El Hokyozanmai es uno de los textos Zen más venerados en muchas escuelas. En su idioma original, el chino, es un poema compuesto de 94 líneas en rima que contienen mucha sabiduría por descubrir.

Fue escrito por Dongshan Liangjie (Buen sirviente de la caverna en la montaña), el ancestro número 38 de la tradición Soto Zen, que vivó entre los años 807 y 869 de nuestra era. Este maestro es importante porque él y su alumno Caoshan (pron. Saoshan) , crearon la tradición Caodong (pron. Saodong). Caodong es la contracción de los sombres Cao, de Caoshan; y de Dong, de Dongshan. Cuando Dogen llevó esta tradición a Japón, el nombre cambió de Caodong Chan a Soto Zen.

La Canción del Samadhi del Espejo Precioso es un poema que habla del estado mental que se alcanza cuando estamos en Zazen. Nos dice que la mente es como un espejo perfecto, que refleja las cosas como realmente son, sin alterarlas ni modificarlas. Esta es la mente del Buda, que ha sido transmitida de maestro a alumno, a través de los siglos.

El texto invita al practicante de Zen a abrazar las cosas, seres y situaciones del universo, con mente y corazón imparciales. Solo así podemos contemplar la talidad a la que todo pertenece. Nos pide que evitemos destruirnos a nosotros mismos, a no dañar a nadie y a trascender la dualidad de amor-odio.

También nos anima a actuar siempre por el beneficio de los demás, usando la compasión y sabiduría del Buda como estandarte espiritual.

Hoy compartimos esta magnífica traducción hecha por el Maestro Antonio Taishin Arana, del dojo zen Genjo Pamplona/Iruña, siguiendo la versión hecha por Luc Boussard en «Le Samadhi du miroir précieux» de Deux versant éditeur 2011. Fuente aquí.

En los próximos Zazenkai discutiremos este texto para aprender de él.

Hokyo zanmai

-La canción del samadhi del espejo precioso-

I
La enseñanza de la auténtica asidad

es íntimamente transmitida

por budas y ancestros,

ahora está en ti

presérvala cuidadosamente.

II
Un cuenco de plata lleno de nieve,

una garza blanca envuelta

por la luz de la luna

son parecidos pero no idénticos.

Íntimamente mezclados

cada uno ocupa su sitio.

III
El verdadero sentido no reside en las palabras

aparece en el momento oportuno.

Atrapado por las palabras

te precipitas en el abismo,

en desacuerdo con ellas

te sumerges en la duda.

IV
Dar la espalda, tocar

ni uno ni otro sirven.

Es como una bola de fuego,

limitar eso a la forma

es mancillarlo.

V
El alba no es clara

la medianoche es la verdadera luz.

Este es el principio

que todo regula

y abole todo sufrimiento.

VI

Aunque eso no sea construido

no es sin lenguaje.

Como en el espejo precioso

forma y reflejo se contemplan

tú no eres el reflejo

pero el reflejo es tú.

VII
Como el recién nacido

dotado de los cinco órganos de los sentidos

ni va ni viene

ni aparece ni permanece.

VIII
No habla, balbucea

babawawa.

¿Palabras o no palabras?

No puede obtener su objeto.

pues sus palabras no son exactas.

IX
Las seis líneas del hexagrama del fuego se entrelazan.

Lo oblicuo y lo derecho,

lo relativo y lo absoluto interactúan.

Una encima de otra dan tres pares.

Permutadas dan cinco transformaciones.

X
Como los cinco sabores de la planta chisso,

como las cinco facetas

del cetro de diamante (vajra).

Lo derecho y lo oblicuo maravillosamente abrazados.

En la armonía del ritmo y la melodía está lo maravilloso,

XI
Ser íntimo con el origen, recorrer la Vía.

Entrar allí y permanecer en el camino.

En la unión y la armonía hay felicidad

y no se comete ningún error.

XII
Natural y sutil, inocente y misterioso,

eso no revela ni ignorancia ni despertar.

En el seno de causas y condiciones,

del tiempo y de las estaciones

eso brilla en su esplendor serenamente.

XIII
Tan vasto que eso trasciende toda dimensión.

Tan puro que eso penetra donde ni siquiera hay intersticio.

Basta con una mínima diferencia

del grosor de un cabello

para que no haya armonía.

XIV
En el presente confluyen lo súbito y lo gradual

con los principios y enseñanzas que de ahí surgen.

Cuando distinguimos entre principios y métodos

las normas aparecen.

XV
Dominemos o no los principios y enseñanzas

la realidad fluye constantemente.

Si muestras calma en el exterior

pero por dentro estás agitado,

serás como el caballo atado

o como el ratón escondido.

XVI
Los ilusos confunden lo negro y lo blanco,

los sabios de antaño sintieron piedad por ello

y les ofrecieron el dharma

que conduce al despertar.

XVII
Cuando la visión errónea desaparece

la comprensión aparece espontáneamente.

Si quieres seguir las huellas de los antiguos

estudia atentamente su ejemplo.

XVIII
Para realizar la via del buda,

ha contemplado el árbol durante diez kalpas.

Es como las orejas laceradas de tigre,

como un caballo sin herraduras.

XIX
Para los seres ordinarios

los objetos, los adornos,

son tesoros preciosos.

Para los extraviados se manifiestan

el gato y el buey blanco.

XX
El arquero hábil y fuerte

gracias a su destreza alcanza el blanco

a una gran distancia,

pero cuando las puntas de la flecha

y de la lanza se encuentran en pleno vuelo,

¿cómo podría ser esto cuestión de fuerza y de habilidad?

XXI
El hombre de madera canta,

la mujer de piedra se levanta y baila.

Es más allá de los sentimientos

y de los pensamientos.

¿Para qué hacer consideraciones?

XXII
Los ministros sirven al soberano,

los hijos obedecen a sus padres.

No obedecer es indigno de un niño.

No seguir es un desperdicio innecesario.

XXIII
Esconded vuestra práctica,

actuad discretamente

aunque os tomen por un idiota o por un loco.

Continuar de esta forma

se llama el principio

en el seno del principio, (el anfitrión en el anfitrión).