Hoy es un buen día para pensar, para entender que tu mente tiene que estar en este lugar, en este momento.
El enfocarte en el futuro, genera tensión. Abrazarte al pasado, resulta en tristeza. No importa qué tan fuerte sea tu experiencia este día, siempre saldrás bien librado porque aprenderás.
Mi maestro, Nishio Sensei, dejó estas palabras antes de morir y siempre las recuerdo cuando las cosas se ponen rudas.
Con cada golpe se forja el cuerpo, pero se ablanda el corazón.
Somo un pedazo de metal que se forja golpe a golpe, pero con el tiempo y con sabiduría, se convierte en una espada, lista para lo que sea.
Recuerdo que hace años vi una película de Disney sobre la furia del camino. No estoy seguro si era Donald o Goofy, pero la animación describía cómo el personaje se convertía en bestia cuando manejaba su auto.
Todos tenemos prisa por llegar al trabajo, escuela o a una reunión. Esto ciega nuestra razón y evita que nuestro juicio olvide conductas elementales como la cortesía y amabilidad.
Pero tengo una revelación para ti: Tu prisa no es más importante que la de los demás.
Es por esta razón creo que estos 5 consejos prácticos podrían evitar la furia en la calle.
1. Sal más temprano
El ir navegando las calles a velocidad luz y presionando a los demás para que avancen no va a ayudar a tu nivel de estrés.
En estos tiempos de tráfico in crecendo hay que tomar en cuenta que, no importa a dónde te dirijas, tu tiempo obligado será de al menos 30 minutos.
Si te dedicas a salir más temprano (unos 15 o 20 minutos antes), mucho de tu nivel de furia se verá reducido.
2. No pases por encima de los demás
No me refiero a que atropelles a los peatones. Me refiero a que no te metas en doble carril, no invadas carril, no rebases por la derecha… Ya sabes, todas las cosas que sabes que están mal y sigues haciendo.
Cada vez que tu egoísmo por llegar temprano hace que cometas algo así, estás pasando por encima de los demás y estás provocando que los otros conductores actúen igual hacia ti.
Pero es que el microbús se metió antes y no me dejaba pasar, piensas. Pues deja pasar al taxi o pesero. Por desgracia, esos conductores no tienen educación y es peligroso pelear contra ellos. Es un problema que las autoridades tienen que arreglar, no tú. Créeme, si los dejas pasar sin enojarte, te ganas 20 puntos de felicidad instantáneos.
¿No sería un mundo mejor si todos fuéramos amables? Empieza tú por hacerlo.
3. Uno por uno
Yo sé que parece muy complicado. Cuando estás en un cruce donde todo mundo quiere pasar primero y es ahí donde hay que aplicar esta regla.
4. No aceleres
Ir a gran velocidad es tentador y parece la solución a tu falta de tiempo. En realidad es una bomba ya que las probabilidades de accidente se incrementan.
Conduce a buena velocidad sin rebasar demasiado los límites establecidos. Al cabo que por algo saliste temprano, ¿no?
5. No te enganches en la furia callejera
Este es más simple de lo que parece. ¿Has notado cómo se te quedan mirando otros choferes cuando pasas primero? Te retan con la mirada, como si con ello consiguieran algo.
Aquí voy a tener que recurrir a nuestros hermanos no evolucionados, los simios.
En el mundo de los primates, la violencia empieza con el contacto directo ocular. Es decir, te retan con la mirada y los ánimos se calientan hasta que uno de ellos tira el primer golpe.
Nosotros somos iguales. Evita mirar a los otros conductores cuando te desafíen con los ojos. Te conviene porque no te enganchas en su agresión y haces que su intento primitivo por pelear se frustre.
Así que toma en cuenta estos 5 consejos. Te aseguro que tus interminables viajes por la ciudad serán mucho más placenteros.
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Nota choco budista: Al no engancharte en el tráfico, entender que nunca va a mejorar y tomar las cosas como son, estás aplicando Aceptación Radical, Visión y Acción Correctas.
Al respetar a los demás, no pasar sobre ellos y evitar ser egoísta al estar al volante, estás practicando Metta, amor gentil.
"El hecho es que nunca antes nos hemos conocido". En la camiseta: "Realidad".
A diferencia de lo que dicen mis amigos emos, quienes afirman que la vida sólo es sufrimiento, nosotros comprendemos que la vida incluye el sufrimiento.
Es parte de nosotros, es la manera en la que pedimos ayuda y es la forma en la que nos recordamos lo que no pudimos completar.
Siendo el sufrir una conducta humana tan real y tan presente en todos nosotros, es uno de los campos de estudio más grandes del budismo.
Claro que existen muchos factores y acciones que nos llevan a sufrir gratis, justo como nos gusta; pero hoy me enfocaré en el rechazo de la realidad y su cura, la Aceptación Radical.
Imagina que tu hijo está enfermo. Lo ideal sería responder a la situación lo más acertado posible, sin perder tiempo, ¿correcto? Pero cuando pasamos por una situación desagradable, de inmediato nuestra mente comienza a crear fantasías sobre cómo podría ser mejor todo esto, porqué no debió haber pasado, nos culpamos por el descuido y hasta rezamos a algún dios o ser mágico para que cambie los hechos. En suma, rechazamos la realidad.
Y es que en nuestra cultura el rechazo a las cosas desagradables es un mercado enorme. Se nos educa para siempre buscar estar bien, darle la vuelta a lo desagradable y a sentir aversión por ello. Existen miles de productos y servicios para rechazar el envejecimiento, para rechazar la genética de nuestro cuerpo, para no aceptar que quizá no tienes buena situación económica.
Es como la clásica escena cuando el niño le pregunta a su madre «¿Me dolerá la inyección?», y la madre responde que no. Claro que va a doler. Quizá mucho, pero es necesaria.
Mi punto es que nuestro mundo está confeccionado para evitar la realidad de lo adverso en todas sus formas y no se nos educa para tomar la rienda ante los problemas. Y eso pasa no sólo en la mercadotecnia, sino en nuestra propia mente.
De regreso al ejemplo del hijo enfermo; cuando rechazamos la realidad de que nuestro hijo está enfermo y generamos fantasías y respuestas a los hechos como son, nuestra mente se llena de conflictos y es menos capaz de dar la atención necesaria al hijo. Nuestra atención se divide entre el conflicto interno y resolver el problema.
Rechazamos la realidad a tal grado que perdemos la frialdad y la objetividad para reaccionar de forma óptima.
Esto se aplica a todo en tu vida. Cuando se poncha una llanta, cuando repruebas un examen, cuando subes de peso, cuando te diagnostican alguna enfermedad, cuando no tienes los medios para comprar lo que deseas.
Ante estos ejemplos comunes, la mente siempre crea una reacción adversa y genera incomodidad y aversión, haciendo nuestros días miserables.
En cambio, si tenemos una relación simple y sin prejuicios ante un problema, estaremos más aptos para resolverlo y seguir adelante.
Una llanta ponchada es una llanta ponchada, es una llanta ponchada. Nada más. El universo no está conspirando contra ti. La vida no está siendo injusta, ni el destino te está jugando la peor de sus bromas. Una llanta ponchada es sólo eso. Y en lugar de perder tiempo y energía en lamentar la situación, mejor hay que resolverla de la manera más simple y eficaz.
El entender que las cosas son como son, sin velos ni prejuicios y tener una relación simple ante la adversidad, se llama Aceptación Radical.
Llegar al punto de la Aceptación Radical lleva algo de tiempo y es posible hacerlo con un poco de esfuerzo en ver la vida como es, sin prejuicios.
Cuando aceptamos las cosas de manera simple, los problemas cambian su naturaleza a algo mucho más simple.
Para cerrar, ilustro con un ejemplo más.
Forma incorrecta de ver la vida: El tráfico está horrible. Voy a llegar tarde. Pero la culpa la tiene el gobierno por comenzar obras públicas en horas de trabajo. Ya no voy a votar por ellos. Como el tonto de mi tío Crisantemo, que le encanta la jícama. Odio las jícamas. A menos que tengan limón. Y el limón es agrio como mi jefe. Maldito.
Forma correcta de ver la vida: Hay tráfico.
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Nota choco budista: El tener una relación simple con los problemas y el sufrimiento, es comprender las tres primeras Nobles Verdades. Existe el sufrimiento. El sufrimiento tiene una causa. El sufrimiento siempre termina.
Después de un largo camino y años de escribir, al fin alcanzo una meta de mi vida: mi primer libro.
Te presento Minimalista, la vida con menos cosas.
El blog Choco Buda ha sido una plataforma perfecta para exponer mis puntos de vista, mis ideas y mi filosofía. Es el lugar donde miles de lectores llegan cada mes a olvidarse un poco de los problemas del mundo y para compartir conmigo una manera de vivir enfocada hacia adentro, sin descuidar lo material.
¿Qué es Minimalista?
Es un libro pequeño, redactado de forma muy amable y que compila los mejores posts sobre minimalismo de este blog.
Los artículos están revisados, expandidos y compilados en un libro que puede ser adquirido en formato electrónico y en versión impresa. En cualquiera de las dos maneras, es un libro muy económico, pequeño y perfecto para leer con una taza de té.
¿Porqué debería leer este libro?
Si te interesa el mundo a tu al rededor, tu mente, mejorar tus relaciones personales, reducir el estrés, vivir con menos preocupaciones, Minimalista es para ti.
Es un libro en el que se habla de cómo estar cómodo con lo que somos y tenemos; todo con un punto de vista muy zen.
¿Qué diferencias hay entre la versión impresa y la electrónica?
La versión impresa está muy bien hecha y se verá perfecta en tu escritorio o buró. No ocupa mucho espacio y cabe bien en tu mochila o bolso. El inconveniente más fuerte es que tienes que pagar gastos de envío.
La versión electrónica es la más amigable con el planeta porque no tiene costo de distribución alguno. Lo lees en tu computadora, teléfono inteligente o iPad. Incluso lo puedes imprimir. La entrega es inmediata.
Este día El Choco Buda se une al Blog Action Day para promover que los gobiernos del mundo se hagan responsables y proporcionen agua potable gratuita para todos.
De la manera en la que lo veo, el agua se convirtió en un artículo de lujo gracias a la mercadotecnia de las corporaciones embotelladoras. Resulta ser que ahora tomar una botella de agua es lo que está de moda.
Que yo sepa, tomar un vaso de agua es un derecho humano básico y es trabajo de los gobiernos darnos agua a todos, sin botellas, sin precios elevados y que sea de fácil de conseguir.
¿Cómo hacer que tu gobierno entienda esta obligación? Estas es mi sugerencia:
Deja de comprar botellas de agua
Si tienes agua corriente en casa, deja de comprar botellas y aprende a filtrar tu propia agua. Te tomará sólo unos minutos al día, ayudarás al ambiente y siempre tendrás un suministro adecuado.
Por desgracia todos los gobiernos del mundo agachan la cabeza ante el poder de las corporaciones. Si nadie compra botellas de agua, estas compañías perderán mercado y, por ende, los gobiernos entenderán que el agua tiene que ser para todos.
Filtrar tu propia agua no es tan difícil. Yo lo hago.
Y por favor olvídate de los mitos de que el agua de la llave es mala. No lo es si la filtras, cloras o hierves. Incluso algunas ciudades tienen agua perfectamente bebible, como la de la Ciudad de México.
Piensa. Actúa y firma la petición que aparece en este blog, hasta arriba.
ADVERTENCIA: Si te ofende hablar de temas religiosos, no leas esta entrada.
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Hace unos días por una calle cercana pasó una procesión católica que llevaba una virgen de un templo a otro. Habiendo crecido en un ambiente lejano a la religión, me intrigó mucho este acto de fe de cientos de personas, ya que nunca había visto algo igual.
La gente va por el mundo cargando una estatua de porcelana del punto A al punto B, rezando y arrojando pétalos de flores. Los vecinos pintaron sus casas, limpiaron la acera y colocaron adornos.
Y esto me hizo pensar mucho.
¿Qué mueve a la gente a depositar su tiempo, energía y aliento en una figura que no tiene nada de divino? Ya sé que me responderán que la fe mueve montañas, pero ¿en realidad los hace mejores personas? ¿En realidad creen que rezar les va a dar mejor calidad de vida?
Yo creo que no.
Una figura de porcelana, es una figura de porcelana. No tiene vida ni poderes mágicos. Por lo que vi, esta virgen es como Santa Claus para adultos: si le rezas mucho y te portas bien, te concede lo que le pidas.
Esto se une con el rescate de los mineros en Chile. La gente altamente religiosas dice que fue un milagro, cortando de tajo el hecho de que haber recuperado a estas personas ilesas de la profundidad de la tierra, es una de las hazañas más grandes de la ingeniería, de la ciencia y del trabajo humano.
El ser humano es quien decide su propio destino. Somos nosotros quienes por medio del estudio, trabajo y constancia, logramos lo que queremos hacer.
Ser puros en nuestros actos, ser amables con los demás, amar con intensidad a todos, perdonar y soltar el pasado son los cimientos para una vida tranquila.
Como he escrito en otros artículos, no hay un dios, vírgenes, hadas, duendes, energías cósmicas que nos guíen.
Gracias por tu apoyo. Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi