Ayuda a alguien y aprende a meditar en navidad 2014 [Taller de meditación]

Este año ha sido muy difícil para nuestra insignificante especie. Los problemas socio-políticos se pueden apreciar al mismo tiempo en el planeta entero. Esto hace que el estrés y la desesperanza crezcan, resultando en una pérdida lamentable de humanidad.

Por eso creo que es necesario meter freno de mano, detener la marcha y respirar.

La época navideña es la temporada perfecta para mirar al rededor y ver qué podemos hacer para ayudar a los demás. Muchas personas lo han perdido todo en sentido material y espiritual.

Es hora de actuar. La obra de generosidad más pequeña, significa la vida para alguien más.

Además, la generosidad es la base de nuestra felicidad personal.

Aquí pongo disponible para todos el taller de meditación Iniciando el Camino, listo para descargar y comenzar a entrenar la mente cuanto antes.

Taller de Meditación Iniciando el Camino

Inicia: Hoy, mañana o cuando lo necesites

Fecha límite de inscripción: Disponible hasta el 31 de diciembre de 2014

Duración: 6 semanas

Incluye:

  • 6 podcasts con pláticas técnicas y filosóficas, uno por semana
  • 6 meditaciones guiadas, una por semana
  • Todo el material está listo en una sola entrega

Requisitos:

  • Uso de computadora e internet
  • Disciplina y tiempo para dedicar al menos 30 minutos al día

Costo: Un acto de generosidad de tu parte hacia alguien más. Algunas ideas:

  • Dona a una organización en la que confíes
  • Ayuda a algún familiar que lo necesite
  • Da comida a quien no tenga
  • Habla con los mayores
  • Pregunta su nombre a esa persona que has visto por años
  • Agradece de todo corazón lo que eres y lo que tienes
  • Regala juguetes a niños con menos oportunidad
  • Deja de quejarte
  • Limpia tu vocabulario y construye con el lenguaje
  • Deja de tratar tu cuerpo como basurero

¡Cualquier acción positiva que mejore a la humanidad es bienvenida!

Inscripciones: Para quedar inscrito necesitas:

  • Dejar un comentario explicando tu interés y lo que piensas hacer… ¡HAY QUE SER HONESTOS!
  • Escribir un mail a elchocobuda ARROBA gmail.com y listo. Confiaré en tu generosidad y en tu palabra.

Disponibilidad: ¡Infinita!

Con todo el corazón, gracias por tu generosidad.

Meditar es un hábito maravilloso y vale mucho la pena iniciar. Si tienes oportunidad, apoya también al Chocobuda uniéndote a Shojiki, taller de hábitos. ¡No tienes nada qué perder y podrías cambiar tu vida, te lo aseguro!

Por qué fallas en tud propósitos de año nuevo [Hábitos]

Las fiestas de diciembre son un tiempo maravilloso para relajarse, dejar que el invierno llegue y de celebrar la vida. Nos da la oportunidad de revisar todo lo que hicimos en el año y pensar en lo que queremos lograr para el siguiente.

Idear nuestros propósitos de año nuevo es muy divertido porque imaginamos el futuro con algún nuevo hábito o mejorando uno que no sea tan afortunado. Hacemos listas y nos preparamos con mucha ilusión.

Suenan las 12 campanadas con las que nuestra felicidad estalla en abrazos y buenos deseos. Llega el 1 de enero y estamos listos para mejorar la vida.

Pero pasan las semanas, regresamos a la rutina y un mes después los propósitos quedaron encerrados en el recuerdo. Continuamos la vida con los mismos vicios, malos hábitos y deseando que las cosas sean distintas.

Desgraciadamente, ésto no le pasa sólo ti o a tus amigos. Nos pasa a todos. Y hay razones científicas que explican este fenómeno:

1. El cerebro humano no puede procesar los propósitos
El problema con generar propósitos es que son sinónimo de una fantasía. En la mente generamos esta imagen de que la vida cambiará mágicamente sólo con desearlo (lo siento, amigos de The Secret). Lo que el cerebro necesita en realidad es pensar en acciones cortas que nos lleven hacia el resultado final. Es decir, el objetivo final es importante, pero si primero no generamos la ruta a seguir, perderemos el enfoque en cuestión de días.

De acuerdo con el Prof. Baba Shiv, de la Universidad de Stanford, se necesita practicar fuerza de voluntad. Ésta se procesa en la corteza prefrontal del cerebro, el área detrás de nuestra frente. Para que el cerebro pueda calcular lo necesario para los propósitos de año nuevo, se necesita una fuerza de voluntad enorme, buena memoria a corto plazo y una buena capacidad para resolver problemas abstractos.

Al dividir un propósito en acciones pequeñas y al definir el camino a seguir, el cerebro tendrá menos qué procesar, menos material para fantasías y te será más fácil lograr lo que necesites hacer.

2. El cerebro disfruta los hábitos, no la fantasía de los propósitos
Todos tenemos la magnífica capacidad de imaginar y de soñar. Unos pensamos en un mundo mejor, otros pensamos en ganar la lotería, otros en que podrán dejar de fumar.

Imaginar la vida en mejores condiciones es parte de nuestra naturaleza y es lo que enciende la chispa del cambio. El problema es que queremos vivir de estas fantasías sin saber que lo que en verdad motiva una vida mejor, es el cultivo de hábitos.

Si nuestro propósito de año nuevo es convertirnos en corredores, fallaremos a menos de que comencemos por levantarnos temprano diariamente y calzarnos los Nikes.Los hábitos nos definen y aunque tengamos la fantasía de que somos seres únicos y sorprendentes, la verdad es que somos animales rutinarios y disfrutamos tener hábitos.

Definimos hábitos como acciones rutinarias de ejecución automática que no cambian con el tiempo. El cerebro se siente muy bien con ellos porque quitan trabajo a la mente para que se pueda enfocar en lo que realmente importa.

Pensar en 100 propósitos de año nuevo es una tarea fallida, a menos que pienses en el hábito que te lleve a ellos.

3. La soledad no funciona y no le gusta a la mente
Creer que tu propósito de año nuevo es sólo tuyo y que a nadie le importa, es un grave error. Te sorprendería saber la cantidad de personas que quieren lograr lo mismo.

Otro grave inconveniente de los propósitos es que asumimos que somos la única persona en el planeta. Damos por hecho que todo lo haremos solos.

Esto es real en el sentido de que nadie más podrá tener disciplina o fuerza de voluntad por nosotros. Pero nos referimos a que si buscamos un grupo de apoyo, será más fácil comprometernos.

¿Quieres convertirte en corredor? Busca un grupo de corredores en tu comunidad o en Facebook. Únete a ellos y participa en sus eventos y reuniones.

¿Quieres aprender a alimentarte mejor? Existen cientos de grupos a los que puedes acudir, en línea o en vivo.

La idea es entender que nuestro cerebro no es el de una iguana, que puede pasar su vida en solitario. Tenemos un cerebro de primate que evolucionó para que todo lo hagamos por y para el grupo social.

Por supuesto hay una gran cantidad de estudios científicos sobre los propósitos y sobre los hábitos. Aquí sólo expuse algunos que son de suma importancia para entender porqué fallamos año con año.

¿Qué propósito de año nuevo has cumplido? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Si necesitas saber cómo crear hábitos con todo éxito, ven a Shojiki. Es un taller de hábitos que proporciona un método exitoso probado por muchas personas, donde la meditación y el conocimiento son la base del cambio.

¡Regresa Shojiki, taller de hábitos 2015!

¡Regresa Shojiki, taller de hábitos 2015!

habitos-post-ofi-escuela-2015b

Así como 2014 comienza a morir, nuestros planes y energía para el año que viene aumentan día con día. En la mente vamos dibujando planes y propósitos para 2015 y estamos seguros que este año será el bueno.

Desgraciadamente los planes y las buenas intenciones no son suficientes. Es necesario cambiar nuestra mentalidad y tener un método para lograr lo que queremos.

Aquí es donde entre Shojiki, el taller de hábitos de Chocobuda. Éste ha sido nuestro taller más exitoso y muchas personas se han beneficiado de él porque tomamos la meditación como eje principal de la creación de nuevos hábitos.

Una de las acciones más nobles que podemos tomar es la creación de un hábito nuevo. Es el resultado de la irreverencia máxima, de querer tomar el control de nuestra vida, de retar el conocimiento convencional y a nuestros propios demonios.

¿Cuántas veces lo has intentado y fallado?

Forjar un nuevo hábito es emocionante pero sin una guía e inspiración, estamos condenados a repetir los errores.

Existen muchos métodos y enseñanzas para alcanzar este fin, pero casi todos se enfocan en el hábito mismo. No exploran la raíz ni lo que produce el impulso del cambio.

Shojiki es un taller 100% online diseñado por Chocobuda para cultivar un hábito que transforme tu vida, contrarrestando la locura y la prisa de la vida cotidiana.

Sí, leíste bien. Un sólo hábito.

Shojiki es la palabra japonesa que significa sinceridad, buena fe, honestidad, honradez, confiabilidad. Estos son los valores que promueven el cambio y son explorados mediante ejercicios 100% prácticos que impulsan la disciplina necesaria para el cambio.

Shojiki en una mirada

Evento: Shojiki, taller de hábitos

Facilitador: Kyonin

Inicia: Lunes 19 de enero, 2015

Disponibilidad: Limitada

Cierre de inscripciones: 15 de enero, 2015

Más información: elchocobuda ARROBA gmail.com

Más información

Buda gigante, luz dorada

Luego de una taza de café y de leer, miro por la ventana por un minuto. Todo está oscuro y no hay ruido. La ciudad duerme y ronca en almohadas rellenas de sueños. Pero yo no. Yo estoy despierto y listo para empezar.

Acomodo mi tapete en el suelo y frente a la pared blanca, donde siempre, junto a mi escritorio. Luego coloco el zafu de cobertores doblados encima. Pongo la vieja y desgastada figura del Buda sobre el escritorio. Me mira sereno, como siempre. Saco mi cuaderno de versos y lo coloco con respeto frente al Buda.

Estiro la espalda, hago reverencia a las Enseñanzas y entono el Sutra del Corazón. Pero no canto en voz alta. Lo hago en silencio, en mi mente porque no quiero despertar a nadie. El cuaderno indica las veces que hay que tocar la campana, así que sin ruido, mi mente toca una campana enorme, de algún templo en Japón.

Hago reverencia una vez más. Ahora es profunda hacia todos los Maestros que han estado en mi linaje y a la vida.

Me paro frente a mi zafu y lo saludo. Me siento en él y cruzo las piernas. Me pongo cómodo mientras reviso la altura y la inclinación. Me cercioro de que las rodillas toquen el suelo y de que la espalda esté recta. Bajo la cabeza y activo el cronómetro de meditación en mi teléfono móvil.

GONG

Coloco mis manos en Mudra Cósmico. Entrecierro los ojos, respiro profundo y comienza el zazen.

La mente se revela y me lanza miles de pensamientos, recuerdos de otros años, listas de pendientes, fantasías y angustias. No quiere estar tranquila.

Pero la observo, al igual que la respiración.

El aire entra por mi nariz enredándose con los pensamientos y las imágenes producidas por mi cerebro.

No hago caso. No comento. No me engancho. Sólo noto que estoy pensando, pero regreso mi atención a la nariz.

Poco a poco la respiración se vuelve sutil. Sólo entra un poco de aire y lo veo con curiosidad. ¿Cómo es posible que un cuerpo grande como éste pueda usar tan poco aire? Dejo pasar esa pregunta.

El pulso disminuye y todo se relaja aun más. Ya no hay tensión.

Puedo sentir la fuerza de gravedad que me ata a la Madre Tierra. Mi propio peso es fascinante.

Ya no siento las piernas ni las manos. Puedo ver el flujo de pensamientos por un momento más.

Y de pronto ya no estoy. He desaparecido.

No hay cuerpo. No hay tiempo. No hay física.

Nada.

Hay vacío, aunque estoy consciente de dónde estoy y de todo lo que me rodea. No hay división entre las cosas. Soy parte de todo lo que está. Lo que está es parte de mi.

Soy un grano de arena en la playa cósmica. Uno entre millones. Nada en especial.

Mi respiración ahora se separa por varios segundos. No es necesario tanto aire.

El vacío continúa. Nada significa nada.

Y de pronto sucede. La luz dorada que me baña todas las mañanas está aquí. Lo rodea todo. Lo impregna y lo borra todo. Es lo único que hay.

La luz trae a un Buda gigante que me mira sereno, en calma. No hace nada. Sólo está ahí.

Y de pronto todo hace sentido. Las cosas malas tienen su lugar lógico en la vida. Las cosas buenas no son tan relevantes. Los textos del Buda y de Dogen que no entiendo, de pronto son lógicos y los entiendo hasta la médula.

Las Cuatro Nobles Verdades se funden en un único Concepto Absoluto. Es genial. Es brillante. Es la sabiduría más pura que no puede ser expresada con la vulgaridad del lenguaje humano.

Veo las cosas con una claridad que jamás podría tener en lo cotidiano.

Un loto gigante me eleva hacia el origen de la luz.

Paz.

No hay nada más que paz. Desde aquí me fundo con la realidad formada de miles de universos entretejidos.

Sonrío. ¡Qué pacheco! Me dice una voz que luego se funde y se mezcla con la luz dorada.

Siento que mi rostro porta una sonrisa enorme. Pura.

El Buda gigante se ha ido. La luz dorada se vuelve tenue y desaparece.

Regresa el vacío y luego los pensamientos. Regresa el cuerpo, los sonidos y mi gatita que ha estado todo el tiempo sentada a mi lado.

GONG, suena el reloj.

Abro los ojos. Estiro la espalda y hago reverencia a todos los meditadores que se han sentado conmigo esta mañana, hoy, ayer y en el futuro.

Me levanto tambaleante luego de 1 hora de meditación. Hago reverencia al Buda y canto El Verso de la Enmienda y Las Cuatro Promesas.

Hago reverencia al sol.

Un día más está comenzando y yo no soy nada en especial.

Deja ir a tus muertos [Meditación de Día de Muertos 2014]

Deja ir a tus muertos [Meditación de Día de Muertos 2014]

Dejad que los muertos descansen

y que el pasado quede en el pasado.

Capitán Jean-Luc Picard, USS Enterprise

Hace algunos años publiqué una meditación para el Día de Muertos en la que nos enfocamos a dejar ir y descansar a las personas que se adelantaron en el camino.

No soy nadie para decir si existe algo después de la muerte. La verdad es que no lo sé.

Lo que sí puedo decir es que llevar en la espalda el peso del dolor de la muerte de alguien, es un cáncer que va devorando nuestra energía vital y la sonrisa. He conocido a personas que viven en pena y que no vuelven a ser felices por llevar el luto y la culpa clavados en el corazón.

Si hay una lección importante que nos enseña el budismo, es la impermanencia.

No importa cuánto nos esforcemos, cuánto dinero invirtamos y cuánto nos resistamos, la realidad es que todo muere.

Cuando comprendemos esto, la vida y la salud convierte en el tesoro más grande. Nos da amplitud para saborear el momento actual, cada segundo que pasamos en este plano existencial.

Con esto en mente, comparto de nuevo esta meditación de Día de Muertos.

México es un país con infinitas tradiciones y costumbres, pero si hay algo que nos da identidad nacional y que todos los mexicanos celebramos, es el Día de Muertos.

Esta fiesta se observa desde tiempos precolombinos y nos dice mucho del respeto que sentimos por la muerte. Por muchas ciudades y pueblos mexicanos se pueden ver altares con flores y comida, dulces, tequila e imágenes de la misma muerte; nuestra compañera inseparable.

La muerte es parte de la vida. Una no existe sin la otra y el final de octubre y principio de noviembre, es la época en la que el velo entre la vida y la muerte se vuelve delgado y los ecos de los que ya se fueron regresan. Y en la mayoría de los casos, su partida sigue doliendo porque simplemente nos negamos a dejar ir la memoria y el cariño.

Es una gran pena que estas culturas occidentales no nos enseñen que todo en la vida es impermanente, que todos vamos a morir. Si tan sólo lográramos entender esto, el proceso de muerte y despedida sería mucho más tranquilo de lo que es ahora.

Y es aun más doloroso ver cómo hay personas que jamás pueden salir adelante de la pérdida de un ser amado.

 

Viaje eterno

rocío al alba

reencuentro

 

Así que dejo este pequeño ejercicio de meditación para sanar las heridas, dejar ir el pasado y seguir adelante.

Meditación de Día de Muertos

Preparativos

  • Lee varias veces la meditación para que no interrumpas tu sesión
  • Escoge un tiempo del día en el que nadie te moleste y puedas estar en silencio.
  • 1 vela pequeña

Meditación

  • Estira todo tu cuerpo.
  • Siéntate en una silla cómoda, con la espalda recta sin recargarla en el respaldo. Si puedes sentarte en el suelo en flor de loto o seiza, adelante.
  • Enciende la vela y apaga las luces.
  • Cierra tus ojos y respira profundamente, varias veces. Trata de tranquilizar y relajar todo tu cuerpo. No avances al siguiente paso hasta que todos tus músculos estén relajados.
  • Regresa tu respiración a ritmo normal.
  • Piensa en la persona que se fue y que extrañas mucho.
  • Date tiempo para recordar todos los buenos momentos, el aprendizaje, las risas y las lágrimas. Quédate en ese momento favorito, donde más disfrutaste su compañía.
  • Esa persona te mira a los ojos por un largo momento.
  • Con una voz tranquila y en calma te dice: «Muchas gracias por recordarme, eso me hace muy feliz. Tuve una vida llena de aprendizaje. Ahora estoy bien. No tengo hambre, frío ni calor. Por favor mira la llama de esta vela. Es brillante y genera un calor muy agradable. Va a brillar por un largo rato y luego se apagará. Esta fue mi vida. Así es la vida.»
  • Abre tus ojos y mira la vela.
  • Di en voz alta. «Muchas gracias por tocar mi vida, aprendí mucho de ti. Es hora de que descanses y que los dos seamos libres para seguir adelante. Adiós. Adiós. Adiós.»
  • Quédate en silencio observando la vela. Mira cómo se consume. Esa es nuestra vida. Esa es la naturaleza de las cosas. Todo se acaba, pero todo brilla y nos deja su calor.

Esta meditación la aprendí hace muchos años y es una experiencia muy poderosa. Si la sigues al pie de la letra y la repites varias veces durante esta temporada de muertos, te ayudará mucho a dejar ir.

El objetivo primordial es que entiendas que todo termina y que entre más te aferres al recuerdo de alguien que murió, nunca cerrarás el ciclo y te causarás mucho daño. No serás libre para moverte a nuevas experiencias en tu vida.

Suelta a esas personas que se fueron. Este es tiempo para que tú escribas tu propia historia. Hoy es el tiempo en que debes hacer brillar tu propia luz y dar calor a los que te rodean.

Este año la meditación estará dedicada a las víctimas y a las familias sufriendo por la violencia desmedida por la que está pasando el planeta. Que la compasión y la tranquilidad sea el resultado de nuestros actos.

Feliz Día de Muertos.