, que son parte del Noble Camino Óctuple.

Chocobuda vs. las momias de la Dianética. ¡La pelea del siglo!

Chocobuda vs. las momias de la Dianética. ¡La pelea del siglo!

Este fin de semana tuve una muy interesante experiencia en la Feria Internacional del Libro y se las comparto.

Antecedente

Primero y antes que nada, para este punto sabrás que estoy siempre en contra de los métodos mágicos y de medicina alternativa que pongan en riesgo tu salud o tu integridad. Y la Dianética o Scientology cae justo en ese mundo.

Existen muchos artículos que dan datos mucho más duros sobre el culto de L. Ron Hubbard y los pueden ver en lugares importantes como en Times, así que no discutiré el porqué es un gran engaño y tan peligroso.

Es suficiente saber que la Scientology (no hay un término en español adecuado), clama ser una ciencia y no lo es, basa sus creencias en una obra de ciencia ficción, destruye familias, exprime tu dinero y, en algunos casos, lleva al creyente al suicidio.

La manera en la que jalan «clientes» a su credo es por medio de la venta de libros y una prueba de estrés mediante un aparato llamado E-meter, presentado aquí abajo:

Esta máquina pretende medir el estrés cuando el sujeto toma los dos electrodos, uno en cada mano y por medio de la presión que uno ejerza en ellos, el intercambio de iones entre la piel-humedad-metal y el flujo de electrones en nuestro cuerpo; una aguja bailarina se mueve toda hasta el lado derecho del lector. Más info aquí.

Con los electrodos en mano, el representante dianético hace una serie de preguntas tendenciosas como ¿Odias tu trabajo?, o ¿Qué cambiarías de tu cuerpo?. En ambas cuestiones claro que hay una respuesta emocional y una actividad cerebral que registra el E-meter. Ahí lo que importa es el tipo de preguntas y la interpretación del representante dianético, que siempre lleva a concluir que tu vida es un asco y que la Scientology tiene la solución.

La experiencia

Con estos elementos como antecedente que cualquier escéptico consumado como yo sabe, iba yo muy feliz caminando entre pasillos de libros e inteligencia rumbo a una conferencia de prensa, cuando una mujer muy sonriente me interceptó y me preguntó si quería haceme gratis una prueba de estrés.

Al ver el stand y los banners gigantes que decían Dianetica, claro que acepté con una sonrisa de oreja a oreja.

Me sentó en una silla y en la mesa estaba el E-meter, que tiene toda la apariencia de un instrumento de ingeniería y precisión. Se parece mucho a un amperímetro.

Tomé los electrodos y me explicó que me iba a hacer una serie de preguntas. Si la aguja se movía todo hasta la derecha, mi vida era un asco y necesitaba aceptar la existencia de Xenu (mente alienígena, devoradora de mundos), y comprar varios libros.

Acepté de buena gana.

-Piensa en tu trabajo, ¿qué no te gusta de él?-, preguntó.

Y pensé en la libertad, el rango de movimiento, la sencillez y lo frugal de mi esquema de negocios. Siempre hacen falta un par de clientes más, pero no me quejo. Logré romper el grillete de la vida corporativa hace años. Mantengo dos blogs y dos podcasts. Soy escritor. El camino freelancer es lo que siempre busqué. Así que por más que me esforcé, no encontré nada que genere tensión.

La aguja del E-meter se movió como un milímetro a la derecha.

Con una sonrisa, la edecán dijo:

-Quizá el trabajo está bien, pero ¿qué tal las cosas en casa?

Mi mente viajó a casa. Pocos muebles, paredes limpias, sin saturación. Por las mañanas huele a café fresco y cuando medito huele a incienso. Siempre hay comida en el refri (nevera, para mis amigos en España). Puedo tomar una siesta después de la comida. Seguro, mis vecinos armonizan mis mañanas con narco corridos, pero no es nada que mis viejos audífonos no tapen con un poco de jazz. Todo bien.

De nuevo, la aguja no se movió.

Con un poco de frustración, la mujer me preguntó:

-¿Qué no te gusta de tu cuerpo?

Estoy contento como soy. Algunos kilos menos serían bienvenidos, pero mi salud está en muy buenas condiciones. La aguja se movió un milímetro.

-Piensa en el futuro. ¿Ya sabes qué vas a hacer en tu vejez?- Inquirió.

Y de nuevo busqué en mi mente. No tengo idea qué va a pasar en el futuro. No sé si voy a despertar mañana. Mi único plan es cambiar mi celular porque el actual ya no funciona. Me importa sobre manera que llegue la noche de hoy para leer porque mi libro está muy bueno (Gauntlgrym, de R.A. Salvatore). Ah, y comer mañana. Así que no tengo estrés por el futuro.

La edecán se mostraba frustrada al ver su E-meter sin moverse y como que ya no tenía mucho más qué preguntar. Así que le ayudé.

-A ver… Me estresa la ignorancia en México.- Dije.

Y la aguja se movió sólo un poco a la derecha.

-Me estresa el mal gobierno mexicano, la televisión abierta, el maltrato animal.-

Y la aguja se volvió a mover. Me estaba divirtiendo mucho, pero la mujer no estaba ya de muy buen humor, así que solté los electrodos.

Sonriendo le platiqué que soy budista y que la meditación es parte de mi día. Que veo las cosas como son, que trato de estar siempre atento de mis emociones y reacciones y que mi relación con el mundo es muy simple: acepto la vida por lo que es.

Ella sonrió y me dijo que las personas que meditan son así. Que nada les estresa, pero que siempre hay algo que nos hace infelices.

Y bueno, básicamente terminé yo explicándole los beneficios de la meditación.

-Como tú ya eres avanzado en técnicas de la mente, te recomiendo estos libros.- Dijo, y me mostró 4 volúmenes muy bien diseñados que prometían mi superación máxima. Lástima que mi cartera no caiga víctima tan fácilmente de este tipo de cosas.

Por cortesía tomé algunos folletos y me despedí de ella. Ya se me acababa el tiempo para ir a mi conferencia de prensa.

Conclusión

Independientemente de mi postura hacia la Dianética y todo su rollo de woowoo (término para designar a los engaños y mentiras de fe), tomé consciencia de muchas situaciones:

Estoy donde quiero estar.

Estoy feliz de ser como soy.

Hay problemas y situaciones malas en mi vida, pero no me clavo en ellas, mejor las resuelvo.

No tengo estrés.

Una mente tranquila, es una mente fuerte y decidida. Es muy difícil ser manipulado y conducido hacia engaños cuando vemos las cosas como son.

Pero sobre todo, comprobé una vez más los beneficios de la disciplina y el entrenamiento en meditación.

Ya sé que suena a comercial por el taller que estoy armando, pero independientemente de que lo tomes o no, de todo corazón, te recomiendo mucho entrar de lleno a la meditación.