Contra todo lo que se pueda pensar, el Zen no tiene situaciones espirituales profundas a nivel cinematográfico. Más bien es aburrido porque encontramos al Buda en los detalles insignificantes. Recuerdo una vez que, mientras lavaba los platos tras una comida en silencio, sentí una claridad tan grande como si todo el universo estuviera en ese instante. No hubo visiones, ni voces celestiales, ni destellos; solo el agua corriendo, mis manos en movimiento, y una mente presente. Fue breve, pero dejó una marca profunda: comprendí que la iluminación en lo cotidiano no es un mito, sino una posibilidad viva.
El capítulo 3 del Sutra de la Plataforma es un diálogo entre el Prefecto Wai y el Patriarca. Es una sesión de preguntas y respuestas, que nos apunta justo a que el despertar está al alcance de quien presta atención, aquí y ahora. Nuestro sexto Patriarca, Huineng, nos habla de principios esenciales para vivir con claridad espiritual en medio de la vida diaria, y nos introduce a cómo es posible romper la separación entre lo sagrado y lo común.
En el budismo Zen, no consideramos meritorio simplemente construir templos o hacer donaciones si estas acciones surgen de deseos personales o de la búsqueda de recompensas. Huieng aclara:
“Tales acciones como construir templos, permitir que nuevos monjes se ordenen, dar caridad y agasajar la Orden, traerán solo satisfacciones, las cuales no deben ser tomadas como méritos.”
Lo que se valora en el camino del Zen es la intención clara y la conciencia despierta. Las buenas acciones no son rechazadas, pero deben surgir de un corazón libre de autoengaño. El mérito real es interno, como cultivar una mente que no se aferra, que no se identifica con el ego, y que actúa desde la compasión natural.
Esto nos recuerda que el camino espiritual no consiste en sumar acciones externas, sino en despertar una conciencia clara y compasiva. Aun los actos más simples, cuando son realizados con plena atención, pueden convertirse en expresiones de la iluminación.
Dharmakaya es la fuente de todo
Huineng dice claramente:
“Los méritos han de ser encontrados en el Dharmakaya.”
Si me has leído en los últimos años, te habrás dado cuenta que con frecuencia menciono la Luz Dorada del Buda. Esto es el cuerpo del Buda que todo lo une, del que todo surge. Es el cuerpo cósmico del Buda y lo llamamos Dharmakaya, o “cuerpo del Dharma”. También es la esencia pura de la mente iluminada, la realidad última más allá de forma y nombre. No es un cuerpo físico, sino el aspecto universal y vacío de la naturaleza búdica. En otras palabras, el Dharmakaya es la dimensión profunda de nuestro ser, donde no hay separación entre uno y el mundo.
Reconocer esta dimensión es reconocer que la sabiduría no está fuera, sino dentro de nosotros, accesible en cada instante de presencia. Es reconocer el universo como algo indivisible y admitir que somos parte de este universo. Al cultivar esta comprensión, cada momento cotidiano se convierte en una expresión del camino. No hay que ir a otro mundo para despertar; basta con mirar con claridad y vivir con autenticidad.
Iluminación en lo cotidiano, justo aquí y ahora
Una de las enseñanzas más poderosas del capítulo es la afirmación directa de Huineng:
“El Reino del Buda está en este mundo, en donde está la iluminación debe ser buscada. El buscar la iluminación separándose de este mundo es un absurdo como el buscar un cuerno de conejo.”
Esta declaración rompe con la idea de que el camino espiritual exige retirarse del mundo o renunciar a la vida ordinaria. Por el contrario, el Zen enseña que la iluminación está en lo simple: en la respiración, en el té, en el silencio, en el conflicto cotidiano. El Buda no está lejos; está en este instante vivido con plena conciencia.
Cada momento vivido con presencia y sin apego se convierte en una oportunidad para despertar. La cotidianidad no es un obstáculo, sino el campo perfecto para la realización espiritual.
A veces decimos que pelar patatas es tan Buda como el propio Shakyamuni.
Ir más allá de los juicios dualistas
Otra enseñanza clave es dejar de lado los juicios de correcto e incorrecto. Huineng dice:
“Los puntos de vista o consideraciones correctas son llamados ‘trascendentales’; los erróneos son llamados ‘mundanos’. Cuando todos los puntos de vista o consideraciones, correctas o incorrectas, son descartados entonces la esencia del Bodhi aparece.”
Esto es una invitación a la no-dualidad, es decir dejar de dividir la experiencia, y simplemente ser. En la práctica diaria, esto significa soltar el apego a tener razón, abrirse a la experiencia directa y confiar en la sabiduría que surge del silencio interior. Cuando soltamos la necesidad de categorizar la realidad, descubrimos una claridad que estaba oculta tras las palabras.
Al soltar los extremos, aparece la comprensión profunda, donde cada fenómeno es visto como una manifestación de la mente. Esta visión transforma nuestras relaciones, nuestras decisiones y nuestra manera de habitar el presente.
La Tierra Pura es este momento
El Sutra del Corazón nos dice que el nirvana está aquí y ahora. La Tierra Pura del Buda es justo aquí. Ambos son una cosa inseparable y no es un premio para después del a muerte. Esta vida que tienes es la Tierra Pura del Buda, el nirvana más perfecto. Pero depende de entender la enseñanza de que este momento debe ser una experiencia presente. Cuando purificamos nuestra mente, es decir, cuando soltamos el ego, el deseo y la ignorancia, vivimos en una Tierra Pura aquí y ahora.
No necesitamos esperar a morir para encontrar la paz o la claridad. Cuando la mente está libre de aflicciones, el mundo se revela como una morada pura. Así, la práctica consiste en reconocer que la Tierra Pura no es un destino futuro, sino una forma de habitar el presente desde el corazón del despertar.
Practicar en medio de lo cotidiano es crear condiciones para que el Reino del Buda se manifieste en cada rincón: al lavar los platos, al hablar con honestidad, al escuchar con atención, al respirar con gratitud.
Vivir con sabiduría cada día
El Capítulo 3 del Sutra de la Plataforma no es solo un registro de preguntas, sino una enseñanza viva que nos llama a practicar con sencillez y profundidad. Nos recuerda que la iluminación no requiere retiros lejanos ni rituales complejos; solo atención, honestidad y corazón despierto.
Cada acción hecha desde la comprensión de Dharmakaya, cada instante vivido sin dualidad, es un paso en el camino. La iluminación en lo cotidiano no es un ideal lejano, sino una posibilidad constante. Y lo mejor de todo es que ya está disponible, aquí, ahora, en este preciso momento que estás viviendo.
Recordar esto, una y otra vez, es parte de la práctica. Volver al presente, al silencio, a la respiración, es volver al Reino del Buda. Allí está la sabiduría, sin adornos ni condiciones.
Este momento es luz
Después de leer esto, haz una pausa. Respira, siente, observa tu entorno. Podrías preguntarte ¿estás viviendo desde el Reino del Buda en este momento? ¿Puedes traer presencia, más apertura, más claridad a lo que haces?
La práctica comienza en lo pequeño. El Buda está en lo pequeño también. La iluminación en lo cotidiano puede ser un gran descubrimiento para tu espiritualidad.
Esta semana avanzamos con el Sutra de la Plataforma y llegamos al Capítulo 2, Sobre Prajna.
Nuestro Sexto Patriara Huineng nos habla sobre la sabiduría inherente que habita en todos nosotros. A diferencia del conocimiento que se acumula estudiando el Dharma, Prajna es una comprensión directa de la realidad tal como es, libre de juicios, expectativas y conceptos. Esta sabiduría no es privilegio de unos pocos iluminados, sino la naturaleza de nuestra mente cuando está libre de autoengaños.
Huineng nos recuerda que el verdadero entendimiento no surge de repetir palabras o recitar sutras, sino de mirar hacia adentro y reconocer que ya estamos completos. En este capítulo, aprenderemos no solo qué significa Mahaprajnaparamita, la gran sabiduría que nos lleva a la otra orilla del sufrimiento, sino también cómo podemos vivir desde esa claridad, integrando estudio y meditación para despertar en nuestra vida cotidiana.
Como monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: Sutra de la Plataforma: Capítulo 2. Sobre Prajna.
Los espero:
Día: Domingo 18 de mayo de 2025.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
Continuamos con nuestra serie sobre el Sutra de la Plataforma o Sutra de Huineng. En el Capítulo II, Sobre Prajna, nuestro Patriarca aborda uno de los principios más poderosos del budismo Mahayana, la sabiduría inherente. Este concepto nos dice que todos poseemos dentro de nosotros mismos la capacidad de despertar, sin importar nuestra educación, posición social o conocimientos previos. De igual forma, todos los seres, situaciones y objetos de este universo, estamos unidos en y por la Vacuidad.
La sabiduría inherente no es algo que se aprende desde fuera; es una realización interna que llega cuando nos abrimos a nuestra verdadera naturaleza.
Prajna es una palabra sánscrita que se traduce como “sabiduría trascendental”. Para el Zen no se trata de una sabiduría intelectual ni de acumular conocimientos, sino de una comprensión directa, viva e intuitiva de la realidad tal como es.
Huineng aclara que recitar la palabra «Prajna» sin ponerla en práctica es como hablar de comida sin comerla. El Patriarca nos advierte contra la ilusión de creer que hablar sobre el Dharma es lo mismo que realizarlo. La verdadera “sabiduría inherente” surge cuando dejamos de buscar fuera y empezamos a mirar hacia dentro, observando la mente con atención clara y sin apegos.
Mahaprajnaparamita, sabiduría inherente que nos lleva a la otra orilla
Otro término clave que aparece en este capítulo es “Mahaprajnaparamita”, que significa «la gran sabiduría que lleva a la otra orilla». Esta «otra orilla» simboliza la liberación del sufrimiento y la entrada en un estado de libertad plena.
Para Huineng, Mahaprajnaparamita no es una meta distante ni una teoría compleja. Es el reconocimiento de que nuestra mente, en su estado más profundo, ya es espaciosa, abierta y vacía de ego. Es como el espacio: no tiene forma, no discrimina y todo lo contiene. Cuando dejamos de apegarnos a pensamientos y emociones, esta sabiduría se manifiesta naturalmente.
Tathata, la talidad de las cosas
En el Capítulo II, el Sextro Patriarca nos habla sobre el concepto de “Tathata”, o «talidad». Es la realidad tal como es, antes de que la mente la divida en bueno o malo, correcto o incorrecto. Ver las cosas desde la sabiduría inherente significa verlas en su talidad, sin filtros ni prejuicios.
Para los practicantes de Zen, cultivar esta visión es esencial. En lugar de quedar atrapados en nuestras ideas sobre el mundo, aprendemos a estar presentes con lo que es y con lo que hay. Esto no implica pasividad, sino una apertura radical que nos permite responder con claridad y compasión a cada momento.
Me gusta decir que el Zen nos vuelve creativos, no reactivos. Esto se logra al dejar de luchar contra la vida, permitir que sea, y entonces muchas posibilidades se abren ante nosotros.
Estudio del Dharma y práctica de Zazen nos da el equilibrio necesario
Imagino que le sucedía también a Huineng. En esta Vía nos encontramos personas que se pierden en los libros y en lo académico; así como quien evita el Dharma para solo practicar Zazen. Ambos extremos son un error porque debemos encontrar el punto medio, como nos anima Huineng.
El estudio del Dharma nos proporciona lenguaje, contexto y guía. Pero es a través de la práctica de Zazen donde verdaderamente podemos ver nuestra mente tal como es. En el silencio de Zazen, sin perseguir pensamientos ni rechazar emociones, la sabiduría inherente comienza a brillar.
Huineng nos recuerda que incluso la comprensión más profunda es fácil de perder si no se vive directamente. Por eso, estudiar este sutra es un primer paso. El siguiente es sentarse, aquietarse, y dejar que la mente se vacíe de sus patrones habituales. Ahí, en la quietud, la sabiduría ya está presente.
Vivir desde la sabiduría inherente
La verdadera revolución espiritual que propone Huineng no es adoptar nuevas creencias, sino abandonar las falsas ideas sobre nosotros mismos. Cuando dejamos de identificarnos con el ego, con nuestros miedos y deseos, descubrimos que en el centro mismo de nuestra experiencia está la claridad, la compasión y la libertad.
Vivir desde la sabiduría inherente significa actuar con conciencia en la vida cotidiana: en el trabajo, en las relaciones, en el descanso. Es recordar que cada momento es una oportunidad para despertar, porque ya tenemos dentro de nosotros lo que buscamos.
Tu sabiduría ya está aquí
El Capítulo II del Sutra de la Plataforma nos ofrece una enseñanza directa y poderosa: no necesitas buscar la iluminación en libros ni en maestros lejanos. Tu sabiduría inherente ya está aquí, es la verdad esperando a ser reconocida.
Por favor no dejes esta lectura en la teoría. Lee el sutra, estúdialo con calma, pero sobre todo siéntate en silencio y obsérvate. No necesitas cambiar nada, solo ver con claridad. Huineng nos da la llave; abrir la puerta depende de cada uno de nosotros.
Creo que te ha sucedido. La vida que hemos creado suele sentirse como un torbellino constante. Despiertas en medio de notificaciones, tareas pendientes, compromisos laborales o de escuela, y asuntos personales que parecen no tener fin. Este ritmo frenético da una sensación de caos que a menudo te a lleva a preguntar cómo se podría calmar el caos que nos rodea y que habita en nuestro interior.
Recuerdo claramente una época en la que vivía constantemente abrumado por las responsabilidades laborales y personales. El estrés era tal que mi salud comenzó a deteriorarse y mi paz mental era prácticamente inexistente. Fue entonces cuando decidí buscar respuestas en el budismo Zen. Al comenzar la práctica de la Zazen y el estudio de las enseñanzas de Shakyamuni Buda, lentamente aprendí a observar mis pensamientos y emociones, en lugar de querer controlarlas.
La meditación diaria y la filosofía budista me permitieron recuperar el equilibrio y descubrir una paz interior que antes parecía imposible. Esta experiencia transformadora me enseñó que el caos no desaparece, pero sí podemos aprender a relacionarnos con él de una manera más saludable y consciente.
¿Qué es realmente el caos?
Para cualquiera que lo esté viviendo, el caos es esa sensación constante de desorden, estrés e incertidumbre que experimentamos en nuestra mente y nuestra vida diaria. Creemos que el caos es producto de circunstancias externas como el tráfico, la política, el ruido o las responsabilidades infinitas, pero desde la perspectiva budista Zen, el caos tiene un origen más profundo: nuestra mente y nuestra desconexión con nuestro verdadero ser.
Para el Zen en realidad no existe tal cosa como caos. Todo lo que experimentamos tiene un orden inteligente, aunque no siempre seamos capaces de verlo. Cada evento, por aleatorio y malévolo que parezca, tiene una razón y nos ofrece exactamente lo que necesitamos para aprender y evolucionar. A veces me gusta decir que caos es Buda.
¿Por qué sentimos caos en nuestra vida?
Sentimos el caos intensamente cuando perdemos el equilibrio y nos alejamos de la espiritualidad, perdiendo así contacto con nuestro verdadero ser y con el hecho de que pertenecemos a algo más grande y hermoso: la naturaleza. Este desequilibrio es como vivir en una habitación desordenada, donde encontrar cualquier cosa resulta complicado y estresante. El Zen nos da la claridad para ordenar esa habitación interior mediante prácticas como Zazen, el estudio de nuestras escrituras y la atención plena.
Cuando nuestra mente se encuentra desordenada, sufrimos mucho y no siempre comprendemos por qué. Este sufrimiento se manifiesta como ansiedad, estrés o frustración, y es aquí donde el Buda ofrece una solución profunda a través de sus enseñanzas fundamentales.
Calmar el caos con las Cuatro Nobles Verdades
Las Cuatro Nobles Verdades, expuestas por Shakyamuni hace más de 2500 años, son una guía clara y práctica para identificar el origen de nuestro sufrimiento y cómo podemos poner fin al mismo.
Primera Noble Verdad: La vida incluye sufrimiento
Esto no significa que la vida sea mala o negativa, sino que sufrir es parte natural de la existencia. Todos experimentamos pérdida, dolor físico, desilusión y estrés. Reconocer esto nos libera del pensamiento ingenuo de que debemos vivir siempre felices y perfectos. También nos ayuda a entender el “desorden” de la vida y en el que viven otras personas.
Segunda Noble Verdad: El sufrimiento surge del deseo, la aversión y las expectativas cuando se salen de control
El sufrimiento no aparece espontáneamente, surge porque deseamos que las cosas sean diferentes a como son. Nos aferramos a expectativas sobre cómo debería ser nuestra vida, y cuando esas expectativas no se cumplen, sentimos frustración, enojo o tristeza. Sufrimos también cuando queremos alejar algo de nuestra experiencia y lo llevamos al extremo.
La clave para calmar el caos está en aprender a soltar estos deseos irracionales y aceptar la vida como se es, sin quitar nada ni agregar nada.
Tercera Noble Verdad: Es posible cesar el sufrimiento
La buena noticia del budismo es que existe un camino para liberarse del sufrimiento. Podemos aprender a vivir sin tanto apego y aceptar las circunstancias con mayor sabiduría y compasión. Esto no significa resignarse pasivamente, sino comprender que el verdadero cambio comienza con nuestra actitud interior.
La mala noticia es que la solución al sufrimiento no es gratis ni viene en pastillas. Debemos esforzarnos para lograrlo porque en el budismo no hay nadie que venga a salvarte. Tu salida del sufrimiento y felicidad están únicamente en tus manos.
Cuarta Noble Verdad: El camino hacia la liberación es el Noble Óctuple Sendero
Este sendero es una guía práctica y efectiva que incluye las correctas visión, intención, habla, acción, vida, esfuerzo, atención plena y concentración. Al practicar cada uno de estos aspectos en nuestra vida cotidiana, podemos efectivamente calmar el caos interno y externo, alcanzando un estado de paz y equilibrio.
Cómo el budismo Zen puede ayudarte a calmar el caos
Tener una filosofía clara y práctica es fundamental para afrontar los desafíos de la vida moderna. El budismo Zen, en particular, ofrece enseñanzas profundamente espirituales y a la vez realistas que te ayudarán a entenderte mejor y a encontrar la calma que buscas.
Zazen, el pilar del Zen
La meditación Zen es el corazón de la práctica budista Soto Zen. Sentarse en silencio, observando nuestros pensamientos sin juzgarlos ni aferrarnos a ellos, nos permite tomar distancia del caos mental. Esta práctica no sólo calma la mente, sino que también nos ayuda a conectarnos profundamente con nuestro verdadero ser.
Al practicar regularmente Zazen, aprendemos a identificar cómo la mente genera el caos mediante pensamientos obsesivos o emociones negativas. Con paciencia y constancia, descubrirás que puedes calmar el caos interior y mantener un estado de equilibrio más duradero.
## Atención plena en la vida cotidiana
Además de la meditación formal y el estudio de textos especiales, el budismo Zen promueve la atención plena como una forma de vida. Esta práctica implica estar completamente presente en cada actividad, desde lavar los platos hasta conversar con amigos o trabajar. Al cultivar la atención plena, aprendes a vivir plenamente el momento presente y a aceptar cada experiencia como un maestro que te ofrece sabiduría.
Calmar el caos a través del Dharma
El Dharma, o las enseñanzas del Buda, es una filosofía práctica que te respalda en cualquier circunstancia. Al incorporar estos principios en tu vida, podrás afrontar con serenidad cualquier situación que surja.
Es común sentir resistencia al principio, pero poco a poco descubrirás que tu mente se vuelve más tranquila y clara. Las situaciones que antes parecían abrumadoras ahora se ven como oportunidades para practicar paciencia y comprensión.
Apoyo en la comunidad de practicantes
El budismo Zen también resalta la importancia de tener una comunidad de apoyo. La Sangha, o comunidad budista, es fundamental porque te permite tener un maestro que te guíe, y aprender de otras personas que también están en este camino. Al compartir experiencias y desafíos, la carga se vuelve más ligera y la práctica más enriquecedora.
Para calmar el caos de tu vida
El budismo Zen no promete una vida libre de dificultades, pero sí una vida más consciente, compasiva y equilibrada. Al abrazar estas enseñanzas, descubrirás que el caos externo disminuye a medida que tu mente se fortalece.
¿Por qué no comenzar hoy mismo? En internet hay muchísimos recursos para dar tu primer paso en el budismo Zen. Claro que también este blog contiene mucha información que te puede ser útil
El budismo Zen no es para personas con mucho dinero o gente super espiritual. El Zen, por diseño, es para todos y está pensado para que cualquier persona pueda sentirse en casa. ¡Inténtalo! Lo peor que puede pasar es que aprendas a meditar y un poco de filosofía que te servirá para el resto de tu vida.
En Zazenkai de la semana pasada dimos una introducción a este texto de nuestro Sexto Patriarca. Hoy comenzamos con el primer capítulo del Sutra de la Plataforma, donde el propio Huineng nos relata algunas memorias de su vida.
No se trata de un simple recuento de eventos personales, sino una puerta de entrada a la experiencia directa del despertar. Veremos cómo un hombre sin educación formal, nacido en la pobreza y sin vínculos con la élite religiosa, alcanza la realización profunda de la naturaleza búdica. Su historia es un testimonio vivo de que el Dharma está disponible para todos, sin importar el origen ni las condiciones externas.
Como monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: Sutra de la Plataforma: Capítulo 1. La vida de Huineng.
Los espero:
Día: Domingo 11 de mayo de 2025.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi