Una lección en compasión universal

Una lección en compasión universal

Las siguientes palabras no son mías, fueron del Buda. Pero creo que son una gran lección para hacer este mundo un lugar mejor.

Estas líneas son traducidas de un texto llamado Karaniya Metta Sutta o Palabras del Buda sobre el amor gentil.

Léanlas con atención. Harán su día mejor.

Esto debe hacer quien es sabio en bondad para conseguir el camino hacia la paz:

Se debe ser honesto y capaz, sincero y de charla apacible,
humilde y no vanidoso, contento y satisfecho con facilidad,
aliviado de excesivas obligaciones, viviendo de manera sencilla.
Pacífico, tranquilo y hábil, sin un carácter orgulloso ni demandante.
No se debe hacer la mínima cosa que personas más sabias pudieran reprobar.
Desear el contento y la seguridad para que todos los seres estén bien y a salvo,
ya sean débiles o fuertes, sin omitir a ninguno.
Grandes o medianos, pequeños o diminutos, así como visibles o invisibles,
vivan cerca o lejos, existan o estén por existir.
¡Que todos estén bien!

Que uno no engañe al otro, que no haya desprecio entre ellos.
Que ninguno por engaño o mala voluntad desee el daño al otro.
Tal como una madre protege con su vida a su único hijo,
del mismo modo y con un corazón ilimitado
así es como se debe querer la protección de todos los seres vivos:
irradiando bondad sobre el mundo entero, enviándola hacia arriba hasta los cielos,
y hacia abajo hasta las profundidades; alrededor y a todas partes, sin límites.

Y así, estando libre del odio y de la mala intención,
cuando se esté de pie o caminando, sentado o tumbado,
libre de la pereza se debe mantener esta consciencia ilimitada.
Esto es la sublime morada.
Al no mantener ideas preconcebidas, se tiene el corazón purificado,
y teniendo claridad de visión y estando libre de la esclavitud de los sentidos,
no se renacerá de nuevo en este mundo.

Traducidas por Budismo.net
3 pasos simples para obtener máxima productividad

3 pasos simples para obtener máxima productividad

Hace años, cuando comencé a investigar métodos de productividad, me encontré con que existe todo un mercado y una cultura dedicada a hacer que la gente aprenda a organizar su día, a cumplir sus metas y a tener tiempo de sobra para las cosas que valen la pena de la vida.

Busqué e intenté muchos sistemas. Hice un poco de los 7 pasos de Stephen Covy, un poco de Getting Things Done, pero estos métodos se enfocan mucho al trabajo del contador o del administrador de empresas.

El trabajo creativo no está hecho para un sistema tan lleno de reglas y de check lists.

Así que tuve que aprender a ser productivo en mis propios términos y llegar a los siguientes 3 pasos simples para obtener máxima productividad, mismos que comparto con ustedes.

1. Levántate temprano, antes de que salga el sol.

Este tema ha sido objeto de muchas discusiones a lo largo de mi vida. La gente me mira como si yo estuviera loco cuando digo que me levanto diario, incluso en fin de semana, a las 4:40 AM.

Por alguna razón que no comprendo, es correcto maltratar tu cuerpo y mente y privarlos del sueño estando en una fiesta o jugando videojuegos; pero a todo mundo le parece una aberración levantarse temprano.

Salir temprano de la cama tiene muchos beneficios, tantos, que tendría que dedicar todo un ensayo al respecto. Entre ellos están:

  • Aprovechas el silencio y calma de la mañana
  • Ves salir el sol
  • Te da tiempo de desayunar como ser humano, no como máquina de barras de granola
  • Eres mucho más creativo porque tu mente no tiene toda la basura del día
  • El teléfono no suena
  • No llegan correos a tu inbox
  • Te da tiempo de meditar 20 minutos
  • Es un tiempo exclusivamente para ti
  • Erradicas el insomnio de manera natural, sin necesidad de pastilla alguna
  • Te vas a la cama temprano, también de forma natural

Levantarte temprano te da la oportunidad de comenzar tu día sin prisas, bien descansado y alerta al 100% cuando todos a penas se están quitando las cobijas.

En mi caso, me he disciplinado para comenzar a las 4:40 o 4:30 AM y esto me permite dar rienda suelta a mis pasiones: escribir y mantener dos blogs, grabar un podcast, leer, escribir ciencia ficción y meditar. De esta forma, cuando comienza el día, yo ya cubrí mis necesidades creativas y estoy listo para trabajar. Y no, no estoy cansado cuando arranco el trabajo.

2. Apaga las distracciones

Aquí no hay mucho qué decir, más que:

Si quieres progresar en tu trabajo, apaga las distracciones. PUNTO.

Apaga Facebook, Twitter, el teléfono, cierra el correo electrónico, cierra la puerta de la oficina y concéntrate en terminar tu trabajo.

Escucho a la gente quejándose de que tienen mucho trabajo y pendientes que no pueden terminar. Estas quejas son puestas en Twitter y Facebook, escriben en su Blogger y Thumblr.

Yo les tengo un comentario: mientras están lloriqueando de que tienen mucho qué hacer, no están resolviendo nada.

Las redes sociales en web son una herramienta muy poderosa para mi trabajo y mi consumo de información. Me permiten estar en contacto con amigos, familia, divertirme, cerrar negocios, hacer nuevos clientes. Pero a la hora de cumplir metas y terminar tareas, simplemente las cierro.

Apaga las distracciones y concéntrate en tus tareas hasta terminar. Cuando hayas acabado o necesites 5 minutos para un café, entonces sí, date un respiro saludando y quejándote en Twitter.

¿Es difícil concentrarte? Bienvenido a mi oficina. Clic aquí.

3. Haz una lista de pendientes y trabaja con ella hasta terminar

Luego de que te levantaste temprano y estás listo para trabajar, la mejor forma de arrancar es haciendo un listado de pendientes.

De nuevo, aquí hay toneladas de programas, libretas, calendarios que gritan ser los mejores métodos. Mi consejo es: no gastes.

El mejor sistema de organización se llama papel y viene acompañado con un lápiz. Ellos son tus mejores amigos a la hora de organizar el trabajo del día.

Si prefieres un sistema más tecnológico, te recomiendo Google Tasks, que son gratis y forman parte de Gmail. Aquí el truco es sacar los Tasks a una ventana aparte y minimizar Gmail para evitar distracciones.

Yo sé que hay tareas que pueden llevar todo un mes para cumplirse, pero si las divides en pequeñas rutinas diarias, podrás organizarte y terminar.

Conclusión

Si usas el Choco Método de Productividad (JAJAJA), terminarás tu día temprano y tendrás más tiempo para salir a caminar, ver una película o perderte en los brazos de Internet.

¿Tienes algún otro consejo que compartir? ¡Los comentarios están abiertos!

Foto: HonourableTyr

Por qué escribo

Por qué escribo

Hay ocasiones en las que me preguntan el porqué escribo, si no recibo nada a cambio, si a nadie parece importarle, si nunca me haré millonario.

Escribo porque en la palabra está el refugio final de un torrente de ideas que me piden existir. Mis dedos vuelan sobre un teclado que sangra al martilleo de mi voluntad y que, fiel a mi clamo por expresión, guarda silencio y se oculta entre el rocío de mi prosa.

La palabra es mi espada, la herramienta, mi alfombra voladora con la que he cruzado el valle inmenso que es azotado por tormentas de silencio y tempestades de corrosión solitaria.

Estas letras que encuentran su hogar final en la mente del lector, son mi sangre. Son la lava que fluyó desde el interior de una caldera indómita que hierve con el fuego y la furia de una mente creativa.

Escribo porque estos textos que aparecen en tus ojos y se queman en tu memoria, son fragmentos de mi alma que viven y vibran buscando un hogar final.

La palabra es el refugio máximo y es el punto final hacia donde quiero llegar.

Escribo porque soy.

Encontrar el tiempo [Beneficios de la meditación]

Encontrar el tiempo [Beneficios de la meditación]

Nuestra cultura de forzosa productividad nos obliga a estar activos todo el tiempo.

Desde que nos levantamos en la mañana hasta muy entrada la noche, estamos sujetos a una cantidad de actividades que, si las ponemos por escrito  nos sorprendería ver el cúmulo de cosas que resolvemos en unas horas.

Esto no es precisamente malo porque es como funciona el mundo y es la manera en la que nos ganamos la vida prácticamente todos.

Nuestra capacidad humana de resolver, de comprender y de relacionarnos con el mundo es a través de la actividad social y el trabajo.

Sin embargo nunca parecemos tomar un respiro. Aun en los momentos de soledad buscamos algún factor de distracción y la consigna es tener la mente ocupada de tiempo completo.

Por eso cuando dormimos, en fin de semana, cuando salimos de vacaciones y cuando estamos en las situaciones más relajantes, nuestra mente sigue trabajando a toda capacidad y no descansamos.

Descansar es una industria de millones de dólares que te vende todo tipo de artefactos y servicios para que tu tiempo de relajación sea de calidad.

Sin embargo, aun necesitamos encontrar una campaña de publicidad, un servicio público que nos impulse al verdadero descanso: el silencio y la soledad.

Tal perecería que estas dos grandes palabras son los enemigos más grandes de la humanidad y se les ve con terror. «¿Comer solo? Nunca.«, he escuchado decir a muchos.

¿Porqué tenemos tanto miedo de estar solos? ¿Porqué nos aterra el pensar que, por un momento, nuestra mente no sea estimulada por la radio, televisión, videojuegos?

Las respuestas a esas preguntas todos las traemos por dentro y no existe una que aplique para todos, pero lo que sí es común es que las personas tenemos miedo del silencio porque eso hace que nuestra mente se enfoque hacia adentro, a arreglar y procesar la información que tiene pendiente porque siempre la tenemos bombardeada por estímulos.

En suma, no queremos estar solos y en silencio.

Pero la verdad es que el verdadero descanso llega al pasar tiempo con nosotros mismos y darle descanso a la mente.

Para efectos ilustrativos, lo pongo de esta forma.

Descansar en una playa, 4 días y 3 noches, todo pagado: US$600.00

Descansar en la inmensidad del espacio, dando silencio y reposo a la mente con sólo 20 minutos de meditación al día: Gratis y siempre está abierto.

Encontrar el tiempo para nosotros mismos, no para distraernos y entretenernos, es cuando realmente podemos descansar y terminar con el caos de la vida productiva.

Y todo esto es una de las actividades minimalistas por excelencia.

Muy pronto podrán comenzar a meditar con el Choco Buda. Estén pendientes.

¿Cómo está el clima por dentro? [Beneficios de la meditación]

¿Cómo está el clima por dentro? [Beneficios de la meditación]

Al tener conciencia de nuestra propia mente, nos podemos dar cuenta que tenemos una mente llena de deseos, de ira, miedo, confusión. También podemos percatarnos de que tenemos claridad, concentración y muchas cualidades más.

Por medio de la meditación, podemos reconocer nuestros estados mentales sin juicios y sin comentarios, nos podemos mirar por fuera; justo como somos en realidad.

Esto crea un espacio que nos da la libertad de responder a estos estados mentales, simplemente sabiendo que están ahí, y que vienen y se van.

Cuando estamos en una sesión de meditación es posible separa nuestra mente de los sentimientos. Al observarlos desde lejos, todos los sentimientos y los problemas se ven pequeños, justo como son. Esto nos da la entereza para arreglarlos y dejarlos ir.

Es como mirar a través de una ventana y ver qué tal está el clima afuera.

¿Pero qué tal si mejor notamos cómo está el clima por dentro?

En el futuro hablaremos más sobre la meditación y cómo alcanzarla.

El que no se desapega, no despega. Artículo por Raúl Mora

El que no se desapega, no despega. Artículo por Raúl Mora

Para el post de este día tenemos a un invitado especial. Su nombre es Raúl Mora y nos presenta un texto con una leyenda que habla sobre el desapego, uno de los valores budistas más importantes.

—–

La vida es imperfecta.

Este es un hecho al que todos nosotros nos enfrentamos en algún punto de nuestras vidas.

La vida es injusta.

Y eso es lo que más nos frustra, nos hace ser infelices, nos ata al pasado, nos lastima, nos hace sufrir y nos amarga.

¿Por qué no me amó? ¿Por qué prefirió irse? ¿Por qué se lo dieron a él/ella y no a mí? ¿Por qué mi vida es así? Son preguntas que todos hemos hecho en nuestra vida.

Vivir en el pasado solo te hará infeliz, amargo y resentido.

Las circunstancias de la vida nos llevan por caminos que no siempre queremos, pero hay que seguirlos de la mejor manera posible. Tampoco te estoy diciendo que salgas y te resignes, porque puedes cambiar tu vida si quieres, cambiarla para bien.

Simplemente desapégate del pasado, deja atrás las cosas que ya no fueron y así no te lastimarán más. Toma muy en cuenta agradecer a todas las personas que pasaron por tu vida, ya que todas dejaron aprendizaje.

Recuerda: el que no se desapega no despega así que no hay mejor momento, ni lugar para despegar de la frustración del pasado que este preciso momento.

Tal vez con esta historia de dos monjes budistas te pueda quedar más claro:

En un tiempo antiguo, dos monjes, uno anciano y sabio y otro joven e inexperto, caminaban juntos por el campo. El monasterio al que pertenecían era sumamente conservador, y estaba específica y estrictamente prohibido el contacto con mujeres. De pronto, ambos monjes escucharon un grito que atravesaba el campo.

Una joven mujer estaba en el margen del río, llorando preocupada. “¿Por qué lloras?” preguntó el monje anciano. “Quiero ir a la casa de mi padre, del otro lado del río, mi hermana se casa hoy y quiero estar en su boda, pero ahora el río es demasiado alto y temo que si intento cruzarlo me pueda ahogar”.

“No hay problema”, respondió el monje anciano y entonces cargó a la joven en sus hombros y juntos cruzaron el río. Cuando el monje la bajó del otro lado del río, ella le agradeció sus atenciones y siguió con su camino, mientras el monje cruzó de nuevo el río y siguió caminando con su compañero.

Mientras ambos continuaban su camino, el monje anciano notaba como su acompañante parecía cada vez más distraído: “¿Qué te está atormentando, hermano?”, preguntó el monje anciano.

El monje joven respondió con cierta rabia “Muy bien sabe que no podemos tener nada que ver con una mujer, sin embargo la levantó, la cargó y la ayudó a cruzar el río”.

“La levanté y la solté del otro lado del río, hermano” respondió el viejo y sabio monje, “sin embargo tú lo has seguido cargando hasta este momento… es tiempo de soltarla”.

Las oportunidades pasadas te forjaron

Todo por lo que has pasado, lo que has sentido, lo que has vivido, te ha forjado como la persona que eres en este momento. Imagina la más leve variación a tus experiencias pasadas, buenas o malas, y podrías ser en este momento una persona completamente distinta a la que eres.

Es mejor pensar que lo que te pasó antes  y que no resultó como querías, son experiencias que te han formado como persona.

Depende de ti ser quien quieres ser el día de hoy, sin mirar hacia atrás.

El desapego termina con la frustración

Imagina por un momento un mundo en el que todos tuviéramos todo lo que siempre hemos deseado. Un mundo de niños caprichosos, mimados, en un mundo en el que no existirían límites.

¿Cómo sería ese mundo? Anárquico, sin reglas, en un desorden total.

En algunos aspectos la frustración es positiva porque te demuestra que tienes que ser paciente y luchar por lo que quieres. No basta con desear algo, tienes que luchar y esforzarte por ello.

Para terminar con la frustración es muy importante aprender a no apegarte al deseo. A eso se le llama avaricia, que desata el auto engaño y culmina en la ira (los 3 venenos de la mente).

La frustración no existiría si tus metas las vieras como objetivos, no como caprichos. En esa medida, puedes ir mejorando en tu vida sin que te afecte que los planes no salieron como esperabas.

Esto también nos enseña que todo en la vida es impermanente.

Por supuesto, hay veces en que sentir frustración simplemente sucede. Y es aquí donde debemos estar atentos a relajarnos y no alimentar ese sentimiento que nubla la vista de lo que realmente vale la pena de la vida: estar tranquilos.

Por último, hay que tener en la mente que para lograr una meta necesitamos actuar de una forma ética, sin pisar ni lastimar a otros.