por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Feb 21, 2014 | Budismo, Inspiración, Meditación, Zen
La pregunta más difícil de responder es ¿por qué?
¿Por qué pasa esto? ¿Por qué la maldad, el abuso, el odio, la división?
¿Por qué la confusión, el caos, el desorden, la desigualdad?
¿Por qué la violencia, el ejército, los policías y el terrorismo?
¿Por qué lo políticos, los medios masivos, la corrupción, la manipulación?
¿Por qué estoy aquí?
¿Por qué estamos aquí?
¿Por qué debo hacer esto, aquello?
¿Por qué obedecer, hacer, aprender, lograr?
¿Por qué meditar, actuar, mentir o hablar con la verdad?
¿Por qué hay que esforzarse, subir y vencer al oponente?
¿Por qué hay oponentes? ¿Por qué perdemos y dejamos que nos pisoteen?
Junta todos los por qués te tengas.
Siéntate con ellos. Juega con ellos en tu mente, como si fueran barajas.
Ahora déjalos ir. Suéltalos. No los necesitas.
¿Qué es lo que queda?
Sólo silencio.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Ene 1, 2014 | Budismo, Zen
sin plan alguno
soltando etiquetas y juicios
sin expectativas
en meditación profunda recibo el nuevo año
zazen infinito no-infinito
sereno
en calma
con la sonrisa del Buda en mi rostro
sentado en el Shobogenzo y con Master Dogen a mi lado,
me baño en el silencio de la fría primera mañana
dejo de existir por un momento
me convierto en uno de más de los secretos hilos que tejen la realidad
para ver las cosas como son
sin apegos
sin expectativas
en silencio
un año que empieza
¿pero es que alguno ha terminado?
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Dic 6, 2013 | Budismo, Meditación, Zen
El frío pega directo en la piel de mi cabeza.
No hay cabello que lo proteja, hace tiempo renuncié al lujo de la vanidad.
Mi cabeza afeitada enfrenta al mundo que me mira como si estuviera loco, como si fuera enfermo terminal.
Camino el camino del dharma, un paso a la vez.
Un libro a la vez.
Un aprendizaje a la vez.
Una renuncia a la vez.
Un remiendo a la vez.
Sin prisa.
Observo. Escribo.
Guardo silencio y hago zazen para explorar la vacuidad de la mente. Me uno al cosmos para entender que el ego es veneno.
El yo se desvanece por un momento y da paso al Buda.
El vacío es el Buda.
Zazen es el Buda.
La Okesa que cubre mi cuerpo es el Buda.
Mi cabeza afeitada es el Buda siendo el Buda.
Silencio.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Oct 9, 2013 | Budismo, Meditación, Zen
Entre más dharma y zazen practiquemos, el universo se beneficia porque nos queda claro que la vida está interconectada.
Si me corto un dedo mientras cocino, a ti no te saldrá sangre ni sentirás el dolor.
Pero adquiero consciencia de que existe el dolor y que hay seres sufriendo mucho más que yo.
Entonces es cuando la compasión nos mueve a hacer algo por los demás.
Es claro que no importa cuánto me esfuerce, no acabaré con el hambre o las guerras. Pero hacer sonreír a un adulto mayor es suficiente. Enviar ayuda a las víctimas de desastres naturales y saber que al menos tienen un poco de comida, es suficiente para hacerme seguir adelante.
Al meditar limpiamos la cabeza de tanta basura personal para enfocarnos a servir.
No meditamos para propósitos egoístas.
Hacemos zazen para el universo.
por Kyonin, maestro Zen con más de 15 años de experiencia enseñando el Dharma | Feb 8, 2013 | Budismo, Vida
La música es una de las expresiones humanas más sublimes.
Desde que nacemos escuchamos piezas y canciones que nos acompañan en cada momento de nuestra vida.
La alegría se goza más con ritmos rápidos y felices. La tristeza se vive con más comodidad con un buen soundtrack que la acompañe.
Acumulamos música en la casa y la llevamos con nosotros en nuestros gadgets. Jamás nos despegamos de ella.
Nos acompaña hasta la tumba.
Pero, ¿te has percatado de que la música siempre es externa a ti? A menos que seas músico de carrera, buscas música que ha sido compuesta por otras personas o interpretada por algún profesional.
Como estamos distraídos con sonidos ajenos, nos prohibimos escuchar la mejor música de toda: nuestra música interna.
Somos seres que vibran, se mueven y generan ritmos que laten con la vida. Aun en el silencio profundo de la meditación, formamos pequeñas notas que suenan en la sinfonía del cosmos.
Cuando apreciamos la música del silencio interno, nos liberamos para poder escuchar al viento, las estrellas, las ciudades y su caos vial, el ladrido de un perro, y hasta el armonioso sonido de una construcción.
La música es la vida.
Nosotros somos música.
Y tú eres la nota más importante.
Zazen es el instrumento que nos permite interpretarla.