Esta semana terminamos con El Sutra de las Montañas y Aguas (Sansui kyou), que es parte de Shobogenzo.
Llegamos al cierre de este texto fundamental, donde Dogen Zenji deja de lado las explicaciones lógicas para confrontarnos con la realidad última. En estos párrafos finales, el Maestro nos recuerda que el estudio del Zen no es una acumulación de datos, sino un proceso de «pescarse a sí mismo», donde el buscador y lo buscado desaparecen en la actividad total del universo. Es el momento en que las metáforas sobre dragones y palacios se asientan en la comprensión de que en cada rincón del cosmos hay Buda.
Esta conclusión es un llamado a la acción y a la observación minuciosa, advirtiéndonos que no debemos conformarnos con entender las palabras, sino con encarnarlas en nuestra propia piel y médula. Al decirnos que «las montañas son montañas», Dogen nos devuelve al mundo cotidiano, pero con una mirada transformada. Ya no vemos objetos inertes, sino el entrenamiento constante de la naturaleza misma.
Este Sutra jamás termina, sino que se abre hacia nuestra propia vida, para ser nosotros mismos esa persona sabia que hace que las montañas y las aguas florezcan.
Este precioso texto lo puedes descargar de aquí. Recomiendo leerlo antes de Zazenkai.
¡Los esperamos el domingo!
Dana
Los monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: El Sutra de las Montañas y Aguas, de Dogen Zenji. Parte 7.
Los espero:
Día: Domingo 12 de abril de 2026.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
Una de mis películas budistas favoritas es Shaolin (2011), dirigida por Benny Chan. Vemos al protagonista, Hou Jie, un general despiadado que lo tiene todo: poder, riqueza y una familia. Sin embargo, su ambición lo lleva a una traición que termina con la vida de su hija y lo deja en la ruina total. Es en ese «tocar fondo», refugiado entre los monjes que antes despreciaba, donde ocurre lo imposible. Al soltar su uniforme ensangrentado y rapar su cabeza, Hou Jie no solo cambia de ropa; deja morir al general para que nazca el hombre.
Su historia nos enseña que el renacimiento no es una metáfora mística, sino una decisión radical de enmendar el pasado a través de la presencia. Es una historia entrañable y nos podemos relacionar con ella porque es una historia de nacimientos. Justo como la ocasión por la que escribo hoy, el nacimiento del Buda.
El Buda nace hoy
Cada 8 de abril celebramos el nacimiento de Siddhartha Gautama. En muchas comunidades lo celebran bañando figuras del «Buda bebé» con flores y té dulce. Es un rito hermoso, pero ya me conoces, soy un poco rebelde. Prefiero ir al fondo pragmático de esta celebración. El nacimiento del Buda no es solo historia, es la ocasión perfecta para también nacer con él.
En Japón, esta fecha coincide con el Hanamatsuri o festival de las flores. Se dice que al nacer, el pequeño Siddhartha dio siete pasos y de cada uno brotó un loto, mientras señalaba al cielo y a la tierra diciendo: «En el cielo y en la tierra, solo el Ser es venerable».
¿Cuál Ser? Por supuesto el Buda. Pero el Buda es naturaleza búdica, que es vacuidad. Y todos estamos unidos en vacuidad. Por lo tanto tú eres tan Buda como el mismo Buda.
En el Mahayana, esto no es arrogancia; es el reconocimiento de que tú, yo y el Buda somos una sola cosa.
El Buda transformó el piso en cada uno de sus pequeños pasos. Tú también transformas el mundo con cada paso, es solo que no lo ves. Si entiendes esto, entonces verás que cada paso es un renacimiento porque es imposible que seas la misma persona de hace 10 minutos. Siempre estamos naciendo, una y otra vez.
El Buda en el espejo
A menudo vemos al Buda como un ídolo lejano, pero el Zen nos arruina la sorpresa: el Buda eres tú. Si miras tu propia naturaleza, encontrarás vacuidad. Sé que la palabra «vacío» asusta a muchos, pero es la mejor noticia del mundo. Esta es la enseñanza de Shunyata, que nos dice que la vacuidad es posibilidades infinitas porque nada está escrito y todo está unificado. Estar vacío significa que no eres una estatua sólida y fija; eres una narrativa y proceso en constante cambio.
Si tu identidad es una narrativa, ¡puedes cambiar el guion! La enseñanza del Tathagatagarbha nos dice que la semilla de la budeidad está en ti, pero no es un regalo pasivo; es algo por lo que tienes que pelear y cultivar. El Buda no es alguien a quien comprarle la paz, es la claridad que surge cuando dejas de identificarte con el «personaje» que sufre y empiezas a vivir desde tu naturaleza real.
El día en que tú naciste nacieron todas las flores
La canción mexicana de cumpleaños, Las Mañanitas, habla sobre el florecimiento. En el caso del Buda, la leyenda nos dice que esto es literal. Cuando nace un Buda nacen todas las flores.
Pero una flor no nace de la nada, es el resultado de la Ley de Causa y Efecto.
La naturaleza no florece por capricho. Si observas un documental sobre cómo abre una flor, verás un proceso biológico y físico impresionante y caótico. Para que nosotros florezcamos, también necesitamos un proceso interno profundo. Algunas leyendas dicen que antes de que el Buda saliera del vientre de su madre, el clima era horrible, lleno de tormentas y nubes negras.
Esto es una analogía perfecta: antes de cualquier gran transformación personal, siempre pasamos por un periodo de oscuridad. Las nubes negras del pensamiento parecen sólidas, pero son vacuidad; si intentas agarrar una, no hay nada. El problema es que nos abrazamos a nuestras nubes por tanto tiempo que olvidamos el cielo azul que hay detrás.
Renacer es, simplemente, dejar que las nubes se disipen para que el cielo de tu mente vuelva a brillar.
Muérete en el zafu
Aquí es donde el Zen se pone serio. Uno de mis maestros, Muho Roshi me dio una vez el mejor consejo de mi vida antes de un Sesshin: «Muérete en el zafu». Me dijo que si «moría» en mi asiento de meditación, estaría matando todos los procesos que no funcionan: el ego, los miedos, la inercia.
Renacer requiere la humildad de aceptar que la versión actual de nosotros mismos ya no funciona. Yo mismo tuve que tocar fondo cuando pesaba 150 kg y mi salud colapsaba. Quería resultados distintos haciendo exactamente lo mismo, lo cual es la definición de locura. Solo cuando maté mi viejo esquema de pensamiento y vacié mi taza (como el erudito de la famosa historia de Nan-in), pude usar herramientas nuevas y recuperar mi salud.
En el budismo, el renacimiento cósmico es algo de lo que queremos salir (el Samsara). Pero el renacimiento del Ser es nuestra herramienta de liberación. Es dejar de ser el general herido de la película Shaolin para convertirnos en un ser humano fresco y creativo.
El primer respiro del Buda
En el Zen hacemos Shikantaza, que es como una «muerte chiquita» en condiciones controladas. Te sientas, te mueres por 20 o 30 minutos a tus opiniones y juicios, y renaces con energía renovada.
Para cerrar, haz este ejercicio simple: detente. Inhala profundamente y siente que esta es la primera vez que tus pulmones reciben ESTE aire. Al exhalar, suelta un proceso que ya no te sirva: un rencor, un mal hábito o una idea fija sobre quién eres. ¿Qué quieres transformar hoy? ¿Cómo vas a renacer en este momento?
El Buda murió bajo el árbol Bodhi para que naciera la iluminación. Tú puedes hacer lo mismo en tu próximo respiro. ¡Feliz nacimiento! ¡Feliz cumpleaños del Buda!
Si no has visto Shaolin, hazlo. No te arrepentirás. A veces la puedes encontrar en YouTube.
Este domingo celebramos el nacimiento del Buda y lo entendemos también como un nacimiento personal.
Alguna vez leí que la definición de locura es hacer las mismas cosas y repetir los mismos patrones, esperando un resultado distinto. Esto nos lleva a un ciclo sin fin de errores e infelicidad, para preguntarnos «¿por qué pasa esto?». Algo dentro nos dice que es hora de hacer algo. Quizá volver a nacer es buena idea y, desde la práctica Zen, es completamente posible aquí y ahora.
A menudo creemos que para renovarnos necesitamos grandes cambios externos, pero el verdadero nacimiento ocurre cuando nos atrevemos a soltar el pesado equipaje de nuestras historias pasadas y prejuicios. Al abandonar esas narrativas rígidas que nos dicen quiénes «deberíamos» ser, recuperamos la mirada limpia y la curiosidad de un niño, permitiéndonos responder a la vida con total frescura.
Celebrar el natalicio del Buda es darnos el permiso de habitar el presente sin las sombras del ayer, naciendo de nuevo en cada respiración con una mente abierta y dispuesta al asombro.
Pon una flor en tu altar y acompáñanos.
¡Te espero!
Dana
Como monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: ¡Feliz cumple, querido Buda!
Los espero:
Día: Domingo 5 de abril de 2026.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
Abril nos encuentra a todos bajo el mismo cielo, recordándonos que el presente es el único refugio real frente a las tormentas de la ira y el apego. Practicar la generosidad es un acto de valentía que disuelve las fronteras del ego y nos permite vivir con un corazón mucho más espacioso y tranquilo.
La práctica de Dana Paramita, o la perfección de la generosidad, es un antídoto directo contra la ira y la tristeza que suelen nacer del aislamiento. Al enfocarnos en el bienestar de los demás a través de nuestra entrega, transformamos el dolor personal en una fuerza constructiva, liberando la tensión mental que nos mantiene atados al sufrimiento.
El Maestro Chan Dahui Zonggao nos recordaba:
«Dar no es solo entregar algo material, sino vaciar el corazón de obstáculos para que la sabiduría natural pueda fluir sin impedimentos hacia los demás».
Tu contribución en este mes de abril ayuda a sostener esta comunidad y a que el Dharma siga llegando a cada rincón, sin importar las estaciones. Si esta comunidad te brinda paz, te invito a apoyarnos con un donativo para continuar este camino compartido.
¿Por qué donar?
Sostén de Nuestra Sangha: Tu donativo ayuda a mantener nuestras actividades, plataformas tecnológicas, facilitar enseñanzas y prácticas, y asegurar que la sabiduría del Dharma esté accesible para todos.
Práctica de Dana Paramita: Dana, o generosidad, es una de las perfecciones que cultivamos en el Budismo. Al dar, no solo ayudamos a otros, sino que cultivamos nuestra propia mente desapegada y compasiva.
Conexión y Compromiso: Al donar, reafirmamos nuestro compromiso con la Sangha y con nuestro camino espiritual, fortaleciendo nuestra conexión y sentido de pertenencia.
¿Cómo puedes contribuir?
Puedes hacer tu donativo a través de Ko-Fi, PayPal o transferencia, cada aporte es una semilla que siembra paz, sabiduría y compasión en nuestra comunidad y en el mundo.
También nos ayuda mucho si difunden la existencia de Grupo Zen Ryokan para poder llegar a más personas.
Recordemos las palabras de Dogen Zenji: «Practicar la generosidad es el fundamento de la Vía». Al abrir nuestros corazones y manos en Dana, abrimos también las puertas a un mayor entendimiento y compasión.
Agradezco profundamente su continuo apoyo y generosidad. Juntos, mantenemos viva la llama del Dharma.
Que todos los seres se beneficien de nuestra práctica.
Esta semana terminamos con El Sutra de las Montañas y Aguas (Sansui kyou), que es parte de Shobogenzo.
Para el gran final del Sansuikyo, Dogen Zenji nos lanza al corazón de la no-dualidad. Las montañas no son objetos estáticos que observamos a la distancia, sino la expresión viva de la mente de los sabios. Al decirnos que «las montañas fluyen», Dogen nos pide que soltemos nuestra lógica rígida y humana para entender que la realidad no está atrapada en conceptos de movimiento o quietud, sino que se manifiesta de formas infinitas según quien la habita. Tenemos que dejar de ver el mundo como algo que nos pertenece, para reconocer que las montañas pertenecen a quienes las aman y que, en ese amor, el observador y lo observado se desvanecen.
Personalmente me parece muy poderoso que Dogen comparte un universo fractal y vibrante, donde dentro de una brizna de hierba o de una gota de agua existen mundos enteros de seres sintientes y tierras de Buddha.
Al pescar en el río, el sabio no solo busca un pez, sino que se «pesca a sí mismo», integrándose en el flujo total del Dharma donde cada elemento como fuego, viento o roca, es un maestro en pleno entrenamiento.
Este sutra cierra con la comprensión de que cuando «las montañas son montañas», no estamos ante una obviedad, sino ante la realización plena de la vida tal cual es, sin las etiquetas de nuestro ego.
Este precioso texto lo puedes descargar de aquí. Recomiendo leerlo antes de Zazenkai.
¡Los esperamos el domingo!
Dana
Los monjes budistas dependemos de la generosidad de nuestra comunidad para nuestro sustento. No tenemos salario y vivimos con sencillez, por lo que cada donación es muy apreciada.
Con tu ayuda, me es posible continuar difundiendo las enseñanzas del Buda y de los Patriarcas del Zen, y compartiendo su mensaje de compasión con el mundo.
Tu donación me ayudarás a seguir ofreciendo clases de Budismo Soto Zen, Zazen y otras actividades que benefician a la comunidad. ¡Gracias por tu amabilidad y generosidad!
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
El tema del día será: El Sutra de las Montañas y Aguas, de Dogen Zenji. Parte 6.
Los espero:
Día: Domingo 29 de marzo de 2026.
Hora: Ciudad de México / Guadalajara 10:00h Caracas / La Paz 12:00h Madrid 18:00h
Por respeto al Maestro y los asistentes, LLEGAR TEMPRANO. Comenzamos a la hora en punto y se cerrará la reunión de Zoom.
Duración: 90 minutos.
Lugar: Sala de Zoom. El enlace a la sala será publicado 15 minutos antes en el grupo de difusión en WhatsApp. Clic aquí.
Si no te puedes conectar a esa hora, puedes participar en la grabación que quedará en YouTube.
Indicaciones especiales para Zoom:
Descargar nuestro cuaderno de liturgia de https://1drv.ms/w/s!Akxki0vbnRKilJdQA9WC8DyqzTqBaA?e=swI1t4
Llevar ropa cómoda.
Preparar cojín, silla o zafu.
Tener agua disponible.
Elegir un lugar donde se pueda ver la pantalla con claridad y tener espacio para moverse y sentarse en un cojín o silla.
Seguir las instrucciones que daré en el video.
Un poco de incienso siempre es buena idea.
Espero verlos ahí. Cualquier duda o pregunta ya saben que siempre estoy disponible.
La práctica Zen es la aceptación radical de la vida como es. Eso lo podemos ver en muchos libros y material de estudio de nuestra filosofía. Practicamos con un corazón abierto, pero a veces las situaciones de la vida nos confunden porque hay muchas cosas sucediendo.
Este dharani es para devolver la atención a donde debe estar y recordarnos que debemos regresar a nuestra base de Shikantaza, abrir la mente, bajar el ego y entender que siempre es momento de conectar con la belleza profunda de la práctica. Esa belleza suave e imperceptible es la compasión.
A veces olvidamos que debemos actuar con compasión para nosotros y para los demás. También en ocasiones dejamos de ver que los demás conectan y actúan con nosotros con base en compasión. Esto es el cimiento de todo lo que hacemos en el Soto Zen.
El Dai Hi Shin Dharani se recita justo para eso. Para soltar, conectar y entender cosas que el intelecto no puede ver.
El lenguaje del corazón: ¿Qué es un dharani?
En Grupo Zen Ry?kan hacemos Shikantaza como pilar de nuestra práctica. Aunque recitamos dharanis como el Ushnisha Vijaya Dharani Sutra en nuestra ceremonia de año nuevo, no hemos hablado mucho de lo que significan.
Antes de entrar en la historia del dharani que les presento hoy, hay quel entender qué estamos recitando. A menudo confundimos los dharanis con los mantras, y aunque son parientes cercanos, tienen matices distintos.
Un mantra suele ser corto, una «semilla» sonora o una frase breve que enfoca la mente. Hay mucho más que decir, pero lo podemos comprender de esta manera.
El dharani, por su parte, es más extenso. La palabra sánscrita dharani significa «protección», «preservación» o «mantener». En la traducción china implica «nunca olvidarse de preservar el bien para con todos los seres».
Los dharanis tocan el corazón de una manera hermosa y profunda. No buscan apelar a la lógica intelectual, sino que actúan como un puente que nos une con el mundo espiritual. Al recitarlos, dejamos de lado el análisis racional para permitir que el sonido mismo nos armonice con la energía de los Budas y Bodhisattvas. Es una melodía de sabiduría que trasciende las palabras.
Sí, los dharanis son una práctica religiosa que no puede ser explicada, solo puede ser experimentada y sentida en lo profundo de nuestro ser.
Historia: De la India a las montañas de Japón
Este dharani es la transliteración al chino de un texto sánscrito original. Fue traducido en el siglo VII, durante la dinastía Tang, por el monje indio Bhagavad-dharma (Kabon Daruma). Su nombre completo es «Dharani del Avalokitesvara de mil manos y mil ojos, infinitamente amplio, de armonía inconmensurable y libre de obstáculos».
Aunque se recita con fonética japonesa, gran parte de su contenido tiene raíces en el hinduismo, mencionando figuras como Shiva (el de cuello azul) y Vishnu, que fueron integradas al budismo Mahayana como manifestaciones de la compasión universal.
Importancia para el Soto Zen
En nuestra tradición, el Daihi Shu (como se le conoce abreviadamente) es uno de los textos más queridos. Se utiliza para:
Ceremonias matutinas y vespertinas: Para armonizar la energía del templo, de nuestro altar casero y de nosotros practicantes.
Servicios conmemorativos: Para honrar a los ancestros y fundadores, como una ofrenda de mérito.
Protección espiritual: Se cree que su recitación protege la mente de las distracciones y purifica el entorno, ayudándonos a mantener el pensamiento correcto y la concentración en el samadhi.
Importancia para el practicante moderno
Para quienes vivimos en el caos del siglo XXI, el Dai Hi Shin Dharani es un recordatorio de la resiliencia. El dharani menciona al «Bodhisattva de Cuello Azul», una metáfora de alguien que es capaz de beber el veneno del mundo (el sufrimiento, el odio, el estrés) para proteger a los demás sin dejarse destruir por él.
En la práctica moderna, nos enseña a:
Transformar los «tres venenos»: Ira, avaricia y autoengaño que nublan nuestro día a día.
Actuar de manera altruista: Las «mil manos» simbolizan nuestra capacidad de ayudar de formas infinitas a nosotros mismos, y a todos los seres que nos rodean.
Estar presentes y claros: Los «mil ojos» representan la sabiduría para ver el sufrimiento propio y el ajeno, más allá de las apariencias y actuar con compasión real.
Cómo recitar este dharani en la práctica cotidiana
Recitar el Dai Hi Shin Dharani es invitar a la compasión universal a sentarse a nuestra mesa. Aquí tienes algunas recomendaciones para integrarlo en tu vida:
En el altar y antes de Zazen: Si tienes un espacio de meditación en casa, recítalo ante el altar antes de sentarte en Zazen. Ayuda a calmar el «ruido» mental y a dedicar tu práctica al bienestar de todos los seres.
En medio de la labor diaria: No necesitas estar en un templo o en un altar para que el dharani surta efecto. Puedes recitarlo en voz baja o simplemente escucharlo mientras realizas tus tareas, cocinas o caminas. Esto convierte el trabajo ordinario en una práctica sagrada de atención plena y compasión.
Ante las pruebas de la vida: Cuando el corazón se rompe, cuando enfrentas una pérdida o una crisis personal, el dharani actúa como un bálsamo. Recitarlo en estos momentos crea un espacio de paz y nos recuerda que no estamos solos en nuestro sufrimiento. Es una herramienta poderosa para transformar el dolor en sabiduría.
Puedes escucharlo o recitar con este video:
Texto original del Dai Hi Shin Dharani
NAMU KARA TAN NO TORA YA YA NAMU ORI YA BORYO KI CHI SHIFU RA YA FUJI SATO BO YA MOKO SATO BO YA MO KO KYA RUNI KYA YA EN SA HARA HA EI SHU TAN NO TON SHA NAMU SHIKI RI TOI MO ORI YA BORYO KI CHI SHIFU RA RIN TO BO NA MU NO RA KIN JI KI RI MO KO HO DO SHA MI SA BO O TO JO SHU BEN O SHU IN SA BO SA TO NO MO BO GYA MO HA TE CHO TO JI TO EN O BO RYO KI RU GYA CHI KYA RYA CHI I KIRI MO KO FUJI SA TO SA BO SA BO MO RA MO RA MO KI MO KI RI TO IN KU RYO KU RYO KE MO TO RYO TO RYO HO JA YA CHI MO KO HO JA YA CHI TO RA TO RA CHIRI NI SHIFU RA YA SHA RO SHA RO MO MO HA MO RA HO CHI RI U KI U KI SHI NO SHI NO ORA SAN FURA SHA RI HA ZA HA ZA FURA SHA YA KU RYO KU RYO MO RA KU RYO KU RYO KI RI SHA RO SHA RO SHI RI SHI RI SU RYO SU RYO FUJI YA FUJI YA FUDO YA FUDO YA MI CHIRI YA NORA KIN JI CHIRI SHUNI NO HOYA MONO SOMO KO SHIDO YA SOMO KO MOKO SHIDO YA SOMO KO SHIDO YU KI SHIFU RA YA SOMO KO NORA KIN JI SOMO KO MO RA NO RA SOMO KO SHIRA SU OMO GYA YA SOMO KO SOBO MOKO SHIDO YA SOMO KO SHAKI RA OSHI DO YA SOMO KO HODO MOGYA SHIDO YA SOMO KO NORA KIN JI HA GYARA YA SOMO KO MO HORI SHIN GYARA YA SOMO KO NAMU HARA TAN NO TORA YA YA NAMU ORI YA BORYO KI CHI SHIFU RA YA SOMO KO SHITE DO MODO RA HODO YA SO MO KO
Traducción al español del Dai Hi Shin Dharani
Basada en la traducción del sánscrito y japonés al español, inspirada en el trabajo de Mokugen Roshi. La traducción es larga, pero es la mejor forma que encontré de que tenga sentido en nuestra lengua.
En este dharani se habla de Avalokisteshvara con otros nombres como Kanjizai, Bodhisattva de Cuello Azul, Guardiana Espiritualy Gloriosa Vencedora de color oscuro.
Hacia el final se menciona el uso de un chakram. Esta era un arma en forma de disco dentado que se arrojaba con fuerza a los adversarios.
Me entrego a los Tres Tesoros: Buda, Dharma y Sangha. Me entrego a la Santa Bodhisattva Avalokitesvara, quien está dotada de la mente de la gran compasión.
¡Oh! Entreguémonos a la Bodhisattva Kanjizai, que nos protege y nos salva de todos los temores, obstáculos, enfermedades e ilusiones. Tras refugiarnos en ella, recitemos este mantra para alabar a Avalokitesvara, la Bodhisattva de Cuello Azul, dotada de una extraordinaria fuerza divina. Al liberarnos de las ilusiones y las influencias maléficas, purificando nuestras existencias, todas nuestras esperanzas y necesidades podrán realizarse. Recitemos este mantra, lleno de luz y bienestar, que vence todas las fuerzas malignas y purifica la vida de los seres confundidos.
¡Om! ¡Sonido sagrado! ¡Sabiduría de luz resplandeciente! Alabemos a quienes poseen la luz de la sabiduría, a quienes han trascendido los apegos del mundo. ¡Salve! Como el sol o como un león, ¡salve al Dios Vishnu! ¡Oh, Grande y Santa Bodhisattva Kanjizai! Invoquemos y memoricemos este mantra. Debemos recitarlo siempre. Recordemos practicar este Dharani. ¡Practiquémoslo! Consumemos esta práctica, ejecutémosla. Recordemos bien este mantra, con cuidado.
¡Oh, Victoriosa! ¡Gran Victoriosa! Preservemos bien la memoria de este mantra. ¡No lo olvidemos! ¡Oh, Suprema Señora de la Tierra, Santa Bodhisattva Kanjizai! ¡Te invoco! ¡Te invoco! ¡Oh, Bodhisattva de pureza inmaculada! Eres aquella que se alejó de las impurezas. ¡Oh, Bodhisattva de cuerpo completamente puro! ¡Que venga aquella que nace de la Verdad! ¡Que venga tal como es!
Avalokitesvara, ¡eres la Guardiana Espiritual de la Gran Tierra! Haz que se elimine el veneno de la avaricia. Haz que se elimine el veneno de la ira. Haz que se elimine el veneno del autoengaño de la mente. ¡Libéranos de esto! ¡Aléjanos de esto! Libéranos de las impurezas del mundo.
Como el sol o como un león, caminemos con firmeza. Marchemos con confianza. Manifestemos nuestra Naturaleza Original, expresemos nuestra Esencia. Avancemos en el Camino. ¡Vamos adelante! Realicemos el Correcto Satori del Buda. Realicemos la Verdad Universal. Concédenos la liberación y el esclarecimiento.
¡Oh, Bodhisattva de Cuello Azul, Kanjizai!, eres aquella de profunda compasión. ¡Bienaventurados los que desean verte, pues en tu manifestación encontrarán gran alegría! Felicidades a quienes se alegran con la trascendencia de las ilusiones. Bendecidos son los que realizan la superación de sus propios egocentrismos. Felicitaciones a los grandes practicantes del Camino.
Salve a quienes se liberan por la práctica del Dharma del Yoga. ¡Oh, Venerable Bodhisattva de Cuello Azul! Reverenciamos a quien posee rostro de Jabalí y rostro de León. ¡Salve a todos los Grandes Realizadores del Camino! ¡Oh, respetables que portan la flor de Loto! Venturosos los que se defienden con el disco chakram. Bendecidos los que se iluminan con el sonido de la caracola. Alabados los que portan el gran báculo. Salve a la Gloriosa Vencedora de color oscuro. Felices los que visten piel de tigre.
Me entrego a los Tres Tesoros: Buda, Dharma y Sangha. Me entrego a la Santa Bodhisattva Kanjizai. ¡Que podamos realizar todas nuestras aspiraciones! ¡Salve a todos los versos de este mantra!
Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi