Muchas veces, los problemas, miedos y frustraciones son los mayores obstáculos en el camino hacia la paz interior. Se cree que para encontrar la calma, primero se debe eliminar cada una de las preocupaciones. En el budismo tradicional, se nos enseña que el sufrimiento (Dukkha) es una realidad que debemos trascender. Sin embargo, tus aflicciones no son un enemigo a derrotar, sino el camino mismo hacia la iluminación. Huineng nos enseña que aflicción es iluminación.
Esta idea revolucionaria es parte de la esencia del budismo Zen y una de las enseñanzas más importantes de nuestro Sexto Patriarca, Huineng, que aparece en el Capítulo IX del Sutra de la Plataforma, titulado «El Patrocinio Real». Aquí, Huineng nos muestra que la verdadera práctica budista no consiste en huir de la vida, sino en abrazarla por completo, con todas sus complejidades, para descubrir la sabiduría y paz inherentes en nuestro interior.
El capítulo se llama así porque el emperador de ese tiempo queda impresionado por la sabiduría y práctica de Huineng y comienza a ser su patrocinador.
El rechazo a la fama. La Sabiduría de Huineng Resplandece
Este capítulo comienza con una escena digna de una película wuxia. La fama del Sexto Patriarca ha llegado hasta el corazón del imperio, la corte imperial china. La Emperatriz Dowager Chek Tin y el Emperador Chung Chung, intrigados por su sabiduría, le envían un edicto real para invitarlo al palacio. El enviado es un eunuco llamado Sit Kan, un hombre de la corte que personifica el poder y el mundo exterior.
Pero Huineng, con una serenidad inquebrantable, rechaza la invitación. Su respuesta es simple: «Mi Maestro de Dhyana (Hongren, el Quinto Patriarca) es de una familia humilde y está enfermo, y si fuera al palacio temo que su enfermedad empeoraría, así que no puedo obedecer el edicto.» Esta negativa no es un acto de rebeldía, sino una lección sobre la naturaleza de la verdadera iluminación. Huineng nos enseña que la iluminación no necesita la validación del mundo exterior, el poder o la riqueza. Su lugar está en el corazón, en la quietud de la mente, no en los salones de la corte.
La mente es el templo de Zazen
Al ver la firmeza de Huineng, Sit Kan le pregunta sobre la meditación sentada, una práctica muy común en el budismo. El eunuco, como muchos de nosotros, busca una fórmula, una técnica, una postura física que garantice el despertar. Pero Huineng disipa esta ilusión con una claridad asombrosa. Él explica que la verdadera meditación no está ligada a una posición física, sino a un estado mental.
Aquí es donde el Sutra de la Plataforma rompe con muchas ideas preconcebidas. Huineng nos enseña que el «Dhyana de Pureza» no se encuentra en el cuerpo que se sienta inmóvil, sino en la naturaleza de la mente, que es «calma y vacío». Como él mismo explica: «El Dharma de la no-forma nos libera de las apariencias. La Pureza es la esencia de nuestra propia naturaleza. El Tathagata ni va, ni viene, ni se sienta, ni se reclina, pues en el inmutable Dharmakaya no hay ir, venir, sentarse o reclinarse.»
Esta enseñanza es liberadora para la práctica cotidiana. Nos explica que la meditación no es algo que hacemos solo en el cojín, sino un estado de consciencia que podemos cultivar en cada momento, mientras caminamos, trabajamos o interactuamos con el mundo. Hay que dejar de buscar la paz en el exterior y encontrarla en el interior.
A veces me gusta decir que la salida es siempre por adentro.
Klesa es Bodhi: Aflicción es Iluminación
Sit Kan, fascinado, le pregunta a Huineng cómo la sabiduría (la luz) puede destruir la ignorancia (la oscuridad) para escapar del ciclo de nacimiento y muerte (samsara). La respuesta del Patriarca es una de las declaraciones más poderosas y desafiantes del budismo Chan: «Klésa es Bodhi» (Aflicción es Iluminación).
Es común malinterpretar esta frase. No significa que debamos aferrarnos al sufrimiento. Significa que la naturaleza de la aflicción es, en esencia, la misma que la de la iluminación. La ignorancia no tiene una existencia separada de la sabiduría. Es como el hielo y el agua: son dos formas de la misma sustancia. El hielo, la ignorancia, se disuelve en el agua, la sabiduría. No hay una «cosa» llamada «ignorancia» o “aflicción” que deba ser aniquilada, sino simplemente una forma de ver la realidad.
Huineng dice: «Si la ignorancia es aniquilada y no hay nada para aniquilar, es la vacuidad. Si la sabiduría es aniquilada y no hay nada para aniquilar, es el silencio. La vacuidad no es la sabiduría, el silencio no es la sabiduría.» Él nos recuerda que la verdadera naturaleza de la mente está más allá de estos conceptos, ya sea que existan o no. La aflicción es iluminación cuando la vemos tal como es, sin juzgarla ni aferrarnos a ella. En ese momento, la mente se libera.
La práctica en la vida cotidiana, donde la aflicción es Iluminación
Este principio es una perspectiva radical para nuestra vida diaria. En lugar de huir de las situaciones difíciles, las vemos como oportunidades para practicar. ¿Sientes ansiedad? En lugar de reprimirla, obsérvala sin juicio. ¿Sientes enojo? No intentes deshacerte de él, sino mira la naturaleza del enojo mismo. Al hacer esto, descubres que la aflicción es iluminación.
Huineng nos da un consejo práctico y directo: «No pienses en el bien o en el mal. En ese momento la mente se vuelve pura y luminosa.» Cuando dejas de etiquetar tus experiencias como «buenas» o «malas», la mente encuentra un espacio de calma. La verdadera aflicción es iluminación cuando dejas de luchar contra ella y simplemente la observas, porque en esa observación descubres la pureza de tu propia mente.
Cada día que te sientas en Zazen, vives por los Preceptos y produces luz con tus actos, estás participando de la iluminación de todas las cosas del universo. Es decir, práctica e iluminación son una sola cosa, como nos enseña también Dogen Zenji.
El Capítulo IX nos deja una lección final. Al regresar a la corte, Sit Kan transmite las enseñanzas de Huineng, y el Emperador Chung Chung, conmovido, lo honra con regalos y el patrocinio del estado. Huineng, sin buscarlo, recibe el reconocimiento del mundo. Esto nos enseña que cuando la sabiduría es genuina y se vive con integridad, su influencia se extiende naturalmente, sin necesidad de esfuerzo o búsqueda.
¡Transforma tu práctica!
El mensaje del Sexto Patriarca en el Capítulo IX es una invitación a dejar de buscar la iluminación en un futuro espiritual idealizado, en algún gurú de YouTube y a encontrarla aquí y ahora. Son los actos de nobleza, el dejar de etiquetar las cosas y el ser buena persona lo que te acerca cada día más a ser parte de la iluminación. No necesitamos posturas especiales, ni rituales complicados. Necesitamos una mente que no se aferre a los pensamientos, ni siquiera a la idea de la iluminación.
Ya sea que practiques budismo o no, la enseñanza de Huineng aplica para todos los seres humanos. ¿Por qué no probar lo siguiente?
Observa sin juzgar: Durante el día, cuando surja una emoción difícil (miedo, enojo, tristeza), no intentes cambiarla. Simplemente obsérvala, como si estuvieras viendo una nube pasar por el cielo de tu mente.
Vuelve a la respiración: Usa tu respiración como un ancla para regresar al momento presente cada vez que tu mente divague en preocupaciones.
Permite que sea: En lugar de luchar contra las aflicciones, permite que existan. Al hacerlo, descubrirás la inmensa calma que yace bajo la superficie del caos.
Mira lo positivo que te rodea. Cuando la aflicción nos controla, es muy fácil dejar de ver las cosas positivas que tenemos. Nos quejamos de la vida desde el privilegio que no vemos: teniendo panza llena, techo sobre nuestras cabezas, conexión a internet y un móvil para poder relatar nuestras desventuras en redes sociales. Si abrazas lo positivo, la aflicción durará menos.
Recuerda que la aflicción es iluminación cuando dejas de luchar contra ella. La paz interior es tu naturaleza original de todos los seres, solo necesitas dejar de buscarla en el lugar equivocado.
Ango es una práctica ancestral en el budismo de muchas tradiciones que se traduce como «morada pacífica». Originalmente, era un retiro de tres meses que los monjes hacían durante la temporada de lluvias para evitar el peligro del monzón al viajar.
Hoy en día, es una oportunidad para que todos los practicantes nos dediquemos de forma más profunda a la práctica de Zazen y al estudio del Dharma.
En el contexto moderno, Ango es una manera de intensificar nuestro compromiso con el camino. Es un período en el que dejamos a un lado las distracciones y nos concentramos en la práctica. Esto nos permite ver nuestras mentes con más claridad, enfrentar nuestras propias dificultades y recibir las enseñanzas del Dharma de forma más directa.
Es un tiempo para profundizar en el significado de la práctica y de la vida, no solo en el Zafu, sino en cada momento de nuestro día.
Problemas de salud, falta de dinero, gente difícil en el trabajo, familiar odioso, los políticos que no cumplen tus expectativas, corazón roto; todo es Buda.
Bienvenidos a Ango 2025.
¡Los espero!
Dana
Los monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: Inicia Ango 2025.
Los espero:
Día: Domingo 7 de septiembre de 2025.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
Iniciamos nuestra temporada de Ango 2025 con dos eventos a los que todas las personas están invitadas. Ambos eventos son solo por Zoom. Los datos de la sala están ya publicados en el foro.
Sábado 6 de septiembre. Día de Zazen
Para comenzar Ango tendremos un mini Sesshin. No habrá ceremonia. No habrá charla. No habrá ruido más que la campana e instrucciones para Kinhin (Zazen caminando).
Las sesiones de Zazen serán de 30 minutos, por 10 de Kinhin; a lo largo del día.
Todas las rondas de Kinhin pueden ser usadas para ir al baño, beber algo y estirarse. Hay que guardar silencio lo más posible.
Es la ocasión perfecta para hacer una pausa en la vida y concentrarnos todos en sentarnos juntos.
Si es la primera vez que haces Zazen por tanto tiempo, sugiero alternar entre zafu y silla, pero que continúes hasta el final de la jornada. Vale la pena hacer estas pausas para que la vida solo sea vida. Al terminar este Sesshin entenderás por qué.
Todos los tiempos están basados en la hora de la Ciudad de México. Revisa el siguiente enlace para que calcules tu horario compatible: https://time.is/Mexico_City
Si no te es posible practicar todo el día con nosotros, puedes entrar y salir a tu conveniencia únicamente durante Kinhin. Espero puedas acompañarme las sesiones que te queden cómodas.
Nota para los Cursos 1 y 3: este día no habrá clases. Por favor participen en el mini-retiro.
Nuestra ceremonia dominical será como siempre, el domingo a las 10:00 AM.
La charla será sobre el significado e importancia de Ango.
Si necesitas recordar qué haremos durante estos meses, lee aquí.
¡Bienvenidos!
Estos tres meses del año son un tiempo para que el Dharma fluya por todos los rincones de nuestra vida. Es un honor ser parte de esta comunidad y estar rodeado de personas comprometidas con el Zen.
Hemos llegado al Capítulo VIII del Sutra de la Plataforma, llamado «La Escuela de la Inmediatez y la Escuela Gradual».
En este capítulo visitamos un episodio muy interesante de la historia del Zen. En los tiempos del Maestro Huineng había una disputa entre tradiciones budistas que peleaban por la razón sobre el origen la iluminación.
La escuela del norte de China afirmaba que el despertar llegaba de manera lenta gracias a la disciplina y estudio del practicante.
La escuela del sur defendía que el despertar llegaba únicamente de manera repentina. Huieng pertenecía a esta corriente, pero no la defendía a capa y espada, sino que se mantenía abierto a tomar lo mejor de cada postura.
A través de narrar diferentes episodios de la vida de este Patriarca, el Capítulo VIII nos explica la discusión entre tradiciones y nos da maravillosas lecciones del Dharma.
Los monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: Sutra de la Plataforma: Capítulo 8. Las dos formas de iluminación.
Los espero:
Día: Domingo 31 de agosto de 2025.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
En un monasterio remoto en las montañas de la China del siglo VIII, un monje analfabeto pero profundamente sabio se prepara para hablar. No lo sabe, pero entre la multitud se esconden espías. Más allá, en las sombras, un asesino a sueldo afila su espada. Parece el inicio de una película de acción, pero no lo es. Esto es un día normal en la vida de Huineng, nuestro Sexto Patriarca del Budismo Zen. Sus enseñanzas sobre la iluminación inmediata eran tan revolucionarias que sacudieron los cimientos del budismo establecido, atrayendo tanto a devotos buscadores como a enemigos mortales.
Estos espías y asesinos no venían a robar un tesoro material, sino a silenciar la idea de que la libertad y la paz no son el resultado de años de arduo esfuerzo, sino un despertar que puede ocurrir en un instante. Huineng no los enfrentó con la fuerza, sino con el arma más poderosa de todas; la sabiduría del Buddhadharma. No los venció en el campo de batalla, sino en el campo de la mente, transformando a sus enemigos en discípulos.
Esta es la historia de esos enfrentamientos, lecciones atemporales sobre dos caminos hacia la verdad y cómo encontrar el tuyo en la vida cotidiana.
Hoy revisamos las enseñanzas contenidas en el capítulo VIII del Sutra de la Plataforma, que tiene todo lo que una buena película de acción necesita. Aquí Huineng sigue siendo el patriarca más heavy metal del mundo.
¿Qué es la iluminación en el budismo Zen?
Antes de hablar sobre la batalla de las escuelas del Chan, hay que mencionar que el trofeo en disputa era la iluminación. En el Chan y en el Zen, la iluminación (satori, en japonés) no es un estado celestial, ni un superpoder místico reservado para unos pocos elegidos. Es algo mucho más íntimo y radical. Es el reconocimiento directo de nuestra verdadera naturaleza.
Imagina que has pasado toda tu vida creyendo que eres la ola, con sus subidas y bajadas, sus miedos a estrellarse contra la orilla. La iluminación es el momento en que te das cuenta de que, en realidad, eres el océano entero. La ola nunca estuvo separada del océano; su naturaleza siempre ha sido el agua. De la misma manera, tu naturaleza fundamental no es tu ego, tus pensamientos o tus emociones pasajeras. Tu verdadera naturaleza es espaciosa, clara y libre, como el cielo azul detrás de las nubes.
Este despertar no te separa de la vida; te une con ella. Te permite vivir con menos miedo, más compasión y una profunda sensación de paz, sin importar las olas que agitan la superficie. Es el fin de la búsqueda externa y el comienzo de una vida auténtica desde tu centro.
Pelea entre la Escuela de la Iluminación Gradual vs. la Escuela de la Iluminación Inmediata
En tiempos de Huineng, existían dos bandos principales en el mundo del Zen, cada uno con una estrategia diferente para alcanzar la iluminación:
La Escuela del Norte (Gradual): Liderada por el erudito y respetado Maestro Shin Shau. Su enfoque era metódico y disciplinado. Enseñaban que la mente es como un espejo cubierto de polvo. La práctica consistía en limpiar ese polvo gradualmente, día tras día, a través de la meditación sentada, el estudio de las escrituras y la purificación de la conducta. La iluminación era la meta final, el resultado de un largo y arduo proceso.
La Escuela del Sur (Inmediata): Liderada por nuestro protagonista, Huineng. Su enseñanza era directa y revolucionaria. Afirmaba que nuestra naturaleza ya es intrínsecamente pura y completa, como un espejo que nunca ha tenido polvo. No hay nada que limpiar ni alcanzar. La práctica no consiste en convertirse en un Buda, sino en darse cuenta de que ya lo eres. La iluminación no es una meta lejana, sino un reconocimiento que puede suceder aquí y ahora, en un instante.
Esta pelea no era un simple debate académico. Definiría el corazón mismo de la práctica Zen para las generaciones futuras. ¿Es el Zen un camino de autoperfeccionamiento gradual o un despertar súbito a lo que ya somos?
El Dharma es uno, las capacidades difieren
En medio de esta controversia, la postura de Huineng era de una sabiduría que irrumpía con todo. Cuando se le preguntaba por la diferencia entre las dos escuelas, él respondía que, en lo que respecta al Dharma (la Verdad última), no hay diferencia alguna. La Verdad es una sola.
La distinción entre «gradual» e «inmediato» no está en la enseñanza, sino en la capacidad del estudiante. Algunas personas tienen una mente aguda y pueden captar la verdad directamente, mientras que otras necesitan un camino más estructurado y progresivo. Es como dos personas que quieren llegar a la cima de una montaña. Una puede tomar un teleférico directo (inmediato), mientras que la otra prefiere subir por un sendero sinuoso (gradual). El destino es el mismo; solo cambia el viaje. Esta perspectiva disuelve el conflicto y nos muestra que ambos caminos tienen su lugar y su valor.
Quiero aclarar que la iluminación inmediata necesita ser alcanzada a través de la mente clara y sin intoxicaciones. En el Zen no hay espacio para las mentes bajo el efecto de sustancias que dan la falsa idea de iluminación.
Diálogo con Chi Shing: Una crítica a la Práctica Formalista y la búsqueda de la iluminación
La diferencia de enfoques queda perfectamente ilustrada en el encuentro de Huineng con Chi Shing, el espía enviado por la Escuela del Norte. Cuando Huineng le pregunta cómo enseña su maestro, Chi Shing responde: «Nos dice que meditemos en la pureza, que nos mantengamos sentados con las piernas cruzadas todo el tiempo y que no nos acostemos».
La respuesta de Huineng es demoledora. Califica esta práctica de «inútil» y una forma de «esclavitud». Para él, la verdadera meditación no es una postura física, sino un estado mental. Puedes estar en meditación mientras caminas, trabajas o comes, siempre que tu mente esté libre de apegos. Forzar el cuerpo a una quietud rígida es confundir la forma con la esencia.
Huineng redefine los pilares de la práctica:
Preceptos (Sila). No es solo evitar malas acciones, sino mantener la mente libre de impurezas desde su raíz.
Meditación (Dhyana). No es solo sentarse quieto, sino mantener la mente imperturbable ante cualquier circunstancia.
Sabiduría (Prajna). No es un conocimiento acumulado, sino la realización de que tu verdadera naturaleza es inmutable, más allá del aumento o la disminución.
Esta es una lección vital para la práctica moderna. El Zen requiere que nos sentemos en una posición específica para hacer Zazen, pero la práctica también implica llevar esa conciencia espaciosa y libre a cada momento de tu vida. La experiencia de la iluminación no es un ritual o una búsqueda, sino una forma de vivir.
El intento de asesinato y el perdón
La tensión entre las escuelas llegó a un punto crítico cuando enviaron a un exgeneral llamado Chang Hang Chong para asesinar a Huineng. El Patriarca, sabiendo de antemano sus intenciones, simplemente extendió el cuello y esperó el golpe. Chang lo atacó tres veces, pero la espada no le hizo ningún daño.
Atemorizado y confundido, el asesino se postró pidiendo perdón. Huineng no solo lo perdonó, sino que le dio dinero y le aconsejó que se escondiera para que sus propios seguidores no le hicieran daño. Este acto de compasión radical demuestra que la enseñanza de Huineng no era teórica. Vivía la no-dualidad, viendo en su asesino no a un enemigo, sino a un ser confundido que también poseía la naturaleza de Buda. El metal y la compasión se hicieron uno ese día.
La naturaleza de lo ‘Eterno’ y ‘No Eterno’
Años después, Chang regresó, ya convertido en un monje dedicado, y le preguntó a Huineng sobre un pasaje complejo delNirvana Sutraque habla de lo «eterno» y lo «no eterno». La respuesta de Huineng, de nuevo, subvierte las expectativas. Afirma que la naturaleza de Buda es «no eterna», mientras que la mente que discrimina es «eterna».
Esto parece una contradicción, pero es una enseñanza completa. Si la naturaleza de Buda fuera una cosa «eterna» y fija, sería algo estático, separado de nosotros, que nunca podríamos realizar. Es «no eterna» en el sentido de que es viva, dinámica y está más allá de nuestros conceptos de tiempo. Por otro lado, la mente que piensa en opuestos (bueno/malo, eterno/no eterno) es «eterna» en el sentido de que, si no despertamos, nos atrapará en un ciclo sin fin de sufrimiento. La enseñanza es una herramienta para romper nuestro apego a las palabras y los conceptos.
Diálogo con Shin Wui: Más allá de los opuestos y la verdadera iluminación
El último encuentro clave es con un joven y brillante novicio llamado Shin Wui. Este le pregunta a Huineng si, en su meditación, «ve» o «no ve» su verdadera naturaleza. Huineng responde en un despliegue de actitud metalera golpeándolo con su bastón y preguntándole si siente «dolor» o «no dolor».
La conversación nos muestra que la verdad está más allá de los pares opuestos. Huineng dice: «Veo mis propias faltas, pero no veo el bien o el mal en los demás». Su visión trasciende el juicio dualista. El dolor y el no-dolor, el ver y el no-ver, son simplemente conceptos. La realidad, la verdadera iluminación, se encuentra en el espacio silencioso que precede a estas etiquetas. Mientras nuestra mente esté atrapada en «esto o aquello», no podrá percibir «lo que es».
Conclusión
La victoria de Huineng sobre los espías y asesinos fue la victoria de la sabiduría sobre el dogma rígido. Sin embargo, la historia del Zen nos enseña que no tenemos que elegir un bando. En la práctica moderna, nos nutrimos de ambas escuelas.
La disciplina de la Escuela Gradual es esencial. Necesitamos la constancia de sentarnos a meditar, de estudiar las enseñanzas, de cultivar una vida ética. Esta práctica es como preparar la tierra: la abona, la riega y quita las malas hierbas.
Pero el objetivo de todo ese trabajo es estar listos para el destello de la Escuela Inmediata. La iluminación no es algo que construimos ladrillo a ladrillo; es un despertar súbito, un cambio de perspectiva que revela lo que siempre ha estado ahí. La práctica gradual nos hace receptivos a este momento de gracia.
Así, el camino gradual y el inmediato no son opuestos, sino dos alas del mismo pájaro. Se necesitan mutuamente para volar.
Esta convergencia de ideas sobre la iluminación encuentra su máxima expresión siglos después en Japón, con nuestro Gran Maestro Dogen, fundador de la escuela Soto. Dogen disolvió la aparente contradicción entre práctica e iluminación con su enseñanza radical de que la práctica es la iluminación.
Para él, el acto de sentarse en Zazen no es un medio para alcanzar la iluminación en un futuro, sino la expresión misma de nuestra naturaleza ya iluminada en el presente. No hay que «preparar la tierra» para un «destello» futuro; el acto mismo de sentarse y cultivar la tierra, con plena atención, es el destello. Esta visión unifica los caminos gradual e inmediato, haciendo de cada momento de práctica una realización completa y perfecta.
Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi