En el budismo Mahayana, los monjes entrenamos para hacer el ego lo más pequeño que se pueda. Al ser parte de nuestra naturaleza, jamás podrá irse del todo, pero sin duda podemos estar atentos para que no nos domine.
Esta es la enseñanza de Atman, que el Buda nos dejó. Es la comprensión profunda de que el ego, el alma y las ideas que nos formamos sobre el universo, carecen de sustancia y son solo producto de nuestra imaginación. Todo es vacuidad porque son una sola cosa, indivisible.
El YO es tan solo una ilusión, pero si se sale de control, es la que genera opiniones y juicios con los que podemos causarnos daño.
Cuando a un maestro budista le preguntamos su opinión de algo, ponemos al maestro en una encrucijada. Nuestra misión es enseñar el Dharma de la manera más imparcial posible. Si le mezclamos opiniones, entonces la enseñanza no es tan efectiva.
Por eso, una manera acertada de hacer preguntas sería algo como «¿Qué opina el budismo de INSERTE TEMA AQUÍ?».
En esta charla en video explico un poco más al respecto.
También respondo a este comentario:
Hoy en día, me he dado cuenta, que todas las explicaciones que dan las religiones sobre lo que hay después de la muerte, no son más que expectativas que todos tenemos, pero que no van con la Realidad.
Y a las preguntas:
¿Por qué es importante la forma en la que nos relacionamos con todo lo que nos rodea?
Nuestras percepciones, al ser ilusiones, ¿pueden ser cambiadas?
¿Qué opina usted respecto al sentimiento de culpa?
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
Si estás fuera de Guadalajara, Jalisco, puedes participar con nosotros vía Zoom en vivo, o ver la transmisión grabada en YouTube.
Si estás en la ciudad, te esperamos en el Árbol del Yoga, siempre y cuando sigas al pie de la letra las medidas de prevención por la contingencia sanitaria. Detalles aquí.
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Dana: Recuerda que los monjes budistas no tenemos sueldo. Mantenemos todas las actividades de la sangha gracias a tus donativos. Si está en tus posibilidades, dona lo que te sea cómodo. Escríbeme en privado para decirte cómo. Gracias, gracias.
La figura del Buda que vemos en los restaurantes y en las frases inspiradoras de las redes sociales es muy fácil de entender. Siempre vemos a alguien con peinado chistoso, sentado en flor de loto y puede estar meditando, con las manos en algún mudra, enseñando o como parte de la foto de un templo.
Es una imagen constante y, aunque no seas budista, ya sabes que ese es el Buda. Nos relacionamos bien con él porque vemos a una persona igual que nosotros. Este cuerpo del Buda es tan solo uno de los 3 cuerpos que tiene. En sánscrito, a los Tres Cuerpos del Buda se les conoce como Trikaya.
No, no es que sea mutante o un ser supremo. Es que de manera filosófica en el Budismo Mahayana, aprendemos que el Buda tiene 3 cuerpos, que definen la manera en la que entendemos la realidad.
El primer cuerpo, el que sale en las imágenes y el de las estatuas, con el que nos relacionamos al instante, se llama Nirmanakaya. Este es el cuerpo de Shakyamuni Buda, el personaje que nació en Nepal y que entrenó la mente hasta llegar a la iluminación.
Nirmanakaya representa la realidad gobernada por las leyes de la ciencia. Es el mundo a nuestro alrededor, lo que tocamos, lo que vemos, lo que escuchamos, los seres con los que micro y macroscópicos con los que convivimos. Es lo cotidiano, lo que está justo dentro y frente de ti.
El segundo cuerpo es un poco más complicado. Se llama Sambhogakaya, que es el cuerpo filosófico del Buda. Buda (el que despertó) no solo es el título de Siddhartha Gautama; es una idea que contiene toda la sabiduría que dejó El Adorado por el Mundo para nosotros. Es la sabiduría de los Patriarcas Budistas, del viento, de los árboles y el constante descubrir al Buda en cada rincón del mundo.
Al mismo tiempo, Sambhogakaya es la alegría y ecuanimidad que llegan a nuestro corazón cuando reconocemos esta forma de apreciar la realidad.
La última es muy compleja. Es Dharmakaya, el cuerpo cósmico de la talidad del Buda. Aquí el concepto de Buda es profundamente religioso y no se puede usar la mente analítica para entenderlo.
Dharmakaya es el Absolutamente Todo Sin División. Es un contenedor que incluye universos, realidades, seres, dioses, átomos, tiempo, energía, cuantos, ideas, sueños. Por lo tanto, Dharmakaya también es la Vacuidad.
Para realizar este concepto se requiere una práctica espiritual dedicada y años de Zazen. Y quizá en algún punto de la vida lo podremos sentir y comprobar.
Trikaya es una enseñanza avanzada que genera confusión porque parecería que estamos adorando al Buda como si fuera una deidad, pero el Budismo es una filosofía transteísta; es decir que vamos más allá de la primitiva creencia en dioses porque no son relevantes.
¿De qué sirve saber esto? Para poder mirar al universo como un solo ser dinámico y que respira, al que perteneces. No eres tú contra el universo. Es que tú eres parte del Universo. Estudiar el Trikaya disuelve el sufrimiento porque ves la vida como una secuencia de eventos concatenados que te han traído hasta aquí.
Admirar el Trikaya en el silencio de Zazen es llegar a la paz interna completa y perfecta.
Zazenkai significa Meditamos Juntos, y son las reuniones semanales de una sangha Soto Zen. En Grupo Zen Ryokan nos reunimos todos los domingos, para una pequeña ceremonia, practicar Zazen juntos y aprender Budismo Soto Zen.
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Un valor espiritual esencial para las grandes religiones del mundo es la humildad. Es esta actitud ante la vida que está mal vista por la sociedad de consumo, ya que se le compara con pobreza, debilidad o mediocridad.
En muchos blogs, videos y revistas vemos artículos sobre cómo ser un ganador, cómo vencer, cómo afirmarse a uno mismo, cómo tener éxito en esto o aquello; lo que hace más grave la enfermedad que es el ego. Nos impulsan a ser un modelo socialmente aceptado, pero no nos dicen cómo ser uno mismo y vivir de manera auténtica. Raramente vemos cómo y por qué es mejor vivir con humildad.
En la práctica Zen, que deriva del Budismo Mahayana, vemos la humildad como un precepto moral. Lo expresamos como una invitación a no ser arrogantes ni presuntuosos, puesto que un ego inflamado con autoimportancia y halagos es solo un estorbo para el crecimiento personal y espiritual.
El Buda nos enseñó que una mente humilde puede detectar cuando está perdida en sí misma y es víctima de sus obsesiones.
La esencia de la humildad es la comprensión de la enseñanza de la Vacuidad. Como parte de la práctica espiritual del Budismo Soto Zen, es darnos cuenta de que el practicante no es nada y es nadie. Es decir, todos estamos principalmente vacíos de contenido y características únicas. Somos parte de la vida, pero no somos dueños de la vida.
Paradójicamente, cuando una persona entiende hasta la médula que es vacuidad, es cuando en verdad se convierte en algo. No es que Ana sea solo Ana. Es que Juan es también Buda. Pero no se puede vivir esa budeidad a menos que se tenga un corazón cimentado en la humildad para aceptar que la personalidad es solo una creación de la imaginación.
Es solo con la práctica de Shikantaza Zazen que podemos soltar las ideas de lo que somos, para poder vivir nuestro verdadero ser, el Ser Universal.
Por eso nos entrenamos para soltar los pensamientos. Nos comportamos sin arrogancia. Nos movemos en silencio, sin ser notados, para poder ayudar a los demás sin buscar que nos den «gracias» o crédito alguno.
Vivir la práctica Zen no es solo meditar. Es andar por la vida de manera digna, discreta y con compasión.
Si lo que escribo te es útil y te gusta, ¿por qué no invitarme un café? Gracias.
Sobre mi
¡Hola! Soy Kyonin, monje y maestro budista de la tradición Soto Zen. Formo parte de Grupo Zen Ryokan. Comparto la sabiduría eterna del Buda para ayudar a encontrar la paz interior y la liberación del sufrimiento. Juntos vamos en camino hacia la compasión.
En días de lluvia
la melancolía invade
al monje Ryokan
-Haiku de Ryokan Taigu Roshi