por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 26, 2015 | Budismo, Vida
La baja autoestima es un problema permanente para muchos de nosotros, pues no hay nada que hagamos que llegue a nuestras expectativas. Peor aún, no hay nada que hagamos que llegue a las expectativas de lo que IMAGINAMOS que los demás esperan de nosotros.
Tener baja autoestima es doloroso, nos confunde y queremos escondernos en un hoyo para que la vida pase por encima sin notarnos. En ese proceso estamos en constante revisión de nuestros errores y omisiones para castigarnos por ello.
Éste castigo comienza con nuestro lenguaje interno. En la mente creamos críticas, comparaciones, envidias y nos evaluamos todo el tiempo. Si por alguna razón hacemos algo bien, nos esforzamos en buscar lo malo para poder seguir sufriendo cómodamente. Si hacemos algo mal, entonces justificamos el discurso destructivo con argumentos devastadores como ya lo sabía o siempre me pasa esto.
Pero, ¿qué son todos estos artilugios de tortura que la mente nos lanza? ¿Qué es todo ese ruido que no nos deja tranquilos?
Son sólo historias. Ficción pura.
El problema es que son tan fáciles de procesar y tan pegajosas, que las tomamos y nos las clavamos en el corazón. Pa’que duela, dicen en mi pueblo.
La mente crea cuentos y expectativas de cómo deberían ser las cosas y cómo deberíamos ser, para luego contrastar con lo que creemos que los demás esperan de nosotros. Debido a que las fantasías y cuentos mentales jamás empatarán con la realidad, entonces fallamos una y otra vez. Así sucesivamente, hasta que nuestra percepción personal se va corroyendo y se pudre por completo.
En la mayoría de los casos que conozco (y en mi propia vida), los problemas de autoestima son el resultado de las palabras que nos decimos a nosotros mismos.
Si todo el tiempo te dices feo, te verás feo y te comportarás como feo.
Si todo vas por la vida llamándote tonto, la inteligencia en efecto te abandonará y tu existencia será una sucesión de errores.
Cuidado con lo que te dices, porque te estás escuchando; dice una sabia cita.
Para la psicología budista la baja autoestima se manifiesta y se nutre del lenguaje interno, pero su raíz es mucho más profunda.
Todo este lenguaje de violencia y maltrato personal tiene su punto de origen en el hecho de que no practicamos la compasión.
Nuestra cultura ha dejado la compasión de lado y la cambió por un iPhone. Tapamos los huecos existenciales con objetos y apps, para olvidar que la benevolencia es un poder supremo que mueve al universo.
Entender que todos los seres vivos pueden sufrir es un buen inicio para entender compasión. Pero además es necesario dejarnos en claro que también nosotros somos seres vivos, ergo sufrimos. Y lo hacemos aún más cuando los ataques vienen desde adentro.
Vernos a nosotros mismos desde afuera, con amor y compasión, nos da el impulso para querernos un poco más y poner atención a nuestro lenguaje interno.
Por supuesto, no se tiene que ser un orador motivacional para lograrlo. Es cuestión de sentarse en silencio por unos 20 minutos diarios a ver pasar los pensamientos sin aferrarse a ellos.
Sí, eso es meditación. Y es una de las medicinas máximas para comenzar a quererse un poquito más.
Pronto escribiré más sobre el tema. ¿Tienes problema de autoestima? ¿Qué te ha resultado para mejorar? ¡Comparte en los comentarios!
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 21, 2015 | Budismo, Eventos, Meditación, Mindfulness, Vida
Esta es una invitación para todos los amigos en Guadalajara, Jalisco.
El miércoles 28 de octubre de 2015 habrá una segunda charla sobre meditación como herramienta para eliminar el estrés.
Hablaremos sobre las razones por las que existe el estrés, cómo hacer uso de la meditación para recuperar la calma y haremos un par de ejercicios básicos. Quizá hagamos algún mantra y algún mudra para ayudarnos a bajarle a las cosas que nos hacen estar tensos 🙂
Además el café y el lugar son maravillosos.
Si tienes libre la tarde del miércoles 28 de octubre, ¡nos vemos a las 6:00 PM!
Santa Cafeína – Foro Cultural
Angulo #1433
Santa Tere
Tel. 38247213
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 20, 2015 | Activismo, Vida
Mi gran amigo Roberto Sobarzo, desde Chile, pide apoyo para una causa noble que necesita del poder de todos. Nos invita:
Santiago de Chile. El día martes 10 de noviembre (2015), desde las 09:00hrs y hasta las 14:00hrs, se llevará a cabo la Colecta Anual en la Región Metropolitana, de la Fundación Regazo.
Se necesitan voluntarios para ese día, para que salgamos a las calles a pedir cooperación. Se dará colación. Y si no puede durante toda la jornada, no importa, igual pueden escribir a la Fundación y ponerse de acuerdos en sus horarios disponibles. Lo importante es que se sigan sumando amigos y amigas, porque aún no llegamos ni al 10% de l@s voluntari@s que se necesitan para esta colecta.
A quien estuviera interesado, puede visitar la página de la fundación o ver su fan page, para obtener más información.
https://www.facebook.com/fundacionregazo
http://www.regazo.cl/
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 16, 2015 | Budismo, Inspiración, Talleres, Vida

Muchos llevamos la imagen propia como si fuera una carga para nosotros y para el mundo. Pensamos que no valemos, que no aportamos nada y odiamos nuestro cuerpo. Nos castigamos estando aislados en un estado de crítica personal destructiva de tiempo completo.
Así el resentimiento contra las personas felices crece. Nos comparamos con otros y juzgamos de forma negativa todo lo que somos y hacemos. ¡Nos convertimos en nuestros verdugos!
Entonces las relaciones personales sufren, así como nuestro trabajo y vida intelectual. Desarrollamos enfermedades físicas y depresión, lo cual hace que los demás huyan de nuestro lado. Sentimos que vamos a la deriva, sin rumbo y cada vez más hundidos.
La mala autoestima es como un tumor que si no atendemos, evitará nuestro crecimiento y será la fuente de toda nuestra infelicidad.
Cuando más oscuro parece el camino, un destello interno nos dice que debe haber una salida a todos los sentimientos destructivos creados por la mala imagen que tenemos de nosotros mismos. Algo que nos haga sentir mejor. ¡Y la hay!
Mejorar la autoestima es un trabajo cotidiano que comienza con dejar ir los pensamientos negativos para calmar la mente y poder vivir con compasión. Así dejaremos de culpar a factores externos y comenzaremos a tomar el control de nuestra percepción.
La meditación es una práctica fundamental que no tiene edad, religión ni clase social. Es una actividad natural al ser humano con la que podemos observar nuestro lenguaje interno, para poder convertirlo en acciones que afirmen nuestra vida.
Por eso creamos Hikari, el taller de autoestima y meditación.
Apoyados en psicología budista y meditación desarrollamos un sistema con el que soltaremos lo que te ha llevado hasta este punto; para entonces reconstruir tu relación contigo mismo.
¡Ah! En Hikari respetamos tu inteligencia de manera absoluta. No usaremos mensajes positivos vacíos, artilugios de felicidad artificial, lugares comunes o fotos de gatos.
Bueno, quizá alguna que otra imagen de gatos. ¡Son lindos! Prometemos no abusar 🙂
MÁS INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 7, 2015 | Budismo, Vida, Zen
Ayer tuve un largo viaje en autobús que duró 6 horas con rumbo a la Ciudad de México. Para muchos son horas desperdiciadas y aburridas, pero para mi son un deleite porque como no hay nada más que hacer, me dedico a relajarme y descansar.
Cuando viajo veo pasar el mundo y la vida. No se detienen, no preguntan. Avanzan un momento a la vez en una perfecta danza que abarca todo lo que hay, lo que existe. No me juzgan, me aceptan como soy mientras no oponga resistencia a su marcha.
Los árboles pasan, los montes me miran, las casas se pierden en la distancia y el ruido del motor del autobús me arrulla.
Por unos instantes soy carretera, soy campiña, soy vacas, plantíos y estanques.
Por tan sólo unos minutos dejo de existir como persona y me fundo con lo que es.
Y es perfecto. Es un milagro tan pequeño y tan sutil que si no presto atención, escapa por completo.
Entonces pienso en todos los pequeños milagros que nos estamos perdiendo por estar pensando en la palabra YO.
Yo hago, yo voy, yo necesito, yo quiero, yo deseo, yo evito.
Yo me pierdo en un espiral de YO.
A mi mente vienen las palabras atribuidas al Buda, que cortan como rayo láser:
Si pudiéramos ver con claridad el milagro que hay en una flor, la vida te cambiaría.
No necesitamos cosas. No necesitamos cumplir metas ni objetivos.
Solo hay que abrir los ojos y el corazón para apreciar los pequeños milagros que nos rodean.