Zen y el sentido de MI vida

Zen y el sentido de MI vida

En la cultura occidental somos expertos en sufrimiento. Sería increíble que nos dieran fracciones de bitcoin por sufrir. ¡Seríamos millonarios! Y una de las cosas que más dolor causan es el no encontrar sentido a la vida.

Estas preguntas son comunes: ¿Quién soy? ¿Cuál es mi misión? ¿Para qué sirvo? ¿Qué sentido tiene mi vida?

Pero si pones atención, verás que en todas ellas la palabra YO está implícita. Ahí yace la razón de por qué la pasamos tan mal.

Desde el punto de vista del Soto Zen, no existe un sentido individual de la vida. Entre más buscas un sentido para ti como ser aislado del universo, más sufrirás porque entras en el ciclo de buscar satisfacción para solo 1 individuo.

Y es precisamente el problema con el mundo occidental. Al venir de una cultura donde el cristianismo define nuestra relación con el universo, estamos educados para la salvación personal. «Yo quiero ir al cielo», «yo quiero superarme», «yo quiero conquistarlo todo». Y por eso jamás encontraremos sentido a la existencia.

El budismo, y en especial el Zen, destrozan por completo el argumento de la salvación y el sentido de la vida personal. Primero porque no hay un YO, pues solo es una ilusión. ¿Entonces qué es lo que se salva? ¿Qué le da sentido a la vida?

Somos luz. Y no me refiero al contexto de ser asquerosamente positivos. Somo luz porque tenemos exactamente la misma naturaleza que la luz. Cada uno de nosotros es un fotón, una partícula. Tenemos vida de partículas, vamos a la escuela de partículas y cuidamos de nuestra salud de partícula. Pero al mismo tiempo somos onda, que se mueve por el universo junto con las otras partículas. Los fotones hacen que la luz sea posible y siga adelante.

Nuestra misión como seres vivos y como parte del universo, es ayudar a que la vida siga adelante. No importa la filosofía que elijas, entre más das al universo, más paz habrá en todas partes, comenzando por tu corazón. ¿Cómo encontrar el sentido de la vida para ti? Ese es solo un camino que tú debes recorrer. No importa si elijes trabajar en una cocina comunitaria o dar clases a personas con bajos recursos económicos, el sentido de la vida para nosotros es la manera en la que hacemos que la vida sea bonita para los demás.

Por supuesto, la vida no toda es linda. Hay retos y personas difíciles. El Zen es la aceptación radical de la vida como es. Es decir, no sufrimos por las condiciones que existen. Decidimos no pasarla mal para poder, entonces, tomar acciones.

Zen es una filosofía activa, viva, que actúa para mejorar las condiciones de vida de todos los seres. Si hay una condición de abuso, por ejemplo, aceptamos que así son las cosas sin rechazarlas. Y con la mente clara, sin sufrir y sin buscar venganzas, entonces actuamos. A veces se guarda silencio, a veces se llama a las autoridades, a veces es tiempo de ser activistas.

El Budismo Soto Zen nos enseña todo esto y entonces nuestra vida se pone linda. Con base en el Buddhadharma y las enseñanzas de Dogen, cultivamos ecuanimidad para ayudar a todos los seres vivos.

Aunque seamos ateos, estamos moldeados por la mente de salvación personal implantada por el cristianismo. Esa mente cristiana siempre se busca un final feliz. YO quiero ir al cielo, el mejor puesto, la mejor familia, la ceremonia de graduación y la medalla al cruzar la meta. Como nos enfocamos en solo el resultado final, olvidamos ver lo que en realidad nos vuelve ricos y felices: el camino.

No buscamos un sentido a la vida porque el sentido de la vida es solo vivir, no encontrar. El camino del Bodhisattva es justo eso: vivir de manera ética y compasiva para mejorar las condiciones de vida de todos los seres, sin importarnos un resultado final o encontrar nada. Un instante a la vez. No hay nada qué encontrar.

Paz en el corazón, alegría por existir, todo eso llega como resultado de qué tanto das a los demás. Entre más compasión y generosidad practicas, más paz hay en ti.

No estás para tomar cosas del universo. Estás para regalarte al universo.

Practicamos budismo en beneficio de los seres vivos. Si alguien se suicida, entonces se pierden todas las oportunidades de mejorar la vida. Por otro lado, el suicidio viene de la mente egocéntrica. En el Zen dejamos el ego de lado, entonces las ganas de suicidarse se borran.

Tu pasado solo puede ser definido por la palabra GRACIAS.

Tu presente debe ser definido por la palabra SERVICIO.

Asi que, ¿cuándo empiezas a ayudar a los demás?

Compasión por el mundo. Poema por el Maestro Muuija (Corea, 1178–1234)

Compasión por el mundo. Poema por el Maestro Muuija (Corea, 1178–1234)

Preocupados solo por ropa y comida, no por la mente;
granjeros y tejedores viven encarcelados.
Por eso todo el mundo sufre frío y hambre.
Pero si les digo, ¿me creerían?

Los cultivos y los gusanos de seda han fallado todos estos años,
hambruna y desastres vienen uno detrás de otro.
Las calamidades no son causadas por la gente indefensa.
Al no entrenar la mente, culpan a los cielos.


El Maestro Muuija nos visita de nuevo en este blog y estamos muy felices porque su sabiduría es importante.

Este poema fue escrito hace unos 1000 años y sigue vigente.

Ahora todos estamos muy preocupados por obtener objetos y reconocimiento. El nuevo teléfono, el auto más grande. Queremos derrocar gobiernos y que la civilización se acomode a nuestro ego al designar nuevos pronombres y siglas.

¡Se nos va la vida amasando las cosas para que se ajusten al ego! Pero en ese proceso, todo mundo sufre.

Pero pocos se atreven a ver que la mente no entrenada es la causa de nuestras calamidades. Una mente iluminada por el Dharma puede ver que todo es Buda.

Las situaciones de la vida solo son Buda. Ya sea político corrupto, crimen o huracán, sonrisa de los niños, las puestas de sol hermosas; todo es Buda.

Mientras el enfoque de nuestros esfuerzos sean trivialidades del ego, idealizaciones del propio Buddhadharma; estamos condenados a hacer de nuestra experiencia una calamidad.

Si te digo todo esto, ¿me creerías?

La mente entrenada es el secreto de la vida

La mente entrenada es el secreto de la vida

Muchas traducciones de los textos del Buddhaharma afirman que la vida es sufrimiento. Pero no es una traducción certera. La vida incluye sufrimiento, porque no podemos obviar que existe la risa, las flores y las tardes de café con las personas que amamos; y miles y miles de cosas maravillosas.

Esta vida super conectada que tenemos hace que el sufrimiento no nos deje en paz ni un segundo. Tanto los medios de difusión, así como nuestra adicción a las pantallas, nos mantienen en angustia, odio y miedo de tiempo completo. Si nos inyectamos en la mente contenido de miedo, violencia y quejas de otros hasta porque voló la mosca; no podemos esperar que la vida se mire por lo que es.

Muy pronto nuestra relación con el universo es justo de miedo, violencia y quejas. Las personas que se mudan a ese mundo se la pasan mal y no encuentran la salida de la oscuridad.

Esta sensación de miedo y rabia constantes nos hacen gritar en protesta ¿hasta cuándo cambiarán las cosas? ¿Por qué nadie hace algo? ¡Nos estamos muriendo!

Buscamos el cambio automático del status quo, sin ver que la vida no es tan oscura y olvidamos mirar la enorme cadena de causas y efectos que nos han traído hasta aquí.

Asumimos que lo que está mal del universo son todos los que no hacen lo que queremos. Buscamos venganzas y culpables, sin ver el impacto que nosotros mismos creamos para el universo.

Pero todo esto no es otra cosa que el resultado de mentes no entrenadas. Mentes que se abrazan a los juicios, al rechazo de la vida como es y a que sus expectativas no son cubiertas por nada ni nadie del mundo.

Para Shakya-sama, la mente no entrenada es la causa última de la insatisfactoriedad. Es como tener un mono salvaje en la mente que solo reacciona, sin pensar y sin ninguna especie de compasión. Esta enseñanza es tan medular, que es con la que abre el Dhammapada, uno de los libros más importantes para el budismo del mundo.

En el primer capítulo, La Mente, el Buda nos dice:

Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento impuro, entonces el sufrimiento le sigue de la misma manera que la rueda sigue la pezuña del buey.

Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro, entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona.

Entender este poder de la mente es central para estudiar las palabras del Venerado Por el Mundo. Aunque él dejó cientos de enseñanzas, la mayoría apuntan a la práctica de Zazen.

Este enfoque en la responsabilidad de nuestros pensamientos y emociones hace que el budismo sobresalga de entre todas las vías espirituales.

A veces parece que la mente está en nuestra contra, pero si aprendemos a escucharla y a dejar que no se aferre a los pensamientos, la libertad llega.

Transformar la basura que produce la mente egocéntrica, en ecuanimidad con la práctica Zen, es el secreto de la vida.

Los problemas sociales seguirán, por supuesto. Los retos sociales y los políticos corruptos no se extinguirán. Pero sí cambiaremos nuestra relación con todo lo que sucede.

Con una mente entrenada y en paz, tomamos decisiones virtuosas, desarrollamos un corazón compasivo que hace mejores sociedades. Este es el secreto de la vida y lo que el Buda enseñó.

El Zen del miedo

El Zen del miedo

El miedo es una emoción muy útil porque es la que nos pone a salvo del peligro. El problema es que cuando el ego la comienza a manipular, se sale de control.

A menos que te esté persiguiendo un mamut o un dientes de sable, todos nuestros miedos modernos están basados en basura de los medios de comunicación y redes sociales, o en la pérdida de algo egocéntrico de la sociedad de consumo.

Por ejemplo, la pérdida de estatus, de bienes materiales, de poder, de dinero. Todo ello es chatarra a la que se abraza el ego y produce pesadillas cuando nos imaginamos sin ello.

El miedo no solo hace la vida se ponga miserable. Cancela la inteligencia y nos vuelve muy fáciles de manipular por alguien más.

El miedo es el resultado de una mente sin control que pide a gritos una práctica espiritual. Además de que tienes demasiado tiempo en tus manos para pensar en ti y en cómo el universo no te ha dado lo que crees merecer.

Pensar en uno mismo es lo que no hacemos en el Soto Zen, porque es la puerta al sufrimiento. Entrenamos la mente en Zazen, pero además tomamos acciones compasivas para ayudar a los demás. ¿Por qué?

Porque todos los miedos se extinguen cuando practicas compasión y generosidad. Si tienes miedo por las noticias del mundo, por la cháchara en redes sociales o por un programa de televisión, es tiempo de desconectarte y comenzar a vivir con compasión.

Deja de mirar la tele por unos meses. Suelta redes sociales y mejor toma libros. Únete a una ONG para ayudar a los demás. O solo ayuda a las personas en tu comunidad. Verás que los miedos se desactivan y la vida se pone linda.

Como siempre, no me creas nada. Solo soy el mentiroso más grande del mundo. Te reto a que me desmientas. Pon lo que he dicho en práctica para darme una lección. No es posible que yo me salga con la mía.

Taller de manejo de emociones negativas: Heisei 2022. Inicia el abril 13

Taller de manejo de emociones negativas: Heisei 2022. Inicia el abril 13

 

Heisei: (Jap.) compostura, calma, aplomo, serenidad, ecuanimidad, calma

Todas las emociones humanas son útiles y naturales para el desarrollo de nuestra vida. Gracias a ellas podemos distinguir el peligro, saber cuando alguien abusa de nosotros o cuando requerimos apoyo y cariño.

El problema es que en estos tiempos de conexiones inmediatas e individualidad, el culto al ego hace que las emociones negativas crezcan a niveles incontrolables. Nunca nos percatamos cuando la angustia, ira, la tristeza y los celos comienzan a tomar el control de nuestras vidas. Estamos enojados, angustiados, con prisa o tristes de tiempo completo.

Encima de todo, las noticias de hechos terribles en el mundo se repiten 24 horas al día, lo que nos produce emociones y angustia terribles. En lugar de disfrutar nuestra experiencia, vamos con el corazón roto y con miedo y angustia que no se acaban.

Esto hace que nuestras vidas se vuelvan grises, nos volvemos depresivos o agresivos y comenzamos a habitar un mundo donde todo nos ataca de forma personal. Pronto la salud comienza a gastarse, y cansamos a las personas que nos rodean, erosionando amistades y relaciones.

 

Solución

Cuando las emociones negativas nos dominan y comenzamos a ver que nuestra tranquilidad y salud están siendo destruidas, es tiempo de actuar antes de que el problema se vuelva inmanejable.

Creemos que existe un camino de vida más tranquilo y amable, en el que podemos aprender a dejar ir las emociones que no nos ayudan y a no caer en extremos pasionales. Así crecemos, y construimos un mejor mundo para nosotros mismos y quienes nos rodean.

La angustia, la ira, el rencor, la tristeza o los celos; todos ellos pueden ser reducidos a su mínima expresión.

Por eso creamos Heisei, taller de manejo de emociones.

Heisei es la palabra japonesa que significa compostura, calma, aplomo, serenidad y ecuanimidad.

Inscribirte a Heisei, nos ayudará a:

  • Hacer de la meditación un hábito cotidiano para fortalecer tu estado de ánimo.
  • Dejar de reaccionar para mejor actuar con base en la ecuanimidad.
  • Saber cómo y cuándo usar redes sociales y ver noticias que solo crean miedo.
  • Estar atentos a los estados ánimo para dejarlos ir, antes de que nos causemos daño o los demás.
  • Buscar espacios de silencio e introspección necesarias para el auto conocimiento.
  • Reconocer tu naturaleza humana para que funcione en equilibrio con tus valores.
  • Aprender a ver las cosas de forma abierta y sin caer en extremos.
  • Entender la raíz de muchos de estos sentimientos.
  • Mejorar la salud en general.
  • ¡Sonreír más y respirar con tranquilidad!

Cuando logramos ser uno con las emociones negativas, nos volvemos ecuánimes y más amables. No sólo te sentirás mejor, sino que la gente que te rodea se sentirá bien a tu lado.

Conflicto en Ucrania, miedo y Budismo Soto Zen

Conflicto en Ucrania, miedo y Budismo Soto Zen

En la práctica Zen nos entrenamos y estudiamos para poder ver la vida a través de los ojos del Buda. Siempre estamos vigilantes de la calidad de nuestros pensamientos para evitar emitir juicios sobre cosas que no entendemos o que involucren toma de partido o división.

Por eso afirmamos que vida-muerte, noche-día, amor-odio; todos son caras de una sola cosa. Todos son Buda y se necesitan mutuamente.

Los conflictos son parte de la vida. Hacemos lo posible por evitarlos. Nos esforzamos para mantener la paz por en la mejor de nuestras capacidades. Pero al ser parte de la vida, el conflicto llegará. ¿Qué hacemos? En esta charla respondo a esta pregunta.