Para esta semana avanzamos con el Sutra de la Plataforma, Capítulo 6, Sobre el Arrepentimiento.
En este capítulo, el Sexto Patriarca nos habla del Arrepentimiento sin Forma que nos lleva a limpiar las consecuencias negativas de nuestro karma poco hábil.
Por eso es que recitamos el Verso de la Enmienda o Verso del Arrepentimiento.No es una confesión en busca de perdón, sino una afirmación de responsabilidad interior.
Incluir este verso en nuestra práctica diaria no es para vivir con culpa, sino para preparar el terreno y sembrar nueva sabiduría.
Todos los daños causados por mis actos, palabras y pensamientos, a lo largo de mi vida. Provenientes de mi infinita avaricia, ira e ignorancia, Los enmiendo aquí y ahora.
Reconocemos, entendemos, y dejamos ir, para que la práctica pueda florecer.
Como monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: Sutra de la Plataforma: Capítulo 6, p. 3. Verso de la enmienda.
Los espero:
Día: Domingo 13 de julio de 2025.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
Con mucha felicidad invitamos a toda la comunidad budista y a los miembros de la sangha Grupo Zen Ryokan, a continuar nuestro estudio del Dharma y de las enseñanzas Soto Zen.
Este curso es la continuación directa del Curso de Introducción al Budismo Zen 2. Es perfecto para quienes lo han tomado y para quienes estén familiarizados con los temas vistos hasta la fecha.
No es un curso para principiantes y es un grupo formal de estudio.
Objetivos
Formar un grupo de practicantes comprometidos con el estudio del Budismo Soto Zen, para profundizar en las enseñanzas de Dogen Zenji y ponerlas en práctica en la vida cotidiana.
Estudiar la historia, textos y formas esenciales del Budismo Soto Zen japonés; para enriquecer nuestra experiencia y vivir en respeto, armonía, silencio y elegancia. Siempre en servicio de todos los seres vivos.
También estudiaremos con detalle los Preceptos del Bodhisattva, para después decidir si quieres recibir los Preceptos en la ceremonia de Jukai.
Practicaremos Shikantaza desde el primer día para mantener el hábito diario de nuestra práctica suprema.
Para esta semana seguimos con los primeros párrafos del Sutra de la Plataforma, Capítulo 6, Sobre el Arrepentimiento.
En el budismo usamos incienso por muchas razones. No es solo para que huela bonito. Cuando encendemos una varita, estamos diciendo con ese gesto “aquí estoy, con presencia plena y gratitud”. Es una forma de marcar el inicio de la práctica, de hacer una pausa. Pero además del incienso físico que se quema, también hay inciensos simbólicos o internos. Estos no los ves ni los hueles, pero se “encienden” cuando cultivamos cualidades como la gratitud, compasión y generosidad. En el Sutra de la Plataforma nos habla justamente de estos inciensos de la mente-corazón.
Capítulo 6 nos menciona cinco inciensos que no se compran en ninguna tienda, pero que hacen que nuestra práctica sea profunda y real. Son la ética, la concentración, la sabiduría, la liberación del ego, y la comprensión de esa libertad. Estos Cinco Inciensos son un recordatorio de que si queremos caminar el camino del Buda, no basta con leer o ver videos lindos. Tenemos que perfumar nuestra mente con estas cualidades, todos los días, en todo lo que hacemos. Esa es la verdadera ofrenda.
Como monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: Sutra de la Plataforma: Capítulo 6, p. 2. Ofrendar Los Cinco Inciensos.
Los espero:
Día: Domingo 6 de julio de 2025.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
La pregunta existencial “¿quién soy yo?” es un asunto que a todos nos puede crear ansiedad. A veces no sabemos ni cómo empezar a responder. Una persona de la sangha recientemente me hizo esta pregunta y, aunque yo no lo puedo responder porque es algo que cada uno de nosotros debe investigar, sí puedo compartir cómo comenzar a vivir para encontrar la resolución.
Hace unos años, mi senpai, Yoshu, monje y jardinero en Kosho-ji, el primer templo fundado por D?gen Zenji a las afueras de Kioto, me compartió una experiencia que me hizo pensar por días. Una mañana estaba barriendo el camino de piedra que conduce al zendo, cuando una ráfaga de viento otoñal le arrojó un montón de hojas justo donde acababa de limpiar. Frustrado, murmuró: “¿Por qué me molesta tanto esto?” En ese instante, se dio cuenta de algo interesante. No era el viento, ni las hojas, ni siquiera su deseo de terminar el trabajo lo que lo alteraba. Era su identificación con una imagen de sí mismo, el que mantiene el camino limpio.
Dejó la escoba a un lado y se sentó a mirar el viento mover las ramas de los árboles. Esa mañana entendió algo que miles de sutras podrían tardar años en mostrar. El “yo” que lucha por controlar todo no es su verdadera naturaleza.
Y entonces surgió la gran pregunta: ¿quién soy yo?
El Despertar de la Fe en el Mahayana es un mapa para volver a casa
Por aquellos días estábamos estudiando uno de los textos fundamentales del budismo Mahayana, El Despertar de la Fe. Este es otro texto vital para el Zen porque nos ofrece un marco claro para abordar esta pregunta que tiene mucho que ver con la enseñanza de Anatta.
Compuesto en China y atribuido a Asvaghosa, este texto presenta la mente con dos aspectos inseparables: la mente tal como es (nuestra naturaleza verdadera, inmutable) y la mente tal como aparece (la mente condicionada por el karma, sus repercusiones y las pasiones). Es decir, la mente en el mundo de lo relativo y la mente en el mundo de lo absoluto.
El texto enseña que todos los fenómenos, incluidos los pensamientos de bien y de mal, son manifestaciones ilusorias de la mente. Y, lo más importante, afirma que la naturaleza esencial de todos los seres es pura, libre y perfecta desde el origen.
¿Quién soy yo? Encontrando la respuesta en el Zen y la práctica
“Lo que llamamos bueno o malo, no es nuestro verdadero rostro.” —Venerable Jingjie
La práctica Zen es difícil porque entrenamos para soltar las opiniones y no dejar que nos definan. Estamos atentos a las etiquetas que ponemos que, aunque son necesarias para navegar la vida, no nos definen. Por eso no se nos pide que rechacemos lo bueno ni lo malo. Más bien, tratamos de ir más allá de ellos. La mente que en un momento se llena de fe y compasión, al instante siguiente puede llenarse de deseo y rechazo. Si observamos con atención, notamos que estos estados vienen y van como nubes en el cielo. Pero el cielo mismo, que es nuestra verdadera naturaleza, permanece intacto.
Practicar Zen es poder contactar con esa estabilidad detrás de los pensamientos y el lenguaje. En el Despertar de la Fe encontramos que es comprender que todo lo que surge son “dharmas condicionados”, es decir, nacidos de causas y condiciones, y por tanto vacíos por naturaleza. Esta visión es el corazón de la enseñanza budista sobre el “yo”.
En el silencio de Shikantaza vemos nuestra personalidad flotando junto con todos los demás pensamientos. Lo que es YO es una construcción mental. Se compone de las vivencias, de la cultura, de la salud, de lo que comes y de todas las cosas que has decidido. Creamos una personalidad, la abrazamos y con ella navegamos el mundo.
Tu verdadero ser trasciende lo que crees que eres. Hay algo detrás de la personalidad que es puro, inmutable y que no depende de nombres o etiquetas.
Entonces, si no hay un YO, ¿quién es la persona que se enoja? Si no hay una pista de aterrizaje (YO), entonces las emociones solo sobrevuelan, pero se tienen que ir a otra pista que no sea la tuya.
Más allá del bien y del mal para comprender la raíz
Cuando decimos “yo soy bueno” o “yo soy malo”, tomamos una función temporal de la mente, o sea una reacción, un hábito, un pensamiento; y la convertimos en identidad. Pero la enseñanza fundamental del Buda es clara. Eso no eres tú.
Nuestro ser verdadero no nace ni muere, no aumenta ni disminuye. Es como el agua que, expuesta al frío, se convierte en hielo. El hielo parece sólido, duro, separado… pero sigue siendo agua. De la misma manera, nuestras emociones, preferencias, aversiones, deseos y errores no son nuestro ser esencial, sino estados temporales, transformables.
Si fuéramos por naturaleza malvados o puros, no habría posibilidad de cambio. Pero como nuestra naturaleza es clara como el agua, todo lo demás puede ser disuelto mediante la práctica.
Reconocer directamente la verdad
El maestro Zen Zhaozhou (Joshu en japonés), uno de los más grandes de la historia, pasó buena parte de su vida peregrinando y preguntando: “¿Mi naturaleza es buena, mala o pura?” No se conformó con ideas ni conceptos. Quería saber por experiencia directa.
A los ochenta años, durante Zazen frente a un bosque de bambú, escuchó el sonido de una piedra golpeando un tallo. En ese momento, todo pensamiento condicionado se detuvo. Comprendió profundamente que su naturaleza verdadera no dependía de categorías morales ni de ideas dualistas.
Dijo entonces: “Tantos años buscando, gastando sandalias… y todo estaba justo aquí, sin esfuerzo alguno.”
Ese despertar, llamado kensho en japonés, no es una iluminación grandiosa ni lejana. Es simplemente reconocer lo que siempre ha estado presente.
El poder de “dar la vuelta y mirar hacia dentro”
En nuestra vida cotidiana, la práctica comienza al notar cómo nos aferramos a un “yo” construido; el que tiene razón, el que se siente víctima, el que siempre necesita algo más. El Zen nos lleva tener una mirada fresca y observar esos estados como fenómenos pasajeros, no como nuestro verdadero ser.
Volver a ese “rostro antes de nacer de nuestros padres”, como dicen los antiguos koans, es simplemente regresar a este momento, sin juicios, sin narrativas, sin máscaras.
Ante la ira, la tristeza y muchos de nuestros estados incómodos, hay que preguntarse “¿quién está sintiendo esto?”. No es que los problemas se esfumen, pero sí podemos abordarlos desde la calma.
El Zen como camino para responder a la gran pregunta
En el Soto Zen practicamos Shikantaza (solo nos sentamos en Zazen y punto), nos lleva más allá de los discursos sobre el bien y el mal. Se trata de convertirnos en mejores personas y de despertar al hecho de que ya somos una expresión única e irrepetible de la mente universal.
En ese silencio, comenzamos a ver que no necesitamos convertirnos en nada. Solo basta con dejar de identificarnos con el hielo, y recordar el agua.
¿Quién soy yo? La respuesta está en el zafu
A lo largo del día, cuando sientas que algo te irrita, te eleva, te pone triste o te confunde, haz una pausa. Pregúntate con suavidad: “¿Quién está sintiendo esto? ¿Es esto mi verdadero yo?”
No necesitas resolverlo con la mente. Solo observa. Y siéntate. Vuelve al cuerpo. Respira.
Tu verdadera naturaleza no necesita ser defendida ni pulida. Solo reconocida.
Volver a casa
“¿Quién soy yo?” no es una pregunta filosófica abstracta. Es una cuestión importante para todos nosotros. La respuesta, como diría Zhaozhou, está justo donde estás ahora. Ningún maestro espiritual lo puede resolver por ti.
Todo lo que surge, ya sea bueno, malo, hermoso o difícil, es parte del camino de regreso. Solo necesitas el coraje de no huir. Sentarte. Mirar. Y confiar.
Hoy, dedica cinco minutos a sentarte en silencio. No busques nada. No huyas de nada. Simplemente siéntate y deja que todo sea como es. Cada vez que surja un pensamiento, una emoción o una duda, pregúntate suavemente: “¿Esto soy yo?”
Luego, suéltalo. Respira. Sonríe. ¿Esa sonrisa? Eso eres tú. Y eso nunca ha estado lejos.
Esta semana avanzamos con el Sutra de la Plataforma y llegamos al Capítulo 6, Sobre el Arrepentimiento.
Aquí el Maestro Huineng nos ofrece una visión profundamente transformadora del camino budista. A diferencia de la culpa o el castigo, el verdadero arrepentimiento consiste en reconocer con honestidad nuestras acciones erróneas y, desde esa claridad, hacer el voto de no repetirlas. Este arrepentimiento “sin forma” no busca rituales externos, sino una purificación de la mente instante a instante, en cada acción que realizamos. Singnifica volver a nuestro estado natural de apertura y compasión, y tomar responsabilidad de cada pensamiento, palabra y acción.
SPOILER ALERT! Hay que poner atención porque nuestros versos de cierre de Zazenkai vienen de este capítulo.
Aunque el capítulo no es muy largo, contiene mucha sabiduría. En este Zazenkai tendremos la primera parte.
Como monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: Sutra de la Plataforma: Capítulo 6, Sobre el Arrepentimiento.
Los espero:
Día: Domingo 29 de junio de 2025.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
Recuerdo una mañana silenciosa durante mi entrenamiento en un templo de las montañas de Japón. Había terminado de barrer la explanada y me senté un instante bajo el alero del zendo. El compañero a mi lado, sin mirarme, dijo algo como «¡Qué ksana tan duro!». Y mi mente de inmediato pensó: «Ksana, ksana, colita de rana«, como la rima que dicen las madres cuando un hijo se lastima. Sí, ksana como en el Sutra de la Plataforma.
Ese momento quedó flotando en mi mente. Más tarde, al estudiar el Capítulo VI del Sutra de la Plataforma, comprendí que cada instante, por mínimo que parezca, es una puerta hacia el despertar. El arrepentimiento que nos propone Huineng no es indigno ni es sobre culpa, sino trata de presencia total, ksana a ksana, instante a instante.
Este capítulo está lleno de sabiduría, por lo que lo compartiremos en varias entregas. Hoy nos centraremos en el inicio de este texto y en conceptos clave que podemos aplicar en nuestra vida diaria.
El significado de ksana más allá del Sutra de la Plataforma
En el contexto del budismo Mahayana, un ksana es una fracción de tiempo extremadamente breve, casi imperceptible. Es algo más breve que un milisegundo. Se podría decir que es lo que en verdad mide el presente.
En el Sutra de la Plataforma, se nos invita a vivir de un ksana a otro, atentos al momento. Vivir cada ksana con plena conciencia es vivir en meditación. No se trata de escapar del tiempo, sino de habitarlo plenamente.
Cuando mantenemos la mente en el presente, no nos arrastran los errores del pasado ni nos distraen las expectativas del futuro. Cada ksana se convierte en una oportunidad para purificar la mente y despertar.
Alcanzar nuestro Dharmakaya personal
Huineng nos dice que debemos «alcanzar nuestro propio Dharmakaya». Dharmakaya es el cuerpo del Dharma, la verdad esencial más allá de forma y distinción. No es un lugar al que vamos, sino una realización de nuestra naturaleza original.
Es abrir la conciencia a que somos conciencia, y que pertenecemos a una conciencia más grande, perfecta y completa.
Cuando purificamos la mente en cada ksana, cuando nos liberamos del odio, la codicia y la ignorancia, el Dharmakaya se manifiesta desde dentro. Alcanzar el Dharmakaya es alcanzar al Buda en nuestro propio corazón.
El incienso y los Silas son la fragancia de la conducta recta
El Sexto Patriarca nos habla de los «Inciensos» del arrepentimiento sin forma. No se refiere al incienso físico, sino a las cualidades internas que purifican y elevan nuestra mente. El primero de estos es el Incienso de Sila, o conducta ética.
Sila se refiere a los principios éticos del budismo, que se resumen en los Cinco Silas:
1. No matar: Cultivar la compasión hacia todos los seres.
2. No robar: Practicar la generosidad y el respeto por lo ajeno.
3. No tener conducta sexual dañina: Respetar el cuerpo, los vínculos y la confianza.
4. No mentir: Comunicar con verdad y silencio, con intención de armonía.
5. No intoxicar la mente: Evitar sustancias y actitudes que nublan la claridad.
Vivir los Silas es encender ese incienso interno que perfuma nuestra vida y relaciones.
Los cinco Inciensos del arrepentimiento sin forma
El arrepentimiento sin forma no se hace ante un altar externo, sino en la propia mente, con honestidad y compromiso. El Sutra de la Plataforma describe cinco inciensos metafóricos:
1. Incienso de Sila
Es el fundamento. Una mente libre de maldad, envidia, ira y codicia es una mente clara y digna de confianza.
2. Incienso del Samadhi
Samadhi es concentración o estabilidad mental. Este incienso representa una mente imperturbable ante las circunstancias. Es la calma que no depende de que todo vaya bien.
3. Incienso de Prajna
Prajna es sabiduría. Es mirar dentro de uno mismo y ver con claridad. Abstenerse del mal no por miedo, sino por comprensión. Actuar con respeto, humildad y benevolencia.
4. Incienso de la Liberación
Cuando no nos aferramos al bien ni al mal, cuando actuamos sin ego, la mente se libera. Este incienso representa la mente abierta, sin apegos ni resistencias.
5. Incienso de la Sabiduría del Logro
Es el fruto de todo lo anterior. Una sabiduría espontánea, que no está atrapada en vacío ni inercia. Es acción sabia, presencia activa y desapego genuino.
Arrepentimiento sin forma es purificación sin culpa
El Patriarca no nos invita a lamentarnos por nuestras fallas, sino a verlas claramente y dejarlas ir. El arrepentimiento para nosotros es un volver a empezar en cada ksana. No se requiere un ritual externo, sino encender los cinco inciensos desde dentro.
Enseñanzas para aplicar ahora
Este capítulo del Sutra de la Plataforma nos recuerda algo por lo que vivimos en el Zen: práctica diaria es la iluminación misma. El Budismo no es un sistema de creencias, sino una práctica viva. En cada ksana podemos purificar nuestra mente, vivir los Silas y manifestar el Dharmakaya. No necesitamos esperar a la mañana perfecta ni al retiro ideal. El camino comienza ahora.
Práctica para hoy
Cierra los ojos un instante. Respira. Pregúntate: ¿cuál de los cinco inciensos necesito encender hoy? Quizás es el incienso de la paciencia, o el de la sabiduría. Quizás es recordar que no necesito ser perfecto para comenzar. Que este ksana, este mismo instante, sea tu portal al despertar.
Imagina a Huineng en el Sutra de la Plataforma diciendote «ksana, ksana, colita de rana».
Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi