por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Ene 6, 2014 | Budismo, Vida, Zen
Cada año que comienza las felicitaciones y buenos deseos se desbordan por doquier.
Todos nos dejamos llevar por la costumbre y gritamos ¡Feliz año!, esperando que estas vacías palabras cumplan la magia de lograr nuestras metas, objetivos, que tengamos trabajo y salud, y que la prosperidad llegue sola y sin esfuerzo.
Luego de la primera semana comenzamos a romper promesas y a abandonar propósitos. Regresamos a nuestro viejo patrón de comodidad y la vida sigue igual.
En contraste a la cultura convencional, el budismo zen es crudo y brutalmente honesto. No te consiente ni te dice palabras bonitas porque sí.
Es rudo, frío y te hace pensar.
Así que siendo monje budista en entrenamiento y practicante de zen…
¡TE DESEO UN MUY MAL AÑO NUEVO! Y que sea peor que el anterior.
Que sea un año incómodo. Porque sólo así usarás tu creatividad para salir adelante.
Que te rompan el corazón. Así podrás valorar el amor, lo que significa ser correspondido y aprenderás a tratar bien y a respetar a tu pareja.
Que te traicionen. Así entenderás el valor de la lealtad y lo que se siente ser víctima del ego descontrolado.
Que alguien en el trabajo o escuela te pisotee para su beneficio. Porque así verás lo que se siente cuando has usado a la gente como plataforma profesional.
Que te demuestren lo tonto que eres. Para que entiendas que no eres la persona más sabia ni hábil del mundo. Así se aprende humildad.
Que sientas soledad inmensa. Así aprenderás que estar contigo mismo no es malo.
Que llores mucho. Sólo entonces valorarás la risa y la sonrisa.
Que tengas muchos días fríos y nublados. Así darás valor a la luz del sol y al aire fresco.
Que te enfermes. Para que entiendas que cuidar al cuerpo es lo más importante de tu experiencia de vida. Buena alimentación, ejercicio y descanso… son las acciones que has olvidado ejecutar.
Que tengas confusión, pesadillas y caos. Para que por fin te convenzas a meditar diario.
Que el dinero te haga falta. Así buscarás alternativas inteligentes para cubrir tus necesidades y tendrás nueva dimensión de que cuidar tus finanzas personales es esencial.
Que necesites ayuda y nadie te la de. De esta forma entenderás que todos los seres vivos sufrimos y que la compasión es lo que nos saca adelante como especie.
Que 2014 sea un año incómodo, lleno de retos y que tu ego termine arruinado.
Si superas todo esto, la noche del 31 de diciembre de 2014 habrás aprendido, crecido y serás una persona mejor de lo que eres hoy.
Creo que estos son mejores deseos que sólo gritar ¡Feliz año nuevo!
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Ene 1, 2014 | Budismo, Zen
sin plan alguno
soltando etiquetas y juicios
sin expectativas
en meditación profunda recibo el nuevo año
zazen infinito no-infinito
sereno
en calma
con la sonrisa del Buda en mi rostro
sentado en el Shobogenzo y con Master Dogen a mi lado,
me baño en el silencio de la fría primera mañana
dejo de existir por un momento
me convierto en uno de más de los secretos hilos que tejen la realidad
para ver las cosas como son
sin apegos
sin expectativas
en silencio
un año que empieza
¿pero es que alguno ha terminado?
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Dic 16, 2013 | Budismo, Editorial, Navidad Minimalista
Casi sin imaginarlo ni esperarlo hemos llegado a este punto del año en el que las temperaturas bajan (en el hemisferio norte) y el ritmo de la vida necesita disminuir hasta llegar al silencio de la mañana de navidad y la de año nuevo.
Los hogares se visten de luces, las calles de personas apresuradas y los buenos deseos vuelan como balas en película de John Woo.
Y es el momento del año en que este blog hace una necesaria pausa para renovar energías y comenzar el siguiente año.
Por un par de semanas estaré fuera de la blogósfera para enfocar mi atención a mi práctica de zazen, yoga, a mis estudios budistas y a actividades que no estén relacionadas con trabajo.
¡La mente necesita un respiro también!
Así que regresaré en enero con más posts y quizá alguna novedad. No lo sabemos. 🙂
Y qué mejor para celebrar que con una navidad minimalista:
Llamado de Navidad: ¡GENEROSIDAD!
Rompe con el materialismo navideño [Navidad Minimalista 1/5]
Regala experiencias [Navidad Minimalista 2/5]
Qué regalar a una niña o a un niño [Navidad minimalista 3/5]
Aprecia el silencio de la temporada [Navidad Minimalista 4/5]
Ser generosos [Navidad Minimalista 5/5]
Muchas gracias, querido lector, por haber hecho de 2013 un año increíble.
Eres el mejor maestro que he tenido. Me motivas, me inspiras y haces que Chocobuda siga.
¿Qué me depara 2014? No tengo idea. No tengo planes y no tengo pretensiones. Es simple. Muy simple.
Deseo de todo corazón que estas navidades estén llenas de silencio.
¡Nos vemos en enero 2014!
Gassho.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Dic 6, 2013 | Budismo, Meditación, Zen
El frío pega directo en la piel de mi cabeza.
No hay cabello que lo proteja, hace tiempo renuncié al lujo de la vanidad.
Mi cabeza afeitada enfrenta al mundo que me mira como si estuviera loco, como si fuera enfermo terminal.
Camino el camino del dharma, un paso a la vez.
Un libro a la vez.
Un aprendizaje a la vez.
Una renuncia a la vez.
Un remiendo a la vez.
Sin prisa.
Observo. Escribo.
Guardo silencio y hago zazen para explorar la vacuidad de la mente. Me uno al cosmos para entender que el ego es veneno.
El yo se desvanece por un momento y da paso al Buda.
El vacío es el Buda.
Zazen es el Buda.
La Okesa que cubre mi cuerpo es el Buda.
Mi cabeza afeitada es el Buda siendo el Buda.
Silencio.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Nov 20, 2013 | Budismo, Talleres, Vida, Zen
Contrario a la creencia popular, la evidencia histórica apunta a que Shakyamuni Buda (el Buda histórico) no era un ser mágico. Tampoco fue enviado por los dioses y no tenía nada de especial.
Sin dudad era un tipo inteligente. Eso lo llevó a llevar una vida de estudio, introspección y de enseñanza; que se traducen en una sola palabra: disciplina.
El Buda era una persona que desarrolló hábitos poderosísimos, documentados en el documento Sumangala-Vilsini. Le ayudaron a cuidar su cuerpo, mente y su relación con el universo.
Muchas de estas prácticas nos fueron transmitidas a la comunidad monástica para ser practicadas a diario.
Así que pensando sobre esto, concluí que sería interesante hacer un resumen de los hábitos que todos podemos desarrollar hoy mismo.
Pero no hay de qué preocuparse. No son rituales complejos, ni versos en idiomas extraños. Son hábitos que promueven la introspección, la calma mental y son prácticos.
1. Posee sólo lo necesario
El Buda nació en la nobleza y rodeado de lujos. Conforme iba creciendo entendió que los bienes materiales, a pesar de que algunos son necesarios, la mayoría son insatisfactorios.
Cuando tienes algo que cubre un capricho y es novedoso, terminará siendo sustituido por el siguiente artículo que te dicte el deseo.
Pero muchos hemos encontrado que comprar poco, estar conscientes de los impulsos y entender lo vacío que es el materialismo, trae la paz mental.
Sí, leíste bien. Tener pocas cosas, tranquiliza los nervios.
Algunos monjes budistas van por la vida con unas 20 cosas.
No se trata de que dejes de comprar para siempre. Se trata de que seas tú quien controla el impulso por comprar.
Es más fácil de lo que crees. Sólo pregunta con honestidad: ¿Realmente necesito esto? Casi siempre la respuesta será no.
2. Cultiva la generosidad
Ser generosos no es una cuestión de moda o de que los demás nos vean como héroes.
Es el acto más noble y humano que existe porque si somos generosos, estamos promoviendo un mundo en el que vale la pena vivir.
Además, la generosidad es un hábito que tiene recompensas gigantescas. Cuando ayudas a alguien sin esperar nada a cambio, estás cuidando a la humanidad en general.
Te hace compasivo, comprendes a los demás y pateas al ego lejos de ti. La depresión se aminora, la tristeza se va y vienen sentimientos de satisfacción y armonía.
Ser generosos no es difícil. Cede el paso. Sonríe a todos y saluda. Regala algo de comida a quien tenga hambre. Dona un poco de dinero a alguna institución en la que creas.
Al final del día, tus actos y tu pensamiento serán purificados con el fuego de la bondad.
3. Medita
Nunca me cansaré de promover la meditación.
Es la disciplina mental por medio de la cual enfocamos la mente a una sola cosa. Nos enseña a soltar lo que no vale la pena. Nos da cimientos para ser mejores fomentando la generosidad y la compasión.
¿Cómo comenzar a meditar? Aquí hay algunas ideas.
4. Sigue a los sabios
Llega el momento en la vida en el que debemos aceptar que no lo sabemos todo.
De hecho, muchos somos bastante tontos, a pesar de poner todo el empeño 😀
Cuando entendemos esto, es el momento de buscar un maestro.
¿Necesitas aprender una nueva habilidad para tu trabajo? Busca a algún experto que te enseñe por medio de un curso, libro o charla.
¿Quieres cocinar mejor? Sigue a algún chef que comparta sus conocimientos.
¿No sabes cómo correr sin lastimarte? Encuentra a algún maratonista que te inspire.
Cuando caminamos a la sombra de un sabio, sus conocimientos nos benefician. Pero más allá, estamos ablandando el ego porque reconocemos que siempre hay alguien que es mejor.
El Buda siguió a muchos maestros, por años y años. ¿Porqué tú no?
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Pero Chocobuda, todo esto es muy difícil de lograr.
Claro que no lo es. Sólo hay que decidir hacerlo y entender que los beneficios son mucho más grandes. No sólo saldrás ganando tú.
El universo se beneficia con tu práctica.