Zazenkai 12 de octubre de 2025. Shobogenzo Zuimonki: …una Vida DE Práctica

Zazenkai 12 de octubre de 2025. Shobogenzo Zuimonki: …una Vida DE Práctica

ATENCIÓN: Este Zazenkai será solo por Zoom.

En este Zazenkai continamos nuestra serie de charlas por nuestros compañeros en entrenamiento para ordenación. Esta entrega estará a cargo de Kaishin-san:

El maestro Dogen Zenji, en sus enseñanzas, enfatiza con firmeza que nos esforcemos en cultivar el despertar a la práctica de la Vía del Dharma. Práctica e iluminación son una unidad inseparable de manifestación y realización.

Mushotoku es practicar el Dharma por el Dharma mismo, sin objetivos, metas ni expectativas.

Es la entrega de todo corazón a la Vía en la Aspiración al Despertar (Daishin); es seguir la voluntad del Buda, los preceptos y las enseñanzas, abandonando cuerpo y mente, sin apego ni rechazo, en compasión plena, pura y auténtica hacia el bienestar de todos los seres.

Shikantaza, fuente inagotable de sabiduría.

Nishijima Roshi decía que «practicar zazen es sentarse sobre la realidad».

¡Practicar! ¡Practicar! ¡Practicar!

¡Los esperamos!

Dana

Los monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.

Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.

Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!

Si te es posible, puedes invitarme un café.

Cuaderno de liturgia de Grupo Zen Ryokan

Durante la ceremonia usamos nuestro cuaderno de liturgia. Lo puedes descargar gratis de aquí:

https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4

¿Qué es Zazenkai?

Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.

Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.

Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.

El tema del día será: Shobogenzo Zuimonki: …una Vida DE Práctica.

Los espero:

Día: Domingo 12 de octubre de 2025.

Hora:
Ciudad de México / Guadalajara 10:00h
Caracas / La Paz 12:00h
Madrid 18:00h

Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.

Duración: 90 minutos.

Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.

Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.

Indicaciones especiales para Zoom:

  • Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
  • Llevar ropa cómoda.
  • Preparar cojín, silla o zafu.
  • Tener agua disponible.
  • Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
  • Seguir las instrucciones que daré en el video.
  • Un poco de incienso siempre es buena idea.

Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.

Viviendo con la enfermedad. In memoriam Bondo Kojitsu Williams

Viviendo con la enfermedad. In memoriam Bondo Kojitsu Williams

Este es un post personal. Puedes ignorarlo por completo. 

Hoy por la mañana recibí la noticia de que mi hermano del Dharma, el monje Bongo Kojitsu Williams, ha salido del samsara. Su corazón decidió que había sido suficiente. Es una de esas ocasiones en las que uno piensa: «¿Pero cómo es posible, si justo ayer se veía bien?». Todos mis compañeros monjes estamos impactados. Por mi parte, me mantengo atento para ayudar a mi maestro en lo personal y en los servicios funerarios que comienzan hoy. 

¿Era un maestro famoso? ¿Debemos sentirnos todos tristes? No. Era discreto, humilde y evitaba todo tipo de reconocimiento. Incontables seres se beneficiaron de su compasión y él se mantenía incansable trabajando para todos. Justo por eso escribo esto: para recordarlo y contar un poco de su historia.

Kojitsu era un ser amable, sabio y que, a pesar de sus múltiples condiciones de salud, no dejaba de ayudar a los demás. Siempre fue un ejemplo y, en nuestras charlas, siempre me iluminaba con sus puntos de vista sobre la vida.

Con lágrimas de gratitud y en silencio, comparto este artículo de su autoría, en el que relata cómo el Zen ayuda a vivir con gracia durante la enfermedad. Gracias, sabio amigo. Ahora ya no sufres más y ya no es necesario estar conectado a máquinas. Al fin hay paz.

Sigues y seguirás aquí. No te has ido a ningún lado. 

Vivir con enfermedades graves como la insuficiencia renal dependiente de diálisis, las cardiopatías y la embolia pulmonar (coágulos de sangre en los pulmones) no es simplemente soportar sufrimiento físico; es transitar diariamente por el borde de la impermanencia. Sin embargo, desde la perspectiva de la práctica Zen, este camino no es trágico, sino una oportunidad para afrontar la vida tal como es, momento a momento, con claridad, dignidad y compasión.

En la práctica Zen, no apartamos la mirada del sufrimiento; lo afrontamos directamente. La Primera Noble Verdad del Buda afirma que la vida incluye dukkha (incomodidad, descontento y sufrimiento). La enfermedad crónica no lo hace más cierto, solo lo hace más difícil de ignorar. Cada sesión de diálisis, las agujas en el brazo, el zumbido constante de la máquina, la molestia de tomarse la presión arterial cada 30 minutos y la fatiga posterior, son una puerta al dharma. También lo son los momentos en que respirar se vuelve difícil, cuando el pecho se oprime y surge el miedo, o cuando el corazón entra en fibrilación auricular y entramos en pánico. Estas experiencias no son interrupciones de nuestra vida espiritual; son nuestra vida espiritual. En el Zen, no buscamos escapar ni trascender nada; buscamos la intimidad con todo. Eso incluye la fatiga, el dolor e incluso las burocracias del campo médico. Nada se deja de lado. Dogen enseñó que la práctica no está separada de la vida cotidiana. Ya sea remover una olla de sopa o sentarse en un cojín, cada actividad es la totalidad del Camino del Buda. En caso de enfermedad, el margen de acción puede ser limitado, pero no la posibilidad de práctica.

Cuando caminar se vuelve fatigoso, prestamos atención a cada paso. Cuando se nos dificulta la respiración, descansamos en la que podemos tomar, en lugar de aferrarnos a la que no podemos. Esto no es pasividad, es un compromiso profundo. Decir «sólo esto» no es resignación, sino un voto de vivir plenamente, exactamente donde estamos. Sentarse en Zazen con un cuerpo en decadencia puede ser difícil, pero la esencia de Zazen no es la postura física. Ya sea en una silla o en una cama de hospital, podemos encarnar Shikantaza, simplemente sentarnos. En el Zen, esto significa sentarse sin ninguna idea de ganancia, sin ningún objetivo, ni siquiera salud ni recuperación. Zazen es la manifestación de nuestra naturaleza búdica inherente, incluso cuando estamos conectados a máquinas, incluso cuando nuestros órganos fallan. Dogen nos recuerda que «la práctica y la iluminación son una sola cosa». No esperamos a que las condiciones sean ideales, no esperamos a que el cuerpo esté fuerte, no esperamos.

La enfermedad a menudo nos aísla. Puede que otros no comprendan nuestra condición, o incluso vean nuestras vidas como disminuidas o pesadas. Pero desde la perspectiva del zen, cada ser es una manifestación del dharma. Nadie está fuera del círculo de la compasión. Vivir con una enfermedad grave es tomar conciencia íntima del sufrimiento ajeno… de aquellos con tubos, cicatrices, pastillas y miedos. De esta manera, llevamos el Okesa no solo sobre nuestros hombros, sino sobre el terreno compartido de la vulnerabilidad humana. Nuestra práctica, aunque silenciosa, se convierte en un vehículo de compasión para todos los seres.

Enfrentar la mortalidad cada día, cuando cada coágulo podría ser el último, cuando el ritmo cardíaco flaquea, cuando el dolor de espalda es tan intenso que no puedes quedarte quieto, no es solo aterrador, es íntimo. Arrasa con las ilusiones de control y certeza. El Zen no ofrece respuestas, pero sí intimidad. La ignorancia se convierte en nuestra aliada. Intentamos abrirnos a cada momento no con miedo, sino con asombro. ¿Qué es esto? Ante la muerte, no buscamos creencias ni promesas. Regresamos a esta respiración, a este paso, a este tazón de arroz. Nos soltamos una y otra vez, no solo de la esperanza o el miedo, sino de nosotros mismos. Esta es la liberación de la que habla el Zen, no más allá del sufrimiento, sino a través de él.

Vivir con diálisis, cardiopatías y embolia pulmonar no es fácil, pero no está en conflicto con el Camino del Buda. De hecho, puede ofrecer el regalo más excepcional de todos: la oportunidad de vivir cada momento con plena conciencia de su fragilidad. El Zen no promete que viviremos más; ofrece algo mucho más profundo: que podamos vivir plenamente y morir plenamente, sin aferrarnos, sin arrepentimientos y con un corazón abierto y despierto.

Dogen Zenji escribió:

«Cuando encuentras tu lugar donde estás, se produce la práctica, actualizando el punto fundamental.»

Este cuerpo, este momento, esta respiración… este es nuestro lugar. Y practicamos sin cesar.

Kojitsu

Zazenkai 5 de octubre de 2025. Introducción a Shobogenzo Zuimonki

Zazenkai 5 de octubre de 2025. Introducción a Shobogenzo Zuimonki

ATENCIÓN: Este Zazenkai será solo por Zoom.

Con este Zazenkai comenzamos una serie de charlas por nuestros compañeros en entrenamiento para ordenación. La primera entrega estará a cargo de Keido-san:

Una de las fuentes que ha trascendido el tiempo y que nos permite conocer sobre de nuestro Maestro Eihei Dogen, sus enseñanzas y escritos, es la recopilación llamada Shobogenzo Zuimonki. Este texto es una colección de charlas Eihei Dogen, anotadas y compiladas por su discípulo y sucesor del Dharma Koun Ejo.

Shobogenzo Zuimonki es un texto más accesible y directo, donde Dogen transmite enseñanzas orientadas para quien está recién integrándose al Zen.

En este Zazenkai nos introduciremos a esta obra. Conoceremos la diferencia principal entre Shobogenzo escrito por el mismo Dogen, y Zuimonki redactado por Ejo-san. Veremos cómo el texto se conservó, estudió y publicó a lo largo de los años. Conoceremos un poco de la biografía del Maestro Koun Ejo, sucesor de Dogen. Y finalmente exploraremos parte de la historia de Dogen que podemos encontrar dentro de los capítulos del texto.

¡Los esperamos!

Dana

Los monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.

Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.

Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!

Si te es posible, puedes invitarme un café.

Cuaderno de liturgia de Grupo Zen Ryokan

Durante la ceremonia usamos nuestro cuaderno de liturgia. Lo puedes descargar gratis de aquí:

https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4

¿Qué es Zazenkai?

Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.

Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.

Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.

El tema del día será: Introducción a Shobogenzo Zuimonki.

Los espero:

Día: Domingo 5 de octubre de 2025.

Hora:
Ciudad de México / Guadalajara 10:00h
Caracas / La Paz 12:00h
Madrid 18:00h

Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.

Duración: 90 minutos.

Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.

Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.

Indicaciones especiales para Zoom:

  • Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
  • Llevar ropa cómoda.
  • Preparar cojín, silla o zafu.
  • Tener agua disponible.
  • Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
  • Seguir las instrucciones que daré en el video.
  • Un poco de incienso siempre es buena idea.

Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.

Recaudación de donativos para octubre de 2025

Recaudación de donativos para octubre de 2025

Querida sangha,

Con la llegada de octubre la naturaleza nos recuerda hay belleza en la impermanencia y nos regala los colores cambiantes de la estación.

Este obsequio de postales y texturas son una enseñanza sobre generosidad e impermanencia. Ambas perfectas y sublimes.

La práctica de dana es el ejercicio de un corazón abierto que da sin expectativas. Sus donativos son la energía que permite que nuestra comunidad siga siendo un faro de calma y silencio, un lugar donde todos podemos nutrir nuestra práctica y encontrar refugio.

Es por ustedes que podemos mantener todos los servicios que usamos, ofrecer compasión a los demás y asegurar que las enseñanzas del Buda y Dogen sigan accesibles para todos.

La sabiduría del gran maestro Kukai, fundador del budismo Shingon, nos ofrece una metáfora sobre el acto de dar:

«Quien enciende una luz para otro, ilumina también su propio sendero».

Esta imagen nos muestra que la generosidad no es una pérdida, sino una ganancia compartida.Fortalecemos nuestra propia práctica y llenamos nuestro camino de luz.

Agradezco de corazón su práctica de la generosidad.

¿Por qué donar?

Sostén de Nuestra Sangha: Tu donativo ayuda a mantener nuestras actividades, plataformas tecnológicas, facilitar enseñanzas y prácticas, y asegurar que la sabiduría del Dharma esté accesible para todos.


Práctica de Dana Paramita: Dana, o generosidad, es una de las perfecciones que cultivamos en el Budismo. Al dar, no solo ayudamos a otros, sino que cultivamos nuestra propia mente desapegada y compasiva.


Conexión y Compromiso: Al donar, reafirmamos nuestro compromiso con la Sangha y con nuestro camino espiritual, fortaleciendo nuestra conexión y sentido de pertenencia.


¿Cómo puedes contribuir?

Puedes hacer tu donativo a través de Ko-Fi, PayPal o transferencia, cada aporte es una semilla que siembra paz, sabiduría y compasión en nuestra comunidad y en el mundo.

También nos ayuda mucho si difunden la existencia de Grupo Zen Ryokan para poder llegar a más personas.

Recordemos las palabras de Dogen Zenji: «Practicar la generosidad es el fundamento de la Vía». Al abrir nuestros corazones y manos en Dana, abrimos también las puertas a un mayor entendimiento y compasión.

Agradezco profundamente su continuo apoyo y generosidad. Juntos, mantenemos viva la llama del Dharma.

Que todos los seres se beneficien de nuestra práctica.

Puedes apoyar nuestro trabajo desde Ko-fi. Clic aquí.

O escríbeme para más opciones. chocobuda ARROBA budismosotozen.org

¡Amituofo!

Compasión Idiota. El error budista que podrías estar cometiendo al ayudar

Compasión Idiota. El error budista que podrías estar cometiendo al ayudar

Compasión Idiota. El error budista que podrías estar cometiendo al ayudar

A todos nos ha pasado. Vemos a alguien que queremos como un amigo o un familiar atrapado en un ciclo de sufrimiento o tomando decisiones que le hacen daño, y nuestro primer impulso es saltar a rescatarle. Queremos arreglar las cosas, aliviar su dolor, ser la persona que le tienda una mano. Este impulso nace de un lugar hermoso, de nuestro deseo de conectar y cuidar. Pero, a veces, nuestra forma de ayudar, con toda la buena intención del mundo, podría ser un ejemplo de compasión idiota y causamos más daño que bien.

Este concepto budista, la «compasión idiota», fue acuñado por Chogyam Trungpa Rimpoché y, aunque el nombre suena fuerte, no es un insulto. Es un término para mirar más de cerca nuestras acciones. Se refiere a esa compasión que actúa sin sabiduría; una bondad que, en el fondo, está más preocupada por nuestra propia necesidad de sentirnos buenos o por nuestro miedo al conflicto, que por el bienestar real y a largo plazo de la otra persona.

La Ven. Pema Chodron, una querida maestra budista, la describe como un «enemigo cercano» de la verdadera compasión. Se le parece mucho en la superficie porque es amable y generosa, pero le falta el ingrediente esencial, la sabiduría.

¿Cómo se ve la Compasión Idiota en la vida real?

Imagina que un amigo te pide que le ayudes a espiar a alguien que le gusta, revisando sus redes sociales o siguiéndole, todo sin su consentimiento. Tu impulso podría ser ayudarle por lealtad o para que no se sienta mal, pensando que es algo inofensivo. En apariencia, es un acto de amistad. Sin embargo, si esta acción cruza límites éticos y personales, invadiendo la privacidad de otra persona y alimentando una obsesión poco sana en tu amigo, ¿le estás ayudando realmente? O, sin darte cuenta, ¿te has convertido en cómplice de un comportamiento dañino?

La compasión idiota se manifiesta cuando:

  • Evitamos decir «no» por miedo a herir los sentimientos de alguien, aunque sepamos que ceder es perjudicial.
  • Permitimos que nos traten mal en nombre de «no cerrar nuestro corazón», confundiendo la paciencia con la sumisión.
  • Intentamos «arreglar» los problemas de los demás para calmar nuestra propia ansiedad ante su sufrimiento.

En el fondo, esta compasión idiota es una compasión centrada en el «yo». Nace de nuestra incomodidad, no de la necesidad genuina del otro.

La respuesta del Zen: unir la sabiduría y la compasión

En el budismo Zen, la compasión (Karun?) y la sabiduría (Prajñ?) son inseparables. Se dice que son como las dos alas de un pájaro: con una sola, no se puede volar. La compasión sin sabiduría es ciega y torpe. La sabiduría sin compasión es fría y estéril. La verdadera práctica consiste en cultivar ambas.

Piensa en la figura de Manjushri, el Bodhisattva de la Sabiduría. A menudo se le representa con una espada en la mano. Esta no es una espada de violencia, sino una espada que corta la ignorancia, la confusión y el engaño. A veces, la acción más compasiva que podemos tomar es usar esa «espada» simbólica para trazar un límite claro.

O piensa en Chocobuda, bodhisattva del heavy metal, que siempre está listo para terminar tu modo zombie al blandir su chancla voladora a través de todos los continentes.

Decir «basta», «no puedo seguir apoyando esto» o simplemente «no», no es una falta de amor. Al contrario, puede ser el acto de compasión más profundo y valiente. Es compasivo para ti, porque te niegas a participar en una dinámica dañina. Y es compasivo para la otra persona, porque al establecer un límite, le ofreces la única oportunidad real de despertar y enfrentar su propia situación. Le dices, con tus acciones: «Te respeto tanto que confío en tu capacidad para encontrar tu propio camino, incluso si es difícil».

De la Compasión Idiota a una Compasión Sabia

Practicar una Compasión Sabia no es fácil. Requiere valentía para aceptar la incomodidad del conflicto y la honestidad para examinar nuestras verdaderas motivaciones. La próxima vez que sientas el impulso de «rescatar» a alguien, prueba a hacer una pausa y preguntarte:

  • ¿Mi ayuda realmente apoya el crecimiento de esta persona?
  • ¿Estoy actuando desde un amor claro o desde mi propio miedo e incomodidad?
  • ¿Cuál es la acción que sirve a todos los involucrados, incluyéndome a mí?

El camino no es dejar de ser amables, sino enriquecer nuestra práctica siendo valientes y actuando con este amor que, aunque rudo, es puro. A veces, la mano que ayuda debe ser la misma que traza una línea en la arena, no por rechazo, sino por un amor que es lo suficientemente profundo como para querer el verdadero florecimiento del otro.

O también me gusta decir que: el amor a veces también viene en forma de chancla.