La respuesta está en el silencio

La pregunta más difícil de responder es ¿por qué?

¿Por qué pasa esto? ¿Por qué la maldad, el abuso, el odio, la división?

¿Por qué la confusión, el caos, el desorden, la desigualdad?

¿Por qué la violencia, el ejército, los policías y el terrorismo?

¿Por qué lo políticos, los medios masivos, la corrupción, la manipulación?

¿Por qué estoy aquí?

¿Por qué estamos aquí?

¿Por qué debo hacer esto, aquello?

¿Por qué obedecer, hacer, aprender, lograr?

¿Por qué meditar, actuar, mentir o hablar con la verdad?

¿Por qué hay que esforzarse, subir y vencer al oponente?

¿Por qué hay oponentes? ¿Por qué perdemos y dejamos que nos pisoteen?

Junta todos los por qués te tengas.

Siéntate con ellos. Juega con ellos en tu mente, como si fueran barajas.

Ahora déjalos ir. Suéltalos. No los necesitas.

¿Qué es lo que queda?

Sólo silencio.

Algunos consejos para combatir la tristeza

Algunos consejos para combatir la tristeza

ATENCIÓN: No soy médico. No soy psicólogo. No soy nadie, en realidad. Si padeces depresión crónica acude con un profesional para que te ayude. Sé responsable con tu salud.

La tristeza es parte normal del proceso de sanación.

Dolor y sufrimiento son diferentes. Debemos prestar atención a nuestras emociones. El dolor por la pérdida y por cierres siempre es abrumadora y es normal llorar mucho por ello. Puede tardar semanas o meses. Poco a poco se irá deslavando hasta llegar a la tranquilidad de nuevo.

Sin embargo sufrir es distinto. Sufrir es cuando ponemos el ego por delante y pensamos «¿porqué a mi?», «me duele mucho», «me muero», «me rompieron el corazón»… Es decir, nos enfocamos en el YO y nos convertimos en víctimas.

Sé que es difícil de entender, pero aquí la meditación es nuestra herramienta principal. Con la constancia la mente aprenderá a dejar ir la tristeza y a ver el dolor por fuera, como espectadores. Así nos desasociamos de las emociones y es más fácil manejarlas.

Entiendo que meditar en tiempos de crisis es difícil, pero es cuando más se necesita.

La práctica de la meditación en budismo zen se llama shikantaza: sólo siéntate y medita. Sin cuestionar y sin intelectualizar. Sólo hazlo.

Otro consejo que siempre funciona es que hagas algo por los demás. Salir de casa e involucrarnos con alguna causa noble es de gran ayuda.

La tristeza y el sufrimiento se controlan muy bien cuando nos enfocamos a aplacar  el dolor y la necesidad ajenas. Sólo así comprendemos que todos los seres tienen problemas y necesitan ayuda.

Cuando somos generosos y compasivos, la tristeza pasa a segundo grado y una cascada de felicidad nos bañará.

Por supuesto estas acciones no son sustituto de terapia profesional, en caso de ser necesaria.

Sin embargo estas medidas seguro ayudan.