Esta semana avanzamos con el Sutra de la Plataforma y llegamos al Capítulo 4, Samadhi y Prajna.
En este capítulo, el Sexto Patriarca Huineng nos invita a descubrir que Samadhi (meditación) y Prajna (sabiduría) no son dos caminos distintos, sino una sola vía que se expresa en la mente clara y libre. A menudo creemos que meditar es solo sentarse en silencio o vaciar la mente, y que la sabiduría es algo reservado a los grandes maestros o a quienes han estudiado mucho. Pero Huineng nos dice que cuando hay verdadera presencia, hay comprensión; y cuando hay verdadera comprensión, la mente se aquieta por sí misma.
Este capítulo nos ofrece una visión poderosa y práctica del despertar espiritual: no se trata de huir del mundo, sino de estar en él con atención, ecuanimidad y claridad. La meditación no es una técnica aislada, y la sabiduría no es una meta futura; ambas son cualidades de nuestra mente original cuando no está distraída ni atrapada por el ego.
Como monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: Sutra de la Plataforma: Capítulo 4. Samadhi y Prajna.
Los espero:
Día: Domingo 1 de junio de 2025.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
Luego de un sesshin, de esos intensos donde a los monjes no se nos permite ni bañarnos para enfocarnos solo en Zazen, tocaba lavar la ropa usada durante los 10 días. ¡Era más que necesario! Mientras preparaba la lavadora, que es una de esas tareas simples que hacemos casi sin pensar, me sorprendí sintiendo una claridad poco habitual. No estaba esforzándome por estar presente, simplemente estaba. Cada movimiento era natural, sin esfuerzo, sin distracción. En ese momento me quedó claro algo de lo que el Patriarca Huineng dice en el Sutra de la Plataforma: que la profunda meditación y sabiduría no están separadas. Surgen juntas, como la luz de una vela y su llama.
En el capítulo IV de este sutra, Samadhi y Prajna, Huineng nos muestra que meditar no es escapar del mundo ni forzar la mente al silencio, sino reconocer su naturaleza libre y clara.
Es un capítulo corto que está dividido en tres partes que explicaré en este post. Pero antes haré una parada para explicar algunos conceptos.
Samadhi es una palabra sánscrita que significa concentración profunda o absorción. En el contexto Zen, Samadhi no es simplemente sentarse en silencio o suprimir los pensamientos. Es una estabilidad mental que surge cuando no estamos apegados al pensamiento. Es la quietud de una mente libre, presente y no reactiva.
Para Huineng, Samadhi no implica inmovilidad física ni mental, sino una capacidad de actuar sin perturbación interna, una calma que está en el centro de cualquier situación. Por supuesto, esto solo se alcanza con nuestra práctica de Zazen.
¿Qué es Prajna?
Prajna, como vimos en el capítulo 2 de este sutra, es la sabiduría intuitiva, la comprensión directa de la realidad tal como es. No se trata de conocimiento intelectual, sino de una percepción clara que nace de la práctica cotidiana, del silencio y la observación. Prajna ve la vida sin filtros ni juicios, sin separarse de lo que es.
Por eso para nosotros es tan importante llevarnos lo aprendido del Dharma a la vida diaria. Huineng nos pide vivir con y para el Dharma.
¿Qué es Tathata?
En todo el capítulo subyace el principio de Tathata, que en sánscrito significa “talidad” o “lo tal como es”. Es la realidad vista sin distorsión, la verdadera naturaleza de todas las cosas.
Comprender Tathata es practicar Prajna. Es ver sin esforzarnos en agregar algo o en quitarle algo. Es ser parte de la realidad sin editarla. En palabras simples: es estar presente con lo que es, sin lucha. Cuando aceptamos lo que surge y lo atravesamos con claridad, estamos tocando la verdad más grande del Dharma.
Reconocer Tathata al lavar los platos, en la oficina, en la escuela o al escuchar sin interrupciones es un acto de sabiduría encarnada.
Meditación y sabiduría son una sola cosa indivisible
El corazón del capítulo IV es esta frase: “Samadhi es la quinta esencia del Prajna, mientras que Prajna es la actividad del Samadhi… En el mismo momento que alcanzamos Prajna, el Samadhi es inmediato y viceversa.”
Esto significa que meditación y sabiduría no son dos caminos distintos, sino un solo proceso vivido desde distintas perspectivas. Si hay calma real, surge claridad. Si hay visión verdadera, la mente se aquieta.
Primera parte: inseparabilidad
En la primera parte del capítulo, Huineng insiste en que separar Samadhi y Prajna es un error. Quien medita sin sabiduría cae en la rigidez; quien reflexiona sin estabilidad mental se vuelve superficial. El Maestro nos dice:
“Son análogos a una lámpara y su luz. Con una lámpara, hay luz. Sin una lámpara, habrá oscuridad… En nombre son dos cosas, pero en sustancia son una y la misma.”
Esta metáfora deja claro que no podemos tener una sin la otra. Practicar solo meditación sin comprensión es como tener una lámpara sin encender. Solo cuando ambas están presentes, hay verdadera transformación.
Segunda parte: Samadhi no es poner la mente en blanco
En esta sección, Huineng responde a quienes creen que Samadhi significa vaciar la mente completamente, ponerla en blanco o mantenerse inmóvil. Él responde con firmeza:
“El sentarse quietamente sin pensamientos es una visión errónea. Tal interpretación nos colocaría con los objetos inanimados, y es un obstáculo en el Camino Correcto.”
Aquí critica la práctica inútil de quedarse en blanco, sin pensamiento ni discernimiento. El Zen busca una mente viva, libre, despierta, no un estado de pasividad.
Aquí aplica mi comentario recurrente: si un maestro de meditación te dice que meditar es poner la mente en blanco, ¡huye hacia las montañas! ¡No sabe lo que está haciendo!
Tercera parte: pensamiento liberado
Huineng introduce el concepto del pensamiento liberado, que es llegar a Prajna y practicarla sin aferramiento:
“El ‘pensamiento liberado’ es ver y conocer todos los Dharmas con una mente libre de apego… Cuando nuestra mente trabaja libremente sin ningún obstáculo… logramos el Samadhi de Prajna.”
Es decir, hay que vivir la meditación y sabiduría en lo cotidiano. Cuando observamos sin juzgar, cuando actuamos sin ego, cuando respondemos sin rigidez, esa es la práctica más profunda.
Vivir desde la meditación y sabiduría
La enseñanza de Huineng no es solo para el zafu. Nos dice que la iluminación no está en huir del mundo, sino en vivir con atención, calma y claridad en medio de él. Que Samadhi y Prajna no se encuentran al final de un retiro, sino en la forma en que respondemos a este momento.
Cocinar, trabajar, hablar, caminar, estudiar o descansar; todo puede ser práctica si estamos presentes. Esa es la revolución silenciosa del budismo Zen: descubrir que meditación y sabiduría están disponibles ahora mismo.
La lámpara ya está encendida
El capítulo IV del Sutra de la Plataforma nos recuerda que no necesitamos buscar la iluminación como algo separado. Si hay verdadera meditación (Zazen), hay sabiduría. Si hay sabiduría viva, hay calma. El camino está en unir ambas en cada acción. Practicar meditación y sabiduría en la cocina o al hablar con alguien, es entrar en el corazón del Zen
La lámpara y la luz son inseparables. La práctica no es juntar piezas, sino ver que ya están unidas. Solo hace falta reconocerlo.
¿Te has dado cuenta que las enseñanzas budistas apuntan a una sola acción? No hay calma ni sabiduría sin meditación. ¿Qué pasaría si cada cosa que haces hoy la convirtieras en tu práctica de meditación y sabiduría?
Esta semana avanzamos con el Sutra de la Plataforma y llegamos al Capítulo 2, Sobre Prajna.
Nuestro Sexto Patriara Huineng nos habla sobre la sabiduría inherente que habita en todos nosotros. A diferencia del conocimiento que se acumula estudiando el Dharma, Prajna es una comprensión directa de la realidad tal como es, libre de juicios, expectativas y conceptos. Esta sabiduría no es privilegio de unos pocos iluminados, sino la naturaleza de nuestra mente cuando está libre de autoengaños.
Huineng nos recuerda que el verdadero entendimiento no surge de repetir palabras o recitar sutras, sino de mirar hacia adentro y reconocer que ya estamos completos. En este capítulo, aprenderemos no solo qué significa Mahaprajnaparamita, la gran sabiduría que nos lleva a la otra orilla del sufrimiento, sino también cómo podemos vivir desde esa claridad, integrando estudio y meditación para despertar en nuestra vida cotidiana.
Como monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: Sutra de la Plataforma: Capítulo 2. Sobre Prajna.
Los espero:
Día: Domingo 18 de mayo de 2025.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
Continuamos con nuestra serie sobre el Sutra de la Plataforma o Sutra de Huineng. En el Capítulo II, Sobre Prajna, nuestro Patriarca aborda uno de los principios más poderosos del budismo Mahayana, la sabiduría inherente. Este concepto nos dice que todos poseemos dentro de nosotros mismos la capacidad de despertar, sin importar nuestra educación, posición social o conocimientos previos. De igual forma, todos los seres, situaciones y objetos de este universo, estamos unidos en y por la Vacuidad.
La sabiduría inherente no es algo que se aprende desde fuera; es una realización interna que llega cuando nos abrimos a nuestra verdadera naturaleza.
Prajna es una palabra sánscrita que se traduce como “sabiduría trascendental”. Para el Zen no se trata de una sabiduría intelectual ni de acumular conocimientos, sino de una comprensión directa, viva e intuitiva de la realidad tal como es.
Huineng aclara que recitar la palabra «Prajna» sin ponerla en práctica es como hablar de comida sin comerla. El Patriarca nos advierte contra la ilusión de creer que hablar sobre el Dharma es lo mismo que realizarlo. La verdadera “sabiduría inherente” surge cuando dejamos de buscar fuera y empezamos a mirar hacia dentro, observando la mente con atención clara y sin apegos.
Mahaprajnaparamita, sabiduría inherente que nos lleva a la otra orilla
Otro término clave que aparece en este capítulo es “Mahaprajnaparamita”, que significa «la gran sabiduría que lleva a la otra orilla». Esta «otra orilla» simboliza la liberación del sufrimiento y la entrada en un estado de libertad plena.
Para Huineng, Mahaprajnaparamita no es una meta distante ni una teoría compleja. Es el reconocimiento de que nuestra mente, en su estado más profundo, ya es espaciosa, abierta y vacía de ego. Es como el espacio: no tiene forma, no discrimina y todo lo contiene. Cuando dejamos de apegarnos a pensamientos y emociones, esta sabiduría se manifiesta naturalmente.
Tathata, la talidad de las cosas
En el Capítulo II, el Sextro Patriarca nos habla sobre el concepto de “Tathata”, o «talidad». Es la realidad tal como es, antes de que la mente la divida en bueno o malo, correcto o incorrecto. Ver las cosas desde la sabiduría inherente significa verlas en su talidad, sin filtros ni prejuicios.
Para los practicantes de Zen, cultivar esta visión es esencial. En lugar de quedar atrapados en nuestras ideas sobre el mundo, aprendemos a estar presentes con lo que es y con lo que hay. Esto no implica pasividad, sino una apertura radical que nos permite responder con claridad y compasión a cada momento.
Me gusta decir que el Zen nos vuelve creativos, no reactivos. Esto se logra al dejar de luchar contra la vida, permitir que sea, y entonces muchas posibilidades se abren ante nosotros.
Estudio del Dharma y práctica de Zazen nos da el equilibrio necesario
Imagino que le sucedía también a Huineng. En esta Vía nos encontramos personas que se pierden en los libros y en lo académico; así como quien evita el Dharma para solo practicar Zazen. Ambos extremos son un error porque debemos encontrar el punto medio, como nos anima Huineng.
El estudio del Dharma nos proporciona lenguaje, contexto y guía. Pero es a través de la práctica de Zazen donde verdaderamente podemos ver nuestra mente tal como es. En el silencio de Zazen, sin perseguir pensamientos ni rechazar emociones, la sabiduría inherente comienza a brillar.
Huineng nos recuerda que incluso la comprensión más profunda es fácil de perder si no se vive directamente. Por eso, estudiar este sutra es un primer paso. El siguiente es sentarse, aquietarse, y dejar que la mente se vacíe de sus patrones habituales. Ahí, en la quietud, la sabiduría ya está presente.
Vivir desde la sabiduría inherente
La verdadera revolución espiritual que propone Huineng no es adoptar nuevas creencias, sino abandonar las falsas ideas sobre nosotros mismos. Cuando dejamos de identificarnos con el ego, con nuestros miedos y deseos, descubrimos que en el centro mismo de nuestra experiencia está la claridad, la compasión y la libertad.
Vivir desde la sabiduría inherente significa actuar con conciencia en la vida cotidiana: en el trabajo, en las relaciones, en el descanso. Es recordar que cada momento es una oportunidad para despertar, porque ya tenemos dentro de nosotros lo que buscamos.
Tu sabiduría ya está aquí
El Capítulo II del Sutra de la Plataforma nos ofrece una enseñanza directa y poderosa: no necesitas buscar la iluminación en libros ni en maestros lejanos. Tu sabiduría inherente ya está aquí, es la verdad esperando a ser reconocida.
Por favor no dejes esta lectura en la teoría. Lee el sutra, estúdialo con calma, pero sobre todo siéntate en silencio y obsérvate. No necesitas cambiar nada, solo ver con claridad. Huineng nos da la llave; abrir la puerta depende de cada uno de nosotros.
Creo que te ha sucedido. La vida que hemos creado suele sentirse como un torbellino constante. Despiertas en medio de notificaciones, tareas pendientes, compromisos laborales o de escuela, y asuntos personales que parecen no tener fin. Este ritmo frenético da una sensación de caos que a menudo te a lleva a preguntar cómo se podría calmar el caos que nos rodea y que habita en nuestro interior.
Recuerdo claramente una época en la que vivía constantemente abrumado por las responsabilidades laborales y personales. El estrés era tal que mi salud comenzó a deteriorarse y mi paz mental era prácticamente inexistente. Fue entonces cuando decidí buscar respuestas en el budismo Zen. Al comenzar la práctica de la Zazen y el estudio de las enseñanzas de Shakyamuni Buda, lentamente aprendí a observar mis pensamientos y emociones, en lugar de querer controlarlas.
La meditación diaria y la filosofía budista me permitieron recuperar el equilibrio y descubrir una paz interior que antes parecía imposible. Esta experiencia transformadora me enseñó que el caos no desaparece, pero sí podemos aprender a relacionarnos con él de una manera más saludable y consciente.
¿Qué es realmente el caos?
Para cualquiera que lo esté viviendo, el caos es esa sensación constante de desorden, estrés e incertidumbre que experimentamos en nuestra mente y nuestra vida diaria. Creemos que el caos es producto de circunstancias externas como el tráfico, la política, el ruido o las responsabilidades infinitas, pero desde la perspectiva budista Zen, el caos tiene un origen más profundo: nuestra mente y nuestra desconexión con nuestro verdadero ser.
Para el Zen en realidad no existe tal cosa como caos. Todo lo que experimentamos tiene un orden inteligente, aunque no siempre seamos capaces de verlo. Cada evento, por aleatorio y malévolo que parezca, tiene una razón y nos ofrece exactamente lo que necesitamos para aprender y evolucionar. A veces me gusta decir que caos es Buda.
¿Por qué sentimos caos en nuestra vida?
Sentimos el caos intensamente cuando perdemos el equilibrio y nos alejamos de la espiritualidad, perdiendo así contacto con nuestro verdadero ser y con el hecho de que pertenecemos a algo más grande y hermoso: la naturaleza. Este desequilibrio es como vivir en una habitación desordenada, donde encontrar cualquier cosa resulta complicado y estresante. El Zen nos da la claridad para ordenar esa habitación interior mediante prácticas como Zazen, el estudio de nuestras escrituras y la atención plena.
Cuando nuestra mente se encuentra desordenada, sufrimos mucho y no siempre comprendemos por qué. Este sufrimiento se manifiesta como ansiedad, estrés o frustración, y es aquí donde el Buda ofrece una solución profunda a través de sus enseñanzas fundamentales.
Calmar el caos con las Cuatro Nobles Verdades
Las Cuatro Nobles Verdades, expuestas por Shakyamuni hace más de 2500 años, son una guía clara y práctica para identificar el origen de nuestro sufrimiento y cómo podemos poner fin al mismo.
Primera Noble Verdad: La vida incluye sufrimiento
Esto no significa que la vida sea mala o negativa, sino que sufrir es parte natural de la existencia. Todos experimentamos pérdida, dolor físico, desilusión y estrés. Reconocer esto nos libera del pensamiento ingenuo de que debemos vivir siempre felices y perfectos. También nos ayuda a entender el “desorden” de la vida y en el que viven otras personas.
Segunda Noble Verdad: El sufrimiento surge del deseo, la aversión y las expectativas cuando se salen de control
El sufrimiento no aparece espontáneamente, surge porque deseamos que las cosas sean diferentes a como son. Nos aferramos a expectativas sobre cómo debería ser nuestra vida, y cuando esas expectativas no se cumplen, sentimos frustración, enojo o tristeza. Sufrimos también cuando queremos alejar algo de nuestra experiencia y lo llevamos al extremo.
La clave para calmar el caos está en aprender a soltar estos deseos irracionales y aceptar la vida como se es, sin quitar nada ni agregar nada.
Tercera Noble Verdad: Es posible cesar el sufrimiento
La buena noticia del budismo es que existe un camino para liberarse del sufrimiento. Podemos aprender a vivir sin tanto apego y aceptar las circunstancias con mayor sabiduría y compasión. Esto no significa resignarse pasivamente, sino comprender que el verdadero cambio comienza con nuestra actitud interior.
La mala noticia es que la solución al sufrimiento no es gratis ni viene en pastillas. Debemos esforzarnos para lograrlo porque en el budismo no hay nadie que venga a salvarte. Tu salida del sufrimiento y felicidad están únicamente en tus manos.
Cuarta Noble Verdad: El camino hacia la liberación es el Noble Óctuple Sendero
Este sendero es una guía práctica y efectiva que incluye las correctas visión, intención, habla, acción, vida, esfuerzo, atención plena y concentración. Al practicar cada uno de estos aspectos en nuestra vida cotidiana, podemos efectivamente calmar el caos interno y externo, alcanzando un estado de paz y equilibrio.
Cómo el budismo Zen puede ayudarte a calmar el caos
Tener una filosofía clara y práctica es fundamental para afrontar los desafíos de la vida moderna. El budismo Zen, en particular, ofrece enseñanzas profundamente espirituales y a la vez realistas que te ayudarán a entenderte mejor y a encontrar la calma que buscas.
Zazen, el pilar del Zen
La meditación Zen es el corazón de la práctica budista Soto Zen. Sentarse en silencio, observando nuestros pensamientos sin juzgarlos ni aferrarnos a ellos, nos permite tomar distancia del caos mental. Esta práctica no sólo calma la mente, sino que también nos ayuda a conectarnos profundamente con nuestro verdadero ser.
Al practicar regularmente Zazen, aprendemos a identificar cómo la mente genera el caos mediante pensamientos obsesivos o emociones negativas. Con paciencia y constancia, descubrirás que puedes calmar el caos interior y mantener un estado de equilibrio más duradero.
## Atención plena en la vida cotidiana
Además de la meditación formal y el estudio de textos especiales, el budismo Zen promueve la atención plena como una forma de vida. Esta práctica implica estar completamente presente en cada actividad, desde lavar los platos hasta conversar con amigos o trabajar. Al cultivar la atención plena, aprendes a vivir plenamente el momento presente y a aceptar cada experiencia como un maestro que te ofrece sabiduría.
Calmar el caos a través del Dharma
El Dharma, o las enseñanzas del Buda, es una filosofía práctica que te respalda en cualquier circunstancia. Al incorporar estos principios en tu vida, podrás afrontar con serenidad cualquier situación que surja.
Es común sentir resistencia al principio, pero poco a poco descubrirás que tu mente se vuelve más tranquila y clara. Las situaciones que antes parecían abrumadoras ahora se ven como oportunidades para practicar paciencia y comprensión.
Apoyo en la comunidad de practicantes
El budismo Zen también resalta la importancia de tener una comunidad de apoyo. La Sangha, o comunidad budista, es fundamental porque te permite tener un maestro que te guíe, y aprender de otras personas que también están en este camino. Al compartir experiencias y desafíos, la carga se vuelve más ligera y la práctica más enriquecedora.
Para calmar el caos de tu vida
El budismo Zen no promete una vida libre de dificultades, pero sí una vida más consciente, compasiva y equilibrada. Al abrazar estas enseñanzas, descubrirás que el caos externo disminuye a medida que tu mente se fortalece.
¿Por qué no comenzar hoy mismo? En internet hay muchísimos recursos para dar tu primer paso en el budismo Zen. Claro que también este blog contiene mucha información que te puede ser útil
El budismo Zen no es para personas con mucho dinero o gente super espiritual. El Zen, por diseño, es para todos y está pensado para que cualquier persona pueda sentirse en casa. ¡Inténtalo! Lo peor que puede pasar es que aprendas a meditar y un poco de filosofía que te servirá para el resto de tu vida.
Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi