Virtud, por Master Hakuin Ekaku (1685–1768)

Virtud, por Master Hakuin Ekaku (1685–1768)

 

La palabra Virtud (Toku, en japonés) es especial para el Budismo Zen, ya sea Rinzai o Soto. Nuestra práctica nos recuerda constantemente que solo la disciplina, el auto-control y la constancia harán que la virtud fluya a través de nosotros para servir a los seres vivos que nos rodean.

Esto lo entendía Master Hakuin, monje muy respetado de la escuela Rinzai. En esta caligráfía del periodo Edo (mediados del Siglo XVIII), el maestro convierte el kanji Toku en una obra de arte.

El poema que vemos arriba del kanji se titula Virtud y fue escrito por el académico confuciano Sima Guang (1018-1086).

 

Virtud

Ahorras dinero para tus descendientes,
y se lo gastan sin pensar.
Coleccionas libros para tus hijos y nietos,
y no los leen.
Lo mejor que puedes hacer por ellos
es incrementar tu propia virtud.
En silencio, en secreto:
imparte este ideal a tus descendientes
y permanecerá a lo largo de muchas generaciones.

 

Para ti, ¿qué es virtud? ¿Qué pasaría si este poema lo rescatáramos y lo hiciéramos parte de nuestra vida?

 

 

Todo es la Vía del Buda

Todo es la Vía del Buda

 

En el Budismo Soto Zen apreciamos la práctica gradual y la disciplina que nos lleva a comprender la naturaleza de las cosas. Entendemos que no hay nada inmediato o espontáneo en la vida, sino que todo depende de una cadena de factores tan equilibrada y perfecta, que es muy fácil perderla de vista. La Ley de Causa y Efecto gobierna el Todo Lo Que Es.

Nuestra práctica de zazen es posible porque existe un universo. Tus alimentos, tus lágrimas y sonrisas, tu auto, tu casa, todo aquello por lo que te quejas y sufres; todo es parte de lo mismo, de Todo Lo Que Es. Todo es la Vía del Buda. Es lo que es. En el momento en que te obsesionas por logras algo, solo traes sufrimiento para ti y los seres que te rodean.

Al perseguir tus metas y éxitos de manera compulsiva, estás creando una gran barrera que te separa a ti del resto del cosmos.

¿Cómo comprender esto? Muchas personas critican la práctica Zen porque piensan que negamos el progreso y que nos quedamos sentados esperando la muerte. ¡Nada más falso! Trabajar incansablemente para mejorar las condiciones de vida propias y para los demás seres que nos rodean, es la base de la práctica Zen. Es solo que no vamos por el mundo como locos obsesivos.

¿Tener éxito? ¿Acumular títulos? ¿Comprar más cosas? Todo ello es irrelevante.

Despertamos a nuestra naturaleza de Budas y abrazamos la budeidad de todo lo que nos rodea. No llevamos prisa y navegamos hacia donde las aguas del Samsara nos lleven.

Master Dogen nos die en Genjokoan:

Estudiar budismo es estudiarse uno mismo.
Estudiarse a uno mismo es olvidarse de uno mismo.
Olvidarse de uno mismo es la Iluminación de diez mil dharmas.

 

Cuando en verdad abrazas tu verdadero ser, te has olvidado del ser. ¿Cómo es esto? Porque entendemos que la personalidad, las opiniones, las angustias y los miedos; todo ello es creado por uno mismo. Es en nuestra práctica de Shikantaza que soltamos las opiniones y la personalidad para que el Dharma del Buda salga a la luz desde dentro de nosotros.

Encontramos al Buda pelando patatas. Somos el Buda en la cama de hospital. Somos Dharma cuando guardamos silencio y contemplamos la vida. Somos el Buda cuando convertimos nuestra vida en Compasión.

Dogen Zenji nos recuerda:

Iluminarse por diez mil dharmas
es liberarse del cuerpo y mente propios y de los de otros.
No queda resto alguno de Iliuminación,
pero esta Iluminación silente continúa por siempre.

 

Cuando encontramos nuestra verdadera naturaleza y ponemos atención, la palabra YO deja de existir. Te unes con el flujo de la vida. El Buddhadharma queda claro de manera contundente para uno, y al mismo tiempo desaparece todo rastro de nuestra obsesión por lograr cosas.

Siendo comunes y ordinarios, cuando hemos olvidado todo, es cuando la paz y ecuanimidad se manifiestan.

El Gran Show del Ahora

El Gran Show del Ahora

 

La Vida, con V mayúscula, es inmensa. Es mucho más grande de lo que podemos imaginar. Crece, se mantiene a sí misma y está siempre en una constante evolutiva. Hay que ser muy observadores para apreciarlo.

Y la vida humana está llena de situaciones extraordinarias, belleza, crisis, peligro, amor, corazones rotos y eventos de la naturaleza de todo tipo. Cada instante que pasamos en este mundo está lleno de maravillas que van más allá de lo que el lenguaje puede expresar.

Pero como especie, somos un grupo de simios con una visión tan obtusa, que estamos perpetuamente aburridos.

Esto lo escribo porque escuché una conversación donde un par de personas hablaban de lo aburrida que es la vida en general. Se quejaban de que todo está dicho, hecho y que solo queda esperar la muerte.

Y pensé en mi propia experiencia. En este momento tengo 45 años y no he estado aburrido desde que tenía 17 o 18. Soy una persona muy simple y un tonto profesional, por eso todas las noches me voy a la cama emocionado por las aventuras que tendrá el día siguiente. No importa que me la pase sentado meditando, limpiando la casa, trabajando con la sangha, resolviendo alguna situación difícl, estudiando, sentado en la banca de un parque o en la estación del tren: El Gran Show del Ahora siempre tiene algo nuevo y magnífico.

Habitamos este universo que está lleno de cosas, seres y situaciones. Todo ello es maravilloso. No es posible aburrirse cuando observas la vida suceder frente a tus ojos.

¿Cómo es que puedes aburrirte? No has leído todos los libros disponibles. No has escuchado todos los géneros musicales. No has visto todas las películas. No has jugado todos los juegos o deportes creados por la humanidad. Ni siquiera conoces al 1% de las personas en tu país.

Llegamos a este punto con nuestra práctica de meditación zen. Practicar zazen es asombroso.

Pero Chocobuda, ¿cómo es que sentarse en silencio no te aburre? Definitvamente estás mal de la cabeza. 

Apreciar el silencio de este instante te permite escuchar la vida siendo vida. El pasado y el futuro pierden control sobre ti. Puedes sentir la gravedad de la Madre Tierra llevándote hacia ella, notas cantos de aves que no te permitías oir, sientes tu cuerpo de mil formas distintas. Puedes notar el flujo de tus pensamientos que van y vienen luchando por tu atención.

En ocasiones el silencio del ahora es tan grande, que puedo escuchar mi sangre corriendo por las venas. Swoosh! Swoosh!

Practicar zazen es la culminación de la vida porque para que puedas sentarte en el cojín, se requiere que todo el universo esté funcionando; que la evolución, historia, físicica, química y biología se unan para que estés ahí.

Nos sentamos inmóviles mirando la pared. ¿Te has percatado de que no tienes idea de qué está hecha la pared?

Todo lo que nos rodea es asombroso. Hay tanto que ver, tanto por escuchar y por leer. ¡Tanto por aprender!¡Hay tantos seres vivos por ayudar!

Considera todo lo que está pasando justo ahora a tu alrededor. Es el espectáculo más grande del universo. Y te lo estás perdiendo.

El Gran Show del Ahora no te pide que gastes un centavo. Siempre hay boletos y asientos de primera fila reservados para ti. ¡Son infinitos y todos están invitados!

Cuando te sientas a disfrutar del Gran Show del Ahora, que está sucediendo en este momento y aquí; de verdad que no hay tiempo para aburrirse.

Taller de fin de semana: Zen, Zazen y el Sutra del Corazón. CDMX, marzo 3 y 4

Taller de fin de semana: Zen, Zazen y el Sutra del Corazón. CDMX, marzo 3 y 4

 

 

El Budismo Zen es un camino de conocimiento, introspección y quietud. La práctica incluye el estudio de textos clásicos y abrazar el silencio interno que nos da la práctica de zazen. Pero también es necesario reunirse en grupo para compartir experiencias y aprender juntos. Sólo así realizamos la Triple Joya: Buda, Dharma, Sangha.

Te invito a pasar un fin de semana de práctica. Aprenderemos qué es Zen, cómo hacer zazen y estudiaremos lo esencial de un texto clave del Budismo Mahayana, el Sutra del Corazón.

 

Taller de fin de semana: Zen, Zazen y el Sutra del Corazón

Viernes 2 de marzo de 2018, 6:00 PM a 8:00 PM. Tarde de charla y café para conocernos y estar entre amigos. Lugar por definir.

Sábado 3 de marzo de 2018, 11:00 AM a 2:00 PM. Introducción al Zen como práctica cotidiana. Introducción a la práctica de zazen y kinhin.

Domingo 4 de marzo de 2018, 12:00 PM a 3:00 PM. Zazen, lectura y estudio del Sutra del Corazón.

Requisitos para sábado y domingo: Llegar al menos 15 minutos antes, llevar ropa cómoda, haber dormido bien la noche anterior. Llevar agua y un refrigerio.

Lugares disponibles: únicamente 13 personas.

Costo de recuperación: $500

Inscripción:  Correo a elchocobuda ARROBA gmail.com

Sede: Yoga Terapia. Paz Montes de Oca no. 22, planta alta. Col. General Anaya, entre Bruno Traven y Carrillo Puerto. Mapa: https://goo.gl/maps/dZok84NZQnt

Te espero 🙂

 

Para entender la compasión

Para entender la compasión

 

Una alumna de Chile me preguntó por correo electrónico: ¿Cómo puedo sentir la compasión? A veces pienso que soy incapaz de sentir esa compasión de la que el Budismo se caracteriza y me frustro.  

Desgraciadamente en nuestra cultura occidental, hemos desterrado la compasión como práctica espiritual. Vivimos encerrados en nosotros mismos, buscando el beneficio personal aunque eso signifique pasar por encima de otros. Así que te entiendo. A veces es difícil no ser individualistas cuando todo nuestro sistema humano nos impulsa a serlo.

¿Cómo vivir en compasión? ¿Cómo sentirla?

Estudiando el dharma, por supuesto. Te sugiero que estudies a fondo las Cuatro Nobles Verdades:

1. La vida incluye sufrimiento
2. La razón del sufrimiento son los apegos y aversiones
3. Todo en la vida termina, hasta el sufrimiento.
4. Existe un camino para terminar el sufrimiento.

Tú, yo, él, la mosca, el microbio, el elefante: todos los seres somos dignos de ser ayudados y de recibir compasión. ¿Sabes porqué? Por que somos un solo ser, indivisible.

Te es difícil practicar compasión porque no has entendido las Cuatro Nobles Verdades.

Las entendemos leyendo y observando la vida. Tu sufrimiento no es más grande o importante que el mío. Todos sufrimos, todos sangramos. Nadie está por encima de nadie.

Te cuesta trabajo entender y sentir compasión por dos razones: pasas demasiado tiempo pensando en ti y y estás buscando en el budismo una medicina personal. Pero no. El budismo no es para ti, es para el universo. Estudiamos budismo porque al cuidar de nuestra mente y cuerpo, estamos cuidando de los demás. Estudiamos budismo porque entendemos que somos instrumentos de la vida para cuidar de la vida y para que la vida misma siga funcionando.

Perdón, pero el budismo carece de YO. El budismo es TODOS, TODO.

Recomiendo fuertemente que te unas a alguna organización o caridad para ayudar a otros. Entre más ayuda brindas, el significado de compasión pasará a segunto plano porque te convertirás en compasión. Entre más ayudes a los demás, el dharma cobrará sentido y la alegría llenará tu vida.

Te reto a que me desmientas.

Por otro lado, tu práctica de meditación debe ser prioridad. Recomiendo al menos 20 minutos al día de zazen. Es decir, tú con tu trasero en un cojín y sin música, sin ayudas. Solo silencio.

Gassho.