Tiempo de Ango 2016. Práctica intensa de 3 meses. ¿Quién me acompaña?

Tiempo de Ango 2016. Práctica intensa de 3 meses. ¿Quién me acompaña?

buddhism

 

Para muchas comunidades budistas hay 3 meses del año que son especiales, pues se celebra el Ango. Es un período extendido de práctica, estudio y espiritualidad.

El Buda lo estableció para proteger del monzón a sus monjes. Al no poder salir por las lluvias intensas, se quedaban en uno de los templos a practicar juntos. Esto resultó de utilidad suprema, ya que toda la comunidad podía estudiar y convivir en un solo espacio.

Para el budismo Soto Zen, el Ango se sigue celebrando durante los últimos tres meses del año. Culminará con un retiro de dos días llamado Rohatsu, en la primera semana de diciembre.

El Ango es la temporada donde dejamos atrás el ego, empujamos nuestros límites un poco más y nos alejamos de todo tipo de lujos. Vivimos con solo con lo esencial. Llevamos nuestra práctica a niveles más formales y hacemos zazen por más tiempo de lo habitual.

Entendemos que el crecimiento personal siempre sucede fuera de nuestra comodidad. Es con determinación y disciplina cuando llegan los cambios a nuestra vida.

El participante de Ango debe hacer una serie de compromisos personales en los que el primer beneficiado será él mismo. Por ejemplo, dejar 3 cosas por las que se sienta apego; como comer chocolates o postres, fumar o pasar tiempo en redes sociales.

No hay trampas ni trucos. Si uno se auto-engaña, uno mismo resulta ser la primera víctima. Así que no hay más que avanzar un paso a la vez.

Mi práctica de Ango consistirá en lo siguiente.

  • Aumentaré mi tiempo de zazen de 40 a 50 minutos por la mañana. 20 minutos por la tarde. En domingo por la mañana (que es cuando tengo tiempo) será de entre 1:30 y 2:00 horas.
  • Practicaré yoga diario, en lugar de 3 veces por semana.
  • Leeré más libros de dharma, en especial uno que siempre me ha costado trabajo.
  • Haré más días de ayuno y terminaré mi cambio de Paleo a Banting.
  • Coseré un nuevo rakusu.
  • Comenzaré el grupo de estudio formal, que será el principio de la Choco-Sangha: Grupo Zen Ryokan 🙂
  • Donaré un poco más de lo usual a organismos de ayuda humanitaria.
  • La compasión y la gratitud seguirán siendo el centro absoluto de mi práctica.
  • Dedicaré aun más tiempo al estudio de formas, movimientos y ceremonias.
  • No mazapán. ¡No mazapán!

Ahora, todos estos objetivos podrían no cumplirse. Uno nunca sabe cómo atacará la Señora Impermanencia. Pero la idea es hacer lo posible para llevarlos a cabo.

Sí, se ve difícil. Pero ese es el punto: que cueste trabajo.

No necesitas ser budista para practicar el Ango. Se trata de entender que el agua pacífica y tranquila se estanca. De vez en cuando es necesario convertirnos en ríos caudalosos y llenos de caídas.

Piensa algo que quieras lograr pero que no has llevado a cabo. ¿Leer más libros? ¿Correr una carrera de 5K? ¿Limpiar tu vocabulario? ¿Levantarte más temprano? ¿Dejar de mentir?

Si tienes un objetivo que cumplir, te invito a que unas al Ango 2016. Te conviene.

La primera persona beneficiada serás tú. Y luego el mundo que te rodea.

 

¿Cómo participar?

Puedes hacer el compromiso personal y en silencio. La única persona a la que tienes que demostrar algo, es a ti.

Si lo prefieres, puedes participar en los comentarios de esta entrada. Podríamos formar un grupo de apoyo aquí mismo, sin necesidad de usar otro tipo de sistema.

Y si te interesa una práctica más formal en budismo zen, podrías unirte al Grupo Zen Ryokan (Presencial en Guadalajara y en línea). En unos días presentaré más información y cómo participar.

La temporada de Ango comienza el 10 de septiembre 🙂

Tortas de arroz. Cuento zen.

Tortas de arroz. Cuento zen.

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Un día llegó a los oídos de Tokuzan, el estudioso, que un maestro budista iluminado en el sur de China había penetrado por completo la verdad contenida en el Sutra del Diamante.

Siendo el erudito que era, Tokuzan empacó todos sus libros y comentarios sobre el Sutra del Diamante. ¡Los documentos pesaban casi 150 kilos! A toda prisa salió para ir a escuchar a este nuevo maestro.

En el camino se detuvo a descansar y se topó con una anciana vendedora ambulante.

—¿Qué vendes?— preguntó Tokuzan.

—Tortas de arroz— respondió la abuela.

—¿Me venderías una?— quiso saber el estudioso.

—¿Para qué querrías una torta de arroz?

—Para refrescar mi mente.

La mujer miró los 150 kilos de libros de Tokuzan.

—¿Qué es todo eso que cargas?— preguntó ella.

—¿No has escuchado? Soy el experto más grande del Sutra del Diamante. No hay parte de él que no comprenda. Todos estos documentos son comentarios y notas sobre el Sutra del Diamante—, respondió el orgulloso académico.

—¿Puedo hacer una pregunta?

—Claro que sí.

—He escuchado que el Sutra del Diamante dice que la mente del pasado no puede ser tomada, que la mente presente no puede ser tomada y que la mente futura no puede ser tomada. ¿Qué mente quieres refrescar con mis tortas de arroz? Si me dices, te venderé una. Si no respondes, no te venderé ninguna torta de arroz.

Tokuzan se quedó perplejo y no pudo encontrar respuesta.

 


Esta historia es parte del Shobogenzo, el libro máximo del budismo zen (Japón entre 1231 y 1253). Master Dogen, el autor, la usa para explicar la diferencia de pensamiento entre teólogos y teóricos.

Sin entrar en muchos detalles diré que siempre me ha gustado mucho porque también nos explica que el intelecto nos sirve para entender el mundo que nos rodea… pero las cosas quedan realmente claras cuando las preguntas se dejan ir al viento y nos dedicamos mejor a observarlo todo sin juicios.

¡Siéntate!

Hoy comparto un breve documental de la vida en familia de Shokaku Okura Sensei, un famoso monje budista viviendo en Estados Unidos.

Es interesante porque podemos dar una mirada a la vida familiar de uno de los Zen Masters y autores más respetados de nuestros tiempos. Al igual que muchos, tiene problemas de dinero, de familia, además de mantener una comunidad y práctica espiritual irrompibles.

Doce minutos de aprendizaje para los que practicamos Zen.

 

No Mente, por Ryokan Taigu

No Mente, por Ryokan Taigu

mariposa-y-rosa

 

Con No Mente las flores llaman a la mariposa.
Con No Mente la mariposa visita los capullos.
Aún así cuando las flores abren, la mariposa llega.
Cuando la mariposa llega, las flores se abren.

—Ryokan Taigu (1758–1831)


Comentarios:

Este poema de Ryokan me gusta mucho porque tiene varios significados para mi, que pueden no ser los mismos para ti. Decidí traducirlo para poder comentar.

En español el título podría ser Sin Mente, pero en el Zen hablamos de la No-Mente, que es un concepto abstracto clásico del budismo japonés y del shinto.

No-Mente es aceptar que los seres humanos tenemos mente, pero al incluir el No aclaramos que ésta es solo un subproducto de la evolución humana. Es una herramienta para navegar por la vida, pero es tendenciosa y llena de cargas emocionales de cada persona.  Tener mente significa mirarlo todo con apegos y aversiones. Soltar la mente implica dejar ir nuestras opiniones, juicios. Así es como podemos apreciar la magnitud y milagro de una simple mariposa que se acerca a una flor.

No-Mente también significa dejar de poner atención a un solo punto. Es abrirse para absorber Todo Lo Que Hay en un instante.

No-Mente es soltar las preguntas, dejar de lado el intelecto, las búsquedas… es rendirse y aceptar el flujo de la Vida. No existe nada que agregar y nada por quitar.

Las cosas son como tienen que ser siempre: simples, pero al mismo tiempo más grandes y maravillosas de lo que podemos comprender.

Que una flor se abra, que una mariposa vuele y que haya un poeta observando todo, que sus palabras hayan permanecido vigentes por más de 500 años; es un triunfo de la existencia porque convergen vidas, tiempos, biologías, física, óptica, sensibilidad artística, lenguaje, culturas, tiempo… ¡No acabaríamos!

La mariposa vuela y la flor se abre. No son diferentes, son una sola cosa… fundidas con el tiempo y con el poeta. Es el ciclo de la Madre Tierra, del universo. Es la realidad contenida en unas líneas que trascienden culturas y diferencias.

Por eso, para sentir la magnitud de este poema hay que soltar la mente.

No-Mente.

 

Al final todo estará bien

Al final todo estará bien

manos-dando

 

Esta existencia humana nos presenta miles de retos todo el tiempo aunque no los podamos siquiera percibir.

Caminar, respirar, digerir comida y llegar a trabajar figuran entre los pequeños milagros que decidimos pasar por alto. En lugar de ello fijamos la atención en la serie de cosas que no tenemos y a encapricharnos por cumplir nuestros deseos.

Sufrimos y rechazamos miles de situaciones que no podemos controlar, lo que nos deja en un estado constante de insatisfacción.

Pero se nos olvida confiar en la Vida, siempre sabia y paciente.

La Vida es muy curiosa porque se especializa en optimizar procesos, en ser eficiente y en siempre resolver todos los problemas. Tiene su propio esquema de funcionamiento, sus motivos y ritmo. Nunca tiene prisa; sabe aguardar a que el momento sea propicio para resolver lo que sea.

La Vida (así, con V mayúscula) no requiere de etiquetas ni nuestros calificativos. Es lo que es y nosotros solo podemos navegar sus aguas sabiendo que llegaremos a puerto seguro, no importa como decidamos pasar la experiencia.

Empujamos y manejamos nuestras pequeñas balsas. Las decoramos con oro y perlas, pero jamás sabemos dónde nos llevará la marea.

 

Confiar en la Vida es una de las acciones más virtuosas. Es entender que no la podemos controlar, pero al mismo tiempo es rendirnos ante su magia y sabiduría de que siempre hará lo mejor para nosotros.

Un amigo muy sabio me dijo una vez: todos los problemas se resuelven contigo o sin ti… ¿entonces para qué sufrir? Hay que trabajar con la vida, no en su contra.

Confía en la Vida.

Al final todo estará bien.

 

Sutra del Corazón o La Perfección de la Gran Sabiduría

Sutra del Corazón o La Perfección de la Gran Sabiduría

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Advertencia: Este es un post largo, así que ve por un té o café 🙂

Uno de los textos más conocidos y utilizados en el budismo Mahayana es el Sutra del Corazón. Su nombre en sánscrito es Prajnaparamita Hrdaya. También conocido como Hannya Shingyo, en Japonés.

El origen preciso de esta escritura es desconocido, pero es parte del Prajnaparamita, que es una colección de 40 sutras compuestos entre el año 100 AC y el 500 DC.  La primera traducción del sánscrito a chino que conocemos la hizo el monje Chih-ch’ien entre el año 200 y 250 DC.

Es uno de los sutras (compilación de enseñanzas) más corto, pero eso no demerita su profundo y transformador significado. Hay personas que pasan toda una vida estudiándolo y no terminan de aprender todo lo que este verso contiene. Hablando de mi práctica personal, lo he recitado diario por más de 10 años y de vez en cuando tiene la cualidad de golpearme en la cabeza con algún mensaje nuevo. No pretendo conocerlo del todo y, con seguridad nunca terminaré.

El Sutra es un diálogo entre la bodhisattva Avalokiteshvara y Shariputra, un discípulo del Buda. Él pregunta qué es Prajnaparamita y la Iluminada responde que es la realización de que la mente humana genera todo aquello por lo que sufrimos. Las Cargas Mentales o Skandhas carecen de significado. Forma, sensaciones, percepciones, formaciones mentales y conciencia; todas están vacías. Es el humano el que llena los espacios en blanco con basura ególatra.

La Escritura nos apunta a la comprensión del Vacío Absoluto o Vacuidad, la cual es una de las doctrinas que dan cimiento al budismo Mahayana. Si podemos abrir la mente a esto, el sufrimiento comenzará a deslavarse.

De igual forma nos habla de que el estudio dedicado del budismo teórico no sirve de nada si no nos sentamos a meditar para que la mente suelte los juicios y las ideas preconcebidas.

Para el budismo Zen, el Sutra del Corazón es de importancia vital porque nos hace profundizar en el estudio de las Dos Verdades. Es decir, la Existencia tiene dos caras: las cosas como son y las cosas como las interpretamos.

No hay nada qué alcanzar, no hay por qué ir a ningún lado. Estamos donde debemos estar.

Si podemos ver todo lo anterior, entonces la Unidad de Todo Lo Que Es comenzará a ser clara. No hay muerte, no hay nacimiento. No hay envejecimiento ni final. Solo hay Existencia.

El Sutra cierra con la celebración de ¡Gate Gate Paragate Parasamgate, Boji Suaka!

¡Se fue, se fue! ¡Se fue muy lejos! ¡Regocijo en el Buda!

 

El Sutra de la Perfección de la Gran Sabiduría

(Traducción de Kyonin)

Avalokiteshvara bodhisattva, quien despertó
al Prajna Paramita, la Perfección de la Gran Sabiduría
Percibió el vacío de las Cinco Condiciones
y se liberó del sufrimiento.
O Shariputra, la forma equivale al vacío;
el vacío equivale a la forma;
la forma es precisamente el vacío, el vacío es precisamente la forma.
Las sensaciones, percepciones, formaciones y consciencia también son así.
O Shariputra, todas las cosas son expresiones del vacío,
Nada nace, ni se destruye, nada se mancha, nada es puro;
Nada se oculta, nada nace.
Por eso el vacío no es la forma; no hay sensación, no hay percepción, no hay formación, no hay consciencia.
No existen ojos, oído, nariz, lengua, cuerpo ni mente.
No existen los sentidos de la vista, oído, olfato, gusto, tacto, ni objeto mental;
No hay reino de la vista, no hay reino de la consciencia;
No existe la ignorancia, no existe el fin a la ignorancia;
No hay vejez ni muerte;
No hay cesación de vejez ni muerte;
No hay sufrimiento, no existe causa o fin para el sufrimiento;
No hay camino, no hay sabiduría y nada qué ganar.
Nada qué ganar, por ende los Bodhisattvas viven en Prajna Paramita*
Sin ningún obstáculo mental-
Sin obstáculos el miedo se va.
Más allá del autoengaño, el Nirvana siempre ha estado aquí.
Todos los Budas pasados y futuros
Viven en Prajna Paramita*
Y alcanzan la suprema y completa iluminación.
Por eso entiende que Prajna Paramita
es el mantra sagrado el mantra luminoso,
el mantra supremo, el mantra incomparable
con el que el sufrimiento se va
Esto es la verdad
Por ello entona el mantra de Prajna Paramita
Canta este mantra y proclama *
¡Gate Gate
Paragate
Parasamgate
Boji Suaka!
Han Nya Shin Gyo